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Javier Camarena hace historia en el Teatro Real y canta un bis

El tenor, tras lograr lo mismo en el Metropolitan, triunfa con 'La hija del Regimiento'

Aleksandra Kurzak y Javier Camarena, en un ensayo en el Real de 'La hija del regimiento'.
Aleksandra Kurzak y Javier Camarena, en un ensayo en el Real de 'La hija del regimiento'.

Ya tiene Javier Camarena dos motivos de celebración cuando mañana cumpla su duodécimo aniversario de boda. También podrá brindar en familia por el triunfo que ha vivido esta noche en el Teatro Real. En 18 temporadas, tras la reapertura del coliseo en 1997, sólo Neo Nucci había repetido un aria en Rigoletto. Ahora son dos. Camarena se une a la lista desde que el público le exigiera repetir la exigente A mes amis, de La hija del Regimiento (Donizetti), con sus nueve dos de pecho.

Era su antepenúltima actuación en la capital. Pero la expectación por verle en escena ha ido creciendo. El lunes remata el mexicano, nacido en Xalapa (Veracruz) hace 38 años, su debut en el Real. Antes, la ha montado, lo mismo que ocurrió este año también en el Metropolitan de Nueva York, cuando el público le aclamó en La cenerentola (Rossini) y Camarena entró a formar parte de un trío junto a dos colegas que anteriormente también tocaron esa gloria particular: Luciano Pavarotti y el peruano Juan Diego Flórez.

Finalizada la función, el tenor declaró a EL PAÍS: "El público se ha mostrado entusiasta, eufórico. Estoy en extremo emocionado y ha sido una sensación muy especial porque el aplauso se dejó venir antes de que acabara de cantar el aria. Es muy raro", aseguró desde su camerino.

"En el segundo acto me he sentido muy bien y me he visto acompañado de las vibraciones que me mandaba el maestro [Alfredo] Kraus. Estoy de lo más feliz y honrado. Ahora a ver qué pasa en la última función, el lunes, que prometer ser especial".

Este ha sido el año de Camarena. Su destreza, naturalidad y el tremendo agudo de este tenor también le convirtieron en la revelación del Festival de Salzburgo el pasado verano. El público del Real, difícil plaza, ya cuenta con otro héroe devoto de Kraus, a quien Camarena y Flórez, el gran tenor belcantista de nuestra era, reconocen como la figura a seguir.