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OBITUARIO

Petro Vlahos, el ingeniero que revolucionó los efectos especiales

Sus técnnicas se han aplicado en muchas de las mayores producciones cinematográficas, desde 'Ben-Hur' a 'La Vida de Pi'

Petro Vlahos, pionero de los efectos especiales.
Petro Vlahos, pionero de los efectos especiales.

Sin sus invenciones, disputar una carrera de cuádrigas en el Coliseo romano, danzar con pingüinos, huir de una bandada de pájaros furiosos o viajar a galaxias muy, muy lejanas no hubiera sido posible. Petro Vlahos, el inventor del croma, la técnica que revolucionó los efectos especiales en la moderna cinematografía, falleció con 96 años en su casa de Los Ángeles el pasado 10 de febrero.

Vlahos utilizó la tecnología del chroma por primera vez en 1959, durante el rodaje de Ben-Hur, y la volvería a aplicar en 1964 para hacer bailar a Dick Van Dyke junto a unos pingüinos con traje de camarero en Mary Poppins. Vlahos refinó un proceso que había ideado Lawrence Buttler (y que le había valido el Oscar de efectos especiales por El Ladón de Bagdad en 1940) en el que se utilizaba una pantalla azul —después sería verde— que permite insertar cualquier imagen en el fondo, poniendo el cimiento en el que se sustentan la mayoría de los efectos especiales de películas memorables como la primera trilogía de La Guerra de las Galaxias u otras grandes producciones más recientes como El Señor de los Anillos, Avatar o La Vida de Pí.

Cuando entró a trabajar como asistente en el Consejo de Investigación Cinematográfica en California, Vlahos se obsesionó con tratar de eliminar el irremediable halo que aparecía en las pantallas al superponer primeros planos de un actor o un objeto con tomas de paisajes. Esta rudimentaria composición fotográfica, que se venía empleando desde los años cuarenta, no ofrecía resultados creíbles. Vlahos trabajó durante seis meses en un laboratorio separando los colores rojo, verde y azul para volverlos a combinar después: así nació el chroma. La pantalla azul permitió a Hollywood hacer creíble lo increíble, poner imágenes a los sueños y hacer realidad mundos de fantasía. El chroma, además, permitió a los estudios abaratar el coste de sus producciones.

Vlahos patentó 35 creaciones relacionadas con el cine. Tras el rodaje de Mary Poppins, Disney compró la patente del chroma por 250.000 dólares y colaboró con el inventor en otras dos películas, Herbie (1969) y La bruja novata (1971). Hitchcock también echaría mano de la pantalla azul para aterrorizar a Tippi Hedren en Los pájaros.

La capacidad de innovación de Vlahos le valió cinco Oscar (1961, 1965, 1993, 1994 y 1995). En 1964, fue premiado junto a sus colaboradores por el chroma; treinta años más tarde los recibiría junto a su hijo, Paul, con quien fundó su compañía, Ultimatte, en 1976, por mejorar esa misma técnica.

Las invenciones de Vlahos no se limitaron al cine. La pequeña pantalla también se ha aprovechado de ellas. Muchas de las escenas de la serie Dr. Who se rodaron frente a un fondo azul. Los hombres del tiempo tampoco podrían señalar las regiones con lluvia, nieve o sol en sus pantallas imaginarias sin la ayuda indispensable del croma. Vlahos fue reconocido con un Emmy especial en 1978.

Petro Vlahos nació el 20 de 1976 en Ratón, Nuevo México, aunque con ocho años se mudó junto a su familia a San Pedro, California. Tras graduarse en Ingeniería por la Universidad de Berkeley en 1941, entró a trabajar como diseñador en la fábrica de aviones Douglas durante la II Guerra Mundial.

Mientras estaba empleado como ingeniero en los Laboratorios Bell, conoció a un director de sonido de MGM, que fue quien le puso en contacto con el Consejo de Investigación Cinematográfica, donde ideó el chroma y en donde trabajó hasta su disolución en 1960. Vlahos conseguiría entonces un contrato militar en un departamento de ciencias.

Cuando, ocho años más tarde, la Academia de las Artes y las Ciencias de Hollywood reabrió el Consejo, Vlahos se incorporó al mismo como científico jefe. En 1976 fundó Ultimatte, una empresa centrada en la investigación y el desarrollo de nuevas técnicas cinematográficas y dos años más tarde ganó el Emmy.