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ENTREVISTA

Carlos Vives: “Quiero que la industria respete el valor del folclor”

El artista colombiano publica 'Corazón Profundo', el primer trabajo con canciones inéditas en nueve años

El cantante colombiano Carlos Vives.
El cantante colombiano Carlos Vives.

Inmerso en la promoción de Corazón profundo, Carlos Vives (Santa Marta, Colombia, 1961) no olvida ni por un momento sus orígenes. Su primer trabajo inédito desde que en 2004 lanzara El rock de mi pueblo es un canto festivo que reivindica una vez más la herencia musical colombiana, a la que ha dedicado sus más de 25 años sobre los escenarios y frente a las cámaras. La cumbia, el porro y, sobre todo, el vallenato se fusionaron con el pop y el rock y obtuvieron con él un inmediato reconocimiento internacional, con discos como La gota fría. Los dos primeros singles de Corazón Profundo, Volví a nacer y Cómo le gusta a tu cuerpo (junto al brasileño Michel Teló) le han catapultado a los primeros puestos de las listas de éxitos en Estados Unidos, Latinoamérica y España.

A Carlos Vives, sin embargo, el reconocimiento le llegó antes como actor que como cantante, una faceta en la que se prodigó durante las décadas de los ochenta y noventa. De la mano del director colombiano Sergio Cabrera actuó en La estrategia del caracol (Espiga de Oro en la Seminci de Valladolid en 1993) y en Escalona, telenovela en la que dio vida al icónico juglar vallenato Rafael Escalona: “Extraño mucho mi trabajo como actor y a mis antiguos amigos. La televisión siempre me acercó a la música, pero fue Escalona la que me devolvió a mi tierra y me puso a pensar seriamente en encontrar una nueva forma para hacer nuestra música nacional”.

Ese nuevo sonido que popularizó vino de la mano de sus Clásicos de la provincia (1993) y, sobre todo, de su versión de La gota fría, un clásico vallenato de Emiliano Zuleta, que si bien fue un éxito internacional le valió también inmediatas críticas de los puristas del vallenato. Una resistencia que tardaría varios años en desaparecer: “Yo siempre diferencio entre folclor (el alma) e industria. Yo formo parte de la segunda y quiero que la industria respete el valor del folclor”, sostiene. Cuando el pasado 26 de abril actuó en el marco del Festival de la Leyenda Vallenata, en Valledupar, quiso reconocer la labor de los juglares vallenatos donando toda la recaudación de esa noche al compositor Gustavo Gutiérrez, homenajeado en esta edición del certamen. Entonces pidió, ante una audiencia entregada, “que a nuestros juglares no solo les brinden homenajes, que son sentidos y eso lo reconocemos, sino también dinero para su seguridad social, para sus casas”. “Los discos no son folclor pero podemos hacer música para la industria inspirados en la magia, la mística del origen”, añade.

Historiador de la música colombiana

Carlos Vives se ríe cuando se le pregunta por qué se autodefine como “historiador de la música colombiana”, como si su trayectoria profesional no constituyera suficiente aval: “Me encanta descubrir la historia de nuestra música, que es la historia de nuestros pueblos y nuestra gente, y en especial de nuestros orígenes. La música me ha enseñado a querer y a valorar nuestra diversidad cultural y a entender quién soy. Hay mucho por descubrir, pero lo que ya he descubierto es un material en el que llevo trabajando desde hace tiempo. También he sido testigo de una nueva historia de la música colombiana y he formado parte de la renovación de nuestra industria”.

Ese apego a su tierra, al valle y a sus tradiciones, ese canto “al amor y a la vida”, es fácil de percibir en un marco como el festival vallenato, donde el cantante samario tiene no pocos amigos. Se mueve con naturalidad en medio de la marabunta de ayudantes, amigos y medios que le rodean, y a todos trata con una humanidad que nadie le puede negar, aunque no sea dueño de su propio tiempo. Una cohorte de asistentes maneja su agenda y se asegura de que llegue puntual a sus citas con los múltiples patrocinadores. Sin respiro.

A la prueba de sonido acude con su mujer, Claudia, y sus dos pequeños, Elena y Pedro, que no se pierden detalle viendo cantar a su padre; Elena aprovecha cualquier ocasión para bailar, y Pedro sigue a su progenitor por todo escenario. Gustavo Gutiérrez, el homenajeado, está en escena cuando llega, y ello le da la oportunidad a Vives de expresar su admiración profunda y sincera: “Ya no se hacen temas así”, reconoce. La música vallenata, hoy el género colombiano por excelencia, vive una edad de oro nunca vista, pero las canciones popularizadas por intérpretes de la llamada Nueva Ola como Peter Manjarrés o Silvestre Dangond carecen de la profundidad de antaño. “Gustavo es un juglar que ha trabajado dentro de la industria, logrando darle a sus composiciones y a las producciones de algunos artistas comerciales calidad con su estilo romántico y poético. Pero no todos los compositores que trabajan dentro del vallenato romántico tienen la calidad de las canciones de Gustavo y es fácil oír cómo contrastan. Creo que el vallenato en general, y en especial el de la industria, se aleja cada vez más de su naturaleza maravillosa y narrativa de un mundo mágico”.

Corazón profundo es el primero de los cuatro álbumes que Carlos Vives lanzará de la mano de su nueva discográfica, Sony Music, con la que firmó un nuevo contrato en enero de 2013. Un trabajo que, según sus propias palabras, “nació del aprendizaje de toda una década de trabajo con mi agrupación La Provincia, sin tener mucha conciencia de ello. Sí que me di cuenta, cuando lo escribía y producía, de que estos años no habían pasado en vano, que aquel aprendizaje permitía que todo fluyera”. El cantante iniciará el 6 de julio una gira por Estados Unidos que comenzará en Puerto Rico y le llevará, entre otras localidades, a Boston (el 19), a Washington D.C. (el 24) y a Los Ángeles (el 27), y entre finales de agosto y principios de septiembre llegará a España para una minigira que incluirá Tenerife, Barcelona, Madrid y Galicia, en fechas aún por determinar.