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¿Cómo coleccionar bien?

Comprar lo mejor del artista. Poner ilusión y tiempo. Conversar sobre la obra.

Son algunas de las recomendaciones de un selecto grupo de expertos internacionales y españoles

'Percepción de los sonidos' (1980), del argentino Luis Felipe Noé. Esta obra pertenece a la colección de Aníbal Jozami que se exhibe ahora en la Fundación Lázaro Galdiano, de Madrid. Ampliar foto
'Percepción de los sonidos' (1980), del argentino Luis Felipe Noé. Esta obra pertenece a la colección de Aníbal Jozami que se exhibe ahora en la Fundación Lázaro Galdiano, de Madrid.

Son algunos de los mejores coleccionistas de arte contemporáneo del mundo. Son algunos de los mejores coleccionistas de España. Son Eli Broad, Ella Fontanals-Cisneros, Jorge Pérez, Aníbal Jozami, Juan Bonet, Helena Fernandino y Emilio Pi. Nombres que construyen las colecciones de nuestro tiempo. Los nuevos “príncipes” que llaman a las puertas de los museos, pues muchos o bien tienen un espacio propio o bien surten a las instituciones públicas de obra, ahora que sus bolsillos andan famélicos. Algunos, incluso, se implican en los dos senderos. ¿Presupuesto? Da igual que se manejen millones de euros o miles, todos pagan con “pasión”, una divisa ineludible. La receta es añadir entusiasmo, pero también desterrar ideas equivocadas, como pensar que todo el arte es igual, que basta con elegir lo que a uno le gusta. “El arte”, relata Glenn Lowry, director del MoMA, en el libro Coleccionar arte contemporáneo (editorial Taschen), “es intrínsecamente poco democrático. Algunas obras son mucho más significativas que otras. Cuando veo colecciones que considero realmente impresionantes casi siempre son el resultado de alguien que ha dedicado a crear la colección, como mínimo, el mismo tiempo que ha destinado a levantar su negocio. Sin atajos que valgan”.

Esas palabras recuerdan que el arte contemporáneo es un lenguaje y exige tiempo y esfuerzo para aprenderlo. Nadie puede leer Hamlet en su lengua original sin dominar el inglés. Pero sí podemos pedir a estos coleccionistas que den su voz y su consejo para empezar a coleccionar. Abramos las primeras páginas. Escuchemos.

“El arte no es una inversión”. Eli Broad, empresario y filántropo.

El estadounidense Eli Broad es multimillonario, filántropo y quizá uno de los cinco coleccionistas más importantes del planeta. Las diversas colecciones que ha construido junto a su mujer, Edythe L., albergan 2.000 obras, que abarcan desde los años sesenta del siglo pasado hasta nuestros días. “El arte no es una inversión”, asevera Broad. “No compramos esperando tener ganancias. Compramos, ya sea para nuestra colección personal o para el museo [en 2015 abrirá un espacio propio en Los Ángeles], porque queremos mostrarlo al mayor público posible. Lo único que sucede cuando nuestras obras se revalorizan es que tenemos que pagar más por los seguros”, sostiene. Y recomienda: “Si quieres ser un coleccionista tienes que invertir tiempo. No es solo una cuestión de dinero. Sino de aprender, conocer artistas jóvenes, leer y pasar horas en museos, galerías y ferias de arte. Pronto coleccionar se convertirá en una adicción”.

“Compra lo mejor del artista”. Ella Fontanals-Cisneros, presidente de la Fundación Cisneros Fontanals (CIFO).

Patrona, entre otros, del MoCA de Miami y de la londinense Tate Modern posee una de las colecciones de arte más completas del mundo (unas 2.000 obras). Aunque, sobre todo, tiene alma de mecenas a través de la Fundación Cisneros Fontanals (CIFO), con sede en Miami, que desarrolla un amplio programa de becas para artistas latinoamericanos. El diálogo con Ella Fontanals-Cisneros sucede en el presente, pero recurre a la memoria y al pasado. “El mejor consejo me lo dio hace muchos años, cuando empezaba a coleccionar, un amigo coleccionista: ‘Siempre’ —me dijo— ‘compra lo mejor del artista’. “Y cómo se sabe eso”, le pregunté: ‘Investigando en profundidad en su trabajo”. Junto a esta mirada acuden otras. “No compres lo primero que veas, visita museos y galerías, enfócate en un tipo de colección en vez de querer comprarlo todo y no pierdas el ánimo cuando cometas errores, a todos nos pasa”, zanja.

“La obra tiene que gustarte”. Jorge Pérez, promotor inmobiliario y fundador del Pérez Art Museum Miami (PAMM).

Nacido en Argentina, de padres cubanos, aunque estadounidense de ciudadanía, esa querencia de la tierra le ha llevado a completar una excelsa colección de arte latinoamericano. Y ¿cómo suena su voz? “La obra tiene que gustarte, personalmente, sin influencias de nadie, y tiene que entrarte por el intelecto. Mira y estudia las piezas de ese artista y su trayectoria. Pregúnta su opinión a buenos galeristas o comisarios; si después de uno o dos días te sigue apasionando, cómprala”. ¿Más consejos?: “No compres al instante. Piénsalo. Conversa sobre la obra, imagínatela dentro de varios años. ¿Te aburrirá?”, se cuestiona Jorge Pérez.

“Buscar y buscar”. Aníbal Jozami, sociólogo, empresario y académico.

Argentino, coleccionista —junto a su mujer, la periodista Marlise Ilhesca— desde hace 35 años, patrono de la Fundación Reina Sofía, miembro del Pompidou, “buscador reconocido de belleza”. Todas estas circunstancias le definen. Aunque hay más. Su colección se presenta estos días en la Fundación Lázaro Galdiano de Madrid. “Mi recomendación”, narra, “es buscar y buscar. Recorrer la feria y preguntar lo más posible, ya que es tan interesante lo que se halla a la vista, en el estand, como lo que se puede descubrir hablando con los galeristas o en las trastiendas”. Ah, y nunca ha vendido una obra. “Establezco una relación muy personal con ellas y me resulta muy difícil desprenderme de las piezas”, asegura.

“Las colecciones se hacen con tiempo, no con dinero”. Juan Bonet, empresario.

Mallorquín, entusiasta del arte conceptual y del presente más cercano, su colección se nutre, sobre todo, de nombres muy jóvenes. Tiene cedida obra en el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (MACBA) y Artium (Vitoria). “Para coleccionar bien, que es distinto que comprar arte, hay que poner ilusión y tiempo. Las buenas colecciones se hacen con tiempo, no con dinero. También es necesaria mucha tranquilidad y no apresurarse. Dejar pasar unos días, si hace falta, antes de tomar una decisión”, sostiene. ¿Y si uno yerra con la compra? “Me equivoco mucho. Pero una colección es algo vivo, que va cambiando a medida que lo hacen tus ideas y tu forma de pensar. Si una obra deja de aportar algo, deja de sumar, lo mejor es venderla o cambiarla para seguir avanzando”.

“Comprar dentro de tus posibilidades”. Helena Fernandino y Emilio Pi, empresarios.

Poseen la colección privada de videoarte más completa de España. De Bruce Nauman a Sergio Prego. En su caso, las recomendaciones se disparan como balas. “Información, coherencia, disfrute y disponibilidad financiera, o sea: comprar siempre dentro de tus posibilidades”. Esas son sus propuestas; y también las contrarias. “Si encuentras una pieza de un artista que no conoces, que no encaja plenamente en tu colección y que está algo pasada de presupuesto, pero te emociona… ¡Cómprala!”. Pura pasión.

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