Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El regocijo visual de Fernando García

El artista madrileño muestra en la galería Heinrich Erhardt su última obra, de inspiración rural e influencia de Ortiz Echagüe

Piezas de la exposición 'José del Río y Los Endrinales', de Fernando García.
Piezas de la exposición 'José del Río y Los Endrinales', de Fernando García.

La autenticidad y la belleza de la fotografía de José Ortiz Echagüe deslumbraron de tal manera a Fernando García (Madrid, 1975) que cuando las contempló cambió su manera de entender el arte. Las escenas rurales protagonizadas por personas entregadas a rituales y costumbres ancestrales, le despertaron la necesidad de acercarse a las formas elementales y a los materiales básicos. La exposición que hasta mediados de julio muestra es la galería Heinrich Ehrhardt (San Lorenzo, 11) es una prueba de esa nueva filosofía artística.

Fernando García ha ocupado el espacio con alacenas construidas con baldas de cuerda y ramas de árboles talladas con navaja. limones y huesos de aceituna adornan y taladran los soportes, en un personal homenaje a la poesía de Miguel Hernández. Entre mesas y alacenas, cuelgan cuadros de pequeño formato realizados sobre papel de estraza y pespunteados con buriles rudimentarios.

Es toda una vuelta al mundo rural para un artista urbanita que confiesa no haber tenido nunca un pueblo, ni siquiera el de parientes lejanos. Y es también un viaje a la esencia del arte tal como lo entendía Marcel Duchamp. Lo que tienes delante es lo que hay, no hay que buscar significados ocultos. lo importante es el regocijo visual.