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Pitos y aplausos para el Nobel Mo Yan

El diario oficial y numerosos internautas alaban el galardón mientras que el disidente Ai Weiwei denuncia "la insensibilidad de la Academia sueca"

El escritor chino Mo Yan, Nobel de Literatura 2012.
El escritor chino Mo Yan, Nobel de Literatura 2012.

Hace cuatro años, en una entrevista con EL PAÍS, el escritor chino Mo Yan aseguró que aún estaba lejos el día en que un ciudadano chino pudiera lograr el renombrado galardón. "Quizás dentro de 100 años", respondió lacónico en el llamado bar de los escritores en un hotel de Pekín. "Es un premio occidental, es difícil para los extranjeros comprender la literatura china", dijo. El autor de Sorgo rojo, que en repetidas ocasiones ha sido considerado candidato al Nobel, ha tenido que esperar poco, y el premio le ha llegado. ¿Ha dejado el Nobel de ser occidental?, ¿los extranjeros comienzan a comprender mejor la literatura china?, ¿o es China la que cada vez se acerca más a Occidente? Sea cual sea la razón, la elección ha sido bien recibida por muchos chinos y el Gobierno, que sumará al creciente peso político y económico del país en el mundo el orgullo de haber logrado por fin un galardón hacia el que albergaba una mezcla de admiración y rechazo.

Mo Yan ha mostrado su alegría, pero también su sorpresa, por el premio, según los medios chinos. "Me ha sorprendido mucho porque sentía que no estaba muy alto en términos de cualificación [entre los escritores chinos]. Hay muchos buenos escritores y mi posición no era muy elevada", ha asegurado a algunos periodistas en su pueblo natal, Gaomi (provincia de Shandong), informa la agencia oficial Xinhua. Según la también agencia oficial China News Service, ha dicho que no piensa que su victoria pueda ser vista como algo que represente nada. "Creo que China tiene muchos autores excepcionales y que sus grandes obras deberían ser reconocidas por el mundo. Lo siguiente es poner todos mis esfuerzos en la creación de mis nuevas obras. Seguiré trabajando duro".

"Mo Yan es el primer escritor chino que gana el Nobel de Literatura. Los escritores chinos han esperado demasiado tiempo, el pueblo chino ha esperado demasiado tiempo", ha señalado el Diario del Pueblo, órgano oficial del Partido Comunista Chino (PCCh). "Indudablemente, se merece el premio. Es una confirmación de la literatura china en la escena internacional", ha asegurado el escritor Er Yuehe a la agencia oficial Xinhua. Muchos ciudadanos han expresado también en Internet su satisfacción. Algunos han calificado al novelista de "orgullo de China" en el servicio de mensajes cortos Weibo (el Twitter chino) donde antes de conocerse la noticia había numerosas entradas sobre su candidatura.

Durante mucho tiempo, China ha soñado con que uno de sus ciudadanos se alzara con alguno de los Nobel que cada año rinden honor a escritores, investigadores o políticos de todo el mundo, como reconocimiento de su cultura milenaria y sus logros. Pero la obsesión de Pekín con el Nobel ha chocado repetidas veces con lo que considera el afán occidental de imponer su ideología al mundo, y los Nobel que, de una forma u otra, había logrado hasta ahora los recibió como una bofetada. En 1989, el Dalai Lama, nacido en lo que hoy es la región autónoma china de Qinghai, pero exiliado en India desde 1959, fue galardonado con el de la Paz, provocó las protestas airadas de Pekín, que considera al líder budista tibetano un secesionista. En 2000, el escritor Gao Xingjian, un disidente emigrado a Francia en la década de 1980 para huir de la censura, logró el Nobel de Literatura y en 2010, Liu Xiaobo, un defensor de la democracia encarcelado, recibió el Nobel de la Paz —aunque no pudo recogerlo en persona—, en medio de la ira del Gobierno, que le calificó de radical y separatista.

A pesar de las críticas a la sociedad china en sus libros, ha evitado conflictos con el poder

Mo Yan ha roto esta tendencia, no es un hombre polémico. A pesar de las críticas a la sociedad china latentes en sus libros, ha evitado los conflictos con el poder, hasta el punto que incluso es vicepresidente de la Asociación de Escritores de China, organización respaldada por el Gobierno.  Mo Yan ha apoyado las políticas oficiales sobre arte y cultura, que establecen que estos deben servir a la causa socialista y, por tanto, no poner en peligro el gobierno único del PCCh. "Aún hay cosas que no se pueden plasmar de forma directa [en China], pero la situación es mucho mejor que en el pasado", dijo a este periódico. "Un buen escritor sabe encontrar la mejor manera para contar lo que quiere decir".

Pero no todo son parabienes para el autor, algunos activistas y escritores chinos aseguran que Mo Yan no es merecedor del premio. "Es parte del sistema", ha asegurado el conocido activista Ai Weiwei, quien, según Efe, denuncia "la insensibilidad" de la Academia sueca a la hora de conceder el premio a Mo mientras Liu Xiaobo (Nobel de la Paz 2010) permanece todavía encarcelado y su mujer, Liu Xia, sometida a un régimen de arresto domiciliario sin que se conozcan cargos contra ella.

Para Yi Shicun, un ensayista y crítico literario en Pekín, la elección es desconcertante. "No tiene sentido. Sus trabajos son de la década de 1980, cuando fue influido por la literatura latinoamericana. No creo que haya creado sus propias cosas. No le consideramos un innovador en literatura china", ha declarado a la agencia Reuters. "En el lado político, canta en sintonía con un régimen no democrático. Es inapropiado que gane el Nobel de Literatura". "Como escritor influyente, no ha utilizado su peso para hablar a favor de los intelectuales y los presos políticos".

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