Dos décadas viviendo del cuento

El escritor Adolfo García Ortega reúne en un solo volumen tres libros de relatos: 'Verdaderas historias extraordinarias'

El escritor Adolfo García Ortega.
El escritor Adolfo García Ortega.samuel sánchez

Mientras Adolfo García Ortega habla, una gata blanca con manchas marrón y cola enroscada camina con sigilo en torno a una pequeña mesa gris. “Se llama Sally. Mi hija le puso así por Sally Bowles, la de Cabaret”, cuenta el escritor con media sonrisa y, de pronto, su rostro se reanima. Los últimos no han sido días buenos. “Mi suegro murió, lo queríamos mucho y su pérdida ha sido muy trágica para toda la familia”, cuenta.

La casa, en el centro de Madrid, permanece en completo silencio. Detrás de García Ortega (Valladolid, 1958), su mesa de trabajo permanece en riguroso orden: una libreta cerrada, un ordenador portátil encendido, la agenda de la semana, una decena de diccionarios al fondo. Y frente a él, su nueva obra: Verdaderas historias extraordinarias (Seix Barral), tres libros de cuentos, escritos en más de 20 años, reunidos ahora en un solo tomo.

Son las historias las que me eligen a mí y no yo a ellas”

“Todos se escribieron porque ellos mismos se impusieron a mi voluntad (que es procurar no escribir) y me urgieron a darles forma”, aclara en el prefacio. Ahora, aminorando el frío de la mañana con un jersey negro de cuello alto y un café con leche, agrega: “Son las historias las que me eligen a mí y no yo a ellas. Ahora mismo, por ejemplo, me encuentro en una etapa en la que, para ver qué voy a escribir, siempre permanezco muy alerta. Por si alguna historia me atrapa”.

Para hacer un cuento, el autor realiza un proceso de investigación. Busca datos, situaciones o rasgos de personalidad, para hacer más creíbles sus narraciones. “Es un proceso muy parecido al periodismo. Leo, observo, pregunto y luego paso varias horas escribiendo, días, semanas, meses… Es que a literatura te exige todo. Pero todo, ¿eh? Mental y físicamente. Y si no se lo das todo, no te da ninguna satisfacción. Es así”, sentencia. Pero no sólo los métodos periodísticos influyen en su escritura. También el cine.

Durante siete años, Adolfo García Ortega fue director de la editorial Seix Barral. “Mi labor consistía, básicamente, en rechazar manuscritos. Algunos por su baja calidad y otros porque no los aceptaba el mercado. Pero fue una etapa en la que aprendí mucho. Ves otros estilos, otra forma de abordar los temas clásicos de la literatura, en fin, un montón de posibilidades que tiene la escritura”. Pero el exeditor tiene otro “gimnasio literario”. También es traductor y, dice, eso le ha permitido “reescribir a autores admirables”, como a los franceses Roland Barthes y Raymond Queneau.

En veinte años le ha dado tiempo de explorar distintos temas para elaborar relatos. En Verdaderas historias extraordinarias se ocupa de la alta cultura o de los arrabales, la historia y la fantasía, el cruce de vidas en la España contemporánea. “Todo lo he hecho sin meterme en el corsé de autores que piensan que un cuento sólo se hace con ciertas pautas. No le quito valor a los decálogos de algunos de ellos, pero a mí me gusta ser más libre”.

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