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El cine latinoamericano abre una ventana al mundo

Los Premios Platino, que se celebran este sábado en Ciudad de Panamá, buscan acercar el público a las películas de 22 países

Una de las estatuillas de los Premios Platino.
Una de las estatuillas de los Premios Platino.

Hay talento y, en mayor o menor medida, una producción aceptable. Lo que falta es promoción, darse conocer, saltar fronteras, buscar nuevos públicos. El cine latinoamericano ha dicho basta y está dispuesto a crear una gran marca en torno a sus historias, directores y actores, uniendo mercados y públicos. Los Premios Platino, que el sábado celebran en la Ciudad de Panamá su primera edición, buscan abrir una ventana al mundo a las películas de 22 países (todos los hispanoamericanos, además de Brasil, Portugal y España).

Han sido 750 películas estrenadas en salas comerciales en 2013 las que han sido preseleccionadas para unos galardones que nacen a imagen y semejanza de los poderosos Oscar de Hollywood. Con menos categorías que sus vecinos norteamericanos – se entregarán ocho premios (película, dirección, guion, música original, actor, actriz, filme de animación y documental)-, los Premios Platino parten con tres claros favoritos: la española Vivir es fácil con los ojos cerrados, de David Trueba; la chilena Gloria, de Sebastián Lelio y la argentina Wakolda, el médico alemán, de Lucía Puenzo. Estos tres títulos comparten cuatro candidaturas cada una.

Además de la película de David Trueba, que opta a mejor película, dirección y guion para David Trueba, y actor para Javier Cámara, la participación española se completa con Las brujas de Zugarramurdi (Alex de la Iglesia), nominada a mejor película y música para Joan Valent; Antonio de la Torre (actor por Caníbal), Marián Álvarez (actriz por La herida), Daniel Sánchez Arévalo (guion por La gran familia española) y Con la pata quebrada, dirigido por Diego Galán y que opta al premio de mejor documental. En la categoría de filme de animación es candidata Futbolín, una coproducción hispano-argentina que dirige Juan José Campanella.

La idea de estos galardones se gesta en el primer foro celebrado hace dos años en Panamá entre representantes de EGEDA y de FIPCA (Federación Iberoamericana de Productores Cinematográficos y Audiovisuales). Su director general, Miguel Ángel Benzal, no oculta su entusiasmo. “No tenemos un problema de producción ni de talento, sino de promoción. Las películas latinoamericanas tienen gran éxito en los festivales de cine pero son muy difíciles de exhibir, tanto en las pantallas de cine como en televisión. A pesar de que compartimos el mismo idioma, es muy difícil que el cine de un país se vea en el resto. Sabemos de la importancia que tienen los Grammy latinos para la promoción de la música, al igual que los Goya para el cine español o los Oscar para el norteamericano. Nos dimos cuenta de que nos faltaba ese evento de promoción conjunta para las películas latinoamericanas. Los Premios Platino pretenden convertirse en esa gran ventana de cara al mundo entero, porque una ventana termina abriendo otras. El objetivo no es dar a conocer el cine de un país en concreto, sino de crear unidos una gran marca iberoamericana para trascender las fronteras”, aseguraba Miguel Ángel Benzal, poco antes de viajar a Panamá.

La totalidad de los candidatos españoles, excepto Alex de la Iglesia que recibe en esas fechas en el festival de Nantes un homenaje, estarán presentes en Panamá defendiendo sus propuestas. David Trueba, que viaja acompañado de la productora de Vivir es fácil con los ojos cerrados, Cristina Huete, cree que los Platino son una oportunidad para solventar la distancia entre los distintos mercados y públicos. “Somos gente que estamos muy cercanos en cuanto al idioma pero muy alejados en el intercambio audiovisual. Nuestro cine se restringe al mercado doméstico y es muy difícil que viaje a otros países de habla hispana. Estos premios son una manera de dar a conocer el cine a un público más allá de tus fronteras”, asegura el realizador madrileño, que confía en un futuro prometedor.

Las otras candidatas a mejor película son las mexicanas Heli, dirigida por Amat Escalante, y La jaula de oro, de Diego Quemada-Díez, y Roa (Argentina y Colombia) del realizador Andy Baiz. Para el premio de mejor director, además de David Trueba, están nominados Sebastián Leilo (Gloria), Amat Escalante (Heli) y Lucía Puenzo (Wakolda, el médico alemán). Antonio de la Torre y Javier Cámara se enfrentan en la categoría a mejor intérprete masculino con Ricardo Darín (Tesis sobre un homicidio), Víctor Prada (El limpiador) y Eugenio Derbez (No se aceptan devoluciones). Marián Álvarez, por su parte, comparte nominación a mejor actriz con Paulina García (Gloria), Nashla Bogaert (¿Quién manda?), Karen Martínez (La jaula de oro), Laura de la Uz (La película de Ana) y Natalia Oreiro (Wakolda, el médico alemán).

La gala, presentada por la actriz mexicana Alessandra Rosaldo y el periodista y presentador colombiano Juan Carlos Arciniegas, se anuncia como un gran espectáculo musical, con muchos números de entretenimiento, que contará con la participación de Carlos Vives, Carlos Baute o Sheilla Dúrcal, entre otros. El único premio que ya se conoce, cuyas estatuillas con forma de mujer voluptuosa y sexy han sido diseñadas por Javier Mariscal, es el Platino de Honor a toda una carrera, que recogerá la intérprete brasileña Sonia Braga (El beso de la mujer araña, Tieta de Agreste, Presidente por accidente y otras). También se dará un premio a la mejor coproducción que llevará el nombre del productor cubano ya fallecido Camilo Vives. A esta categoría optan los siguientes títulos: Anina (Uruguay, Colombia), Esclavo de Dios (Uruguay, Venezuela, Argentina, Estados Unidos), La jaula de oro (México,España) y Wakolda, el médico alemán (España, Argentina, Francia, Noruega).

Un total de 220 periodistas de los 22 países representados están acreditados para la fiesta que se celebrará en el teatro Anayansi, con un aforo de 2.500 butacas, y que será retransmitida por la mayoría de las cadenas de televisión, en directo o en diferido.

La intención de estos premios, sobre los que se ha creado una gran expectación, es celebrarlos cada año en una ciudad diferente, aunque Panamá, que ha realizado una gran apuesta, tiene la oportunidad de celebrarlos de nuevo el año próximo. “Esta gala ya tiene muchos novios”, se entusiasma Miguel Ángel Benzal.