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El puzle de la recaudación del cine español

El productor de ‘La gran familia española’, Jose Antonio Félez, explica cómo se rentabiliza una película en el panorama nacional

Cartel de 'La gran familia española', de Daniel Sánchez Arévalo. Ampliar foto
Cartel de 'La gran familia española', de Daniel Sánchez Arévalo.

Entender cómo una película española puede salir rentable solo contando lo que se recauda a nivel nacional parece una misión imposible. Incluso tomando un éxito como ejemplo, La gran familia española, que recaudó más tres millones de euros, las cuentas no salen. José Antonio Félez, productor de la comedia de Daniel Sánchez Arévalo y presidente de AEC, la asociación mayoritaria de productores españoles, explica el galimatías: “Un largometraje español no tiene nada que ver con las cuentas de Hollywood. Allí se piensa en la recaudación a nivel mundial. Aquí uno espera rentabilizarla con tres patas: la taquilla, las ventas a televisiones y las ayudas del Gobierno”.

No hay fórmula fija para medir esas patas que permita sacar un patrón similar al que se usa en las majors norteamericanas para hacer una cuenta de la vieja que grosso modo funciona: si una superproducción multiplica por dos su presupuesto, se salva. Para un largo español, hay que ir “con un traje distinto para cada película” y esperando que desde que se realiza la inversión hasta que se consigue rentabilizarla pasan “de tres a cuatro años”. El sastre de La gran familia española cobró cuatro millones de euros: tres para la producción del filme y uno por la publicidad.

La ayuda gubernamental es la única pata segura, porque tiene un máximo de un millón y medio de euros y responde a que la cinta cumpla una serie de requisitos de presupuesto y éxito en taquilla. “Si cumples, lo tienes”, explica Félez. “Pero te toca esperar un plazo de unos dos años para cobrarlo”. Para este productor, si las ayudas se acaban, será “imposible hacer películas”. “No compensaría ni teóricamente”.

La taquilla se despieza varias veces antes de llegar al bolsillo de quien la financia. En el caso de La gran familia española se recaudaron unos 3 millones de euros. El primer tajo a esos tres es del 21%, cortesía de la subida del IVA Cultural. Eso deja la porción en 2.640.000 euros. Este total, se corta a la mitad otra vez, mitad para el exhibidor y mitad a repartir entre productor y distribuidor. Pasamos a 1.300.000 euros, 260.000 de los cuales son el distribuidor. Y con eso llegamos al 1.040.000 que se va, según explica Jose Antonio Félez, en “pagar la publicidad”. Todavía quedan otros tres millones por pagar.

José Antonio Félez y Achero Mañas recogiendo uno de sus Goya por 'El bola'. ampliar foto
José Antonio Félez y Achero Mañas recogiendo uno de sus Goya por 'El bola'.

La tercera y última pata se calza con las televisiones. “Negocias a veces en preventa con canales en abierto y privados. A veces con más de uno”, explica el productor de La gran familia española. Pero el problema de esperar sigue siendo el mismo, porque está ligado a contratos.

El trípode a veces puede convertirse en taburete, gracias a la recaudación internacional. “Para la mayoría, es un plus, algo accesorio”, asevera Félez. “En nuestro caso será de un 10% de lo que recaudamos en España, unos 300.000 euros. Lo importante es cómo lo hagas en España”. La FAPE, en la que está integrada la asociación de productores que preside Félez, publicó una memoria con un titular que afirmaba que el cine español recaudó, en 2012, un 25,5% más fuera de España que dentro. “Pero eso hay que puntualizarlo, porque en 2012 tuvimos dos películas muy enfocadas al mercado internacional, como Tadeo Jones y Lo imposible [la más taquillera de la historia del cine español]”. Félez cree que casos así no hacen norma, aunque se den y que el cine español tampoco debería optar por intentar a toda costa ser más internacional que nacional. “Una de nuestras grandes bazas es la variedad, que haya espacio para todos. Sería un error perder eso”. Otro complemento extra son los premios, como los Goya, que a La gran familia española le han valido otros 100.000 euros más con su reestreno aprovechando las 11 nominaciones, de las que solo consiguió dos.

Lo que este productor tiene claro es que, hoy en día, hacer cine en España, aun contando con todas las patas, no es precisamente un negocio redondo: “La mayoría de las veces no es rentable. Se pierde más dinero del que se gana”.

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