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Los hermanos de la comedia se pasan al drama

Los cómicos Kristen Wiig y Bill Hader vuelven a juntarse para 'The Skeleton Twins'

Kristen Wiig y Bill Hader, en un fotograma de 'The Skeleton Twins'. Ampliar foto
Kristen Wiig y Bill Hader, en un fotograma de 'The Skeleton Twins'.

Kristen Wiig y Bill Hader son como hermanos. “Los dos empezamos juntos en la misma temporada de SNL, teníamos el mismo representante y fuimos a la misma audición”, recuerda Wiig. Habla de su primer día en la gran familia que es Saturday Night Live, histórico programa de la televisión estadounidense cantera de reyes de la comedia como Dan Aykroyd, Bill Murray, Will Ferrell o Tina Fey. Ambos también se licenciaron a la vez siete años más tarde y por tener en común, los dos hasta cuentan con ancestros nórdicos en algún punto lejano de su genealogía. “Yo incluso tengo dos hermanas , pero mi relación en The Skeleton Twins es más parecida a la que me une a Kristen. Los dos nos preocupamos pelcel uno por el otro y podemos hacer el ridículo sin pasar vergüenza”, añade el actor. De ahí que era sólo normal que ambos se lanzaran simultáneamente a probar el terreno dramático en esta tragicomedia (que se estrena hoy en España) centrada en dos hermanos separados desde hace 10 años que vuelven a coincidir el día en el que ambos intentan suicidarse a la vez aunque en lugares diferentes.

Un filme melancólicamente independiente que se convirtió en el favorito de muestras tan distantes como la de Sundance, entre las nevadas montañas de Utah (EE UU), o Maui, en las soleadas playas de Hawái (EE UU). Pero como recuerda Wiig, hay pocas cosas tan universales como la familia. “Son la gente que más amas pero eso no quiere decir que te caigan bien”, explica la intérprete. El nombre de Wiig saltó a la fama internacional gracias a esa comedia titulada La boda de mi mejor amiga con la que la actriz, varias veces candidata al Emmy, aspiró a su primer Oscar como guionista. “No me gusta cuando hablan de comedias de mujeres porque si se trata de una comedia con muchos hombres nadie dice que es una comedia de hombres”, gruñe alguien normalmente sonriente. Hader también ha seguido una carrera inusual. “Quería ser director y empecé como asistente de producción”. Pero tomó clases de improvisación por hacer algo creativo, Megan Mulally (Will & Grace) le vio y lo siguiente fue enchufarle en SNL. “Fue como pasar de párvulos a Harvard”, añade uno de los actores de la cantera de ese otro rey de la comedia llamado Judd Apatow.

Carreras inusuales para una cinta como The Skeletons Twins que se precia de un tono poco habitual en el cine actual, con un pie en el drama pero sin sacar el otro de la comedia. Incluso podría no haber sido realidad dado lo difícil que es la producción de cine independiente en EE UU. Fueron dos años perdiendo la financiación, a la actriz que se iba a encargar inicialmente de este trabajo y casi casi a Hader hasta que Wiig dijo que sí y el dinero se materializó. “Y todavía me llamó para preguntarme si me parecía bien que hiciera de mi hermana, como para pedirme permiso”, se admira Hader. Sin embargo, ninguno de los intérpretes ve nada inusual en el tono de la cinta a excepción de ser rara avis en EE UU, donde sus películas, como sus actores, deben escoger entre la comedia o el drama. “Es un equilibrio difícil pero es el más real. Uno siempre encuentra humor en las peores tragedias”, recuerda el actor. Como ejemplo cita la ruptura con una de sus primeras novias a la que tuvo que regresar a las pocas horas para dormir en su casa porque se había olvidado las llaves de su propio apartamento.

Tanto Wiig como Hader saben que su transición al drama tampoco será sencilla especialmente en un mercado como el estadounidense donde su fama radica en el hecho de ser graciosos. “Sé que el público necesitará un periodo de adaptación”, dice la actriz. Hader no puede evitar hacer otro chiste recordando ese casting dramático al que se presentó para una película con Kate Winslet, Bradley Cooper y Paul Dano y donde la estrella de Titanic le recordó eso de "¿tú no eres el tipo de SNL?" con un cierto tono de "¿y qué haces aquí?". Al menos así le sonó.

Winslet no le tuvo de compañero de rodaje pero ni a Hader ni a Wiig les falta trabajo. Títulos inusuales como el filme que Wiig prepara como directora y que espera comenzar a producir el próximo año. También está escribiendo la segunda parte de ese éxito que fue La boda de mi mejor amiga aunque la cosa va despacio. “No hay tiempo”, asegura. No hace falta que lo diga con varios futuros estrenos en cartera como la comedia Welcome to Me o el filme animado Sausage Party. En este campo Hader se ha convertido en el nuevo rey, el actor preferido del cine de animación que da voz en su versión original a personajes de Lluvia de albóndigas, Monsters University, South Park o del próximo estreno de Pixar, Inside Out. “Lo que más me interesa es seguir aprendiendo y en Pixar aprendí mucho de cómo construir una historia. Como me dijo Apatow, la mejor forma de reconocer un buen guión es saber escribir los tuyos propios”. ¿Alguna nostalgia de exalumno de SNL? Wiig vuelve a la primera vez que leyó con ellos, ese lugar que siempre llamará “casa”. “Para mí –dice Hader- es una parodia en la que toqué el bajo con Dave Grohl, de Foo Fighters. Para que luego digas de ampliar horizontes”.

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