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Fallece el actor Eli Wallach, el feo de ‘El bueno, el feo y el malo’

Nacido en Nueva York ha muerto a los 98 años tras participar en 150 títulos de películas y series

Wallach llega al estreno de 'Wall Street 2', el 20 de septiembre de 2010.
Wallach llega al estreno de 'Wall Street 2', el 20 de septiembre de 2010. REUTERS

Nació en Brooklyn, en una familia judía pero hizo de vaquero, de don de la mafia, de atracador, de timador, de bandolero mexicano, de viejecito encantador… De lo que fuera, porque Eli Wallach, que ha fallecido hoy a los 98 años, nunca dejó de trabajar, de afrontar personaje secundario tras personaje secundario, para acabar convertido tras actuar en más de 150 películas y series de televisión en un mito del cine, al que se homenajeó en 2010 con un oscar honorífico más que merecido. Solo con su Tuco de El bueno, el feo y el malo y su don Altobello en El padrino III tendrá un hueco guardado en la gloria cinematográfica. Wallach supo hacer carrera con un rostro singular, con sus actuaciones pegadas al método y con una gran sabiduría a la hora de escoger proyectos según envejecía.

Eli Herschel Wallach nació en Brooklyn en una familia de inmigrantes polacos el 7 de diciembre de 1915. Eran unos de los pocos judíos -poseían una tienda de dulces- en un barrio predominantemente italiano (puede que por ello encarnara tan bien a tantos de ellos en la pantalla). Tras graduarse en Historia en la Universidad de Austin, volvió a Nueva York, donde dio rienda suelta al gusanillo que le había picado de la interpretación: empezó a estudiar actuación y a aparecer en algunas obras al mismo tiempo, pero la Segunda Guerra Mundial, y su incorporación a filas, detuvo esa progresión. Al acabar en el conflicto bélico entró en el mítico Actors Studio –Wallach ya conocía el método- de Lee Strasberg y en sus aulas coincidió con Marlon Brando, Montgomery Clift, Sidney Lumet o Marilyn Monroe las temporadas que la actriz se sumergía en el mundo Strasberg. También coincidió con otra estupenda intérprete, Anne Jackson, con la que se casó en 1948 y con la que ha vivido hasta su último día. Mientras, empezaba una espectacular carrera teatral con su aparición en obras como La casa de té de la luna de agosto o Mister Roberts, y en 1951 ya ganó un Tony por su trabajo en La rosa tatuada, de Tennesse Williams.

Con todo, tardó en saltar al cine por su amor al teatro (rechazó el personaje con el que Frank Sinatra ganó el Oscar en De aquí a la eternidad por estrenar en los escenarios Camino real, de Williams, dirigido por Elia Kazan), y cuando lo hizo, debutó bajo la dirección de su amigo Kazan en la controvertida Baby doll (1956), con la que fue candidato al Globo de Oro. Wallach entró en racha: The lineup (1958), de Don Siegel, Los siete magníficos (1960), Vidas rebeldes (1961) –la famosa película maldita junto a Montgomery Cligt, Clark Gable y Monroe-, La conquista del Oeste (1962), La bahía de las esmeraldas (1964), Lord Jim (1965), Cómo robar un millón y… (1966) y, en el cierre de la trilogía del dólar de Sergio Leone, el bandolero mexicano Tuco en El bueno, el feo y el malo, rodada en Almería. Con Leone no volvería a hablarse tras su desencuentro en la preproducción de ¡Agáchate, maldito!.

Wallach hizo decenas de apariciones en televisión –ganó un Emmy en 1961 y fue candidato a cuatro más, los últimos en 2007 y 2010 por sus apariciones en Studio 60 y Enfermera Jackie- pero el público le recuerda por el cine, por títulos como El oro de Mackenna, Permiso para amar hasta medianoche, Falso testimonio, Juventud pervertida, Joe, el loco… Amigo de Steve McQueen, participó en su última película, Cazador a sueldo. Íntimo de Clint Eastwood, el actor-director le reservó un papel en Mystic river. Durante décadas se ha mantenido en el cine con presencias en Otra ciudad, otra ley, Los dos Jakes, El padrino III –espectacular su muerte, la de don Altobello comiendo cannolis en la ópera mientras ve Cavallería rusticana-, El juego del poder, La noche y la ciudad, Más que amigos, Vacaciones (estupendo su viejo guionista desencantado)… En 1995 encarnó al padre de Antonio Banderas en Two much, de Fernando Trueba, y en 2010 aún apareció en dos películas más: El escritor y Wall street 2: el dinero nunca duerme. Cinco años antes, Wallach publicó su autobiografía, The good, the bad and me: in my anecdotage, en la que contaba como casi muere en el rodaje de Leone… y casi pierde la cuerdas vocales al beber ácido en la misma filmación. Nunca fue candidato al Oscar, aunque sí recibió el honorífico, ni tampoco ganó muchos premios (además de los mencionados, un Bafta); sin embargo, jamás le hicieron falta para ser estrella. Como dijo en The Times en 1997: “Amo actuar”.