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La moda italiana mira a Asia

La pasarela de Milán propone luminosas colecciones de estilo oriental para primavera/verano 2013

La propuesta de Dolce&Gabanna para la próxima temporada primaveraverano.
La propuesta de Dolce&Gabanna para la próxima temporada primavera/verano.

De la fachada del Palacio milanés que alberga la sede de Emilio Pucci salen cuatro enormes tentáculos negros. Son los cables que conectan al palacio con los enormes camiones con grupos electrógenos que aparcan en la acera sin ningún complejo. La prueba de hasta qué punto la moda es el motor de esta ciudad. En la semana de la moda, todo se consiente.

En el interior, los salones barrocos albergan la presentación de la colección que Peter Dundas diseña para la tradicional casa florentina. Con un obvio paseo por Indochina y Vietnam, que revisa desde el kimono al quipao, la chaqueta corta, el chaleco con túnica, el cuello Mao, los cierres de cintas, las flores bordadas al estilo mantón de Manila y los dragones y los tigres dibujados con hilos metalizados, Dundas puso sobre la pasarela una mujer elegante y sensual a la que, sin embargo, faltó ese punto de electricidad roquera que el noruego administra con mano de maestro. Luz como aire, en palabras del diseñador, era lo que emanaban las modelos en las primeras salidas, dedicadas por completo al color blanco. Con un sugerente juego de superposiciones y transparencias, los bordados al tono o las aplicaciones de cristal parecían tatuajes sobre el cuerpo, por el efecto crisálida de una capa de gasa de seda superpuesta. Después llegó el color, y con él las obviedades como los dragones chinos bordados en oro y rojo sobre loneta caqui o los kimonos de seda acolchados.

Con la tendencia fuertemente escorada hacia la decoración y el lujo, Marni optó por lo contrario. Consuelo Castiglioni ha trabajado una colección sobria en los acabados pero intensa en la búsqueda de una silueta nueva y diferente, basada en volúmenes que se despegan del cuerpo con grandes fuelles, pliegues y godets que se disparan en todas direcciones. Unas veces es la cadera la que flota y revolotea; otras la espalda, como un moderno polisón, y en muchas siluetas el volumen se abre en varios planos, dando una sensación tridimensional a la que contribuye el cuerpo de los tejidos como la gabardina o la organza tecnificada. Por una vez, las joyas estuvieron ausentes de la pasarela y los estampados fueron relegados a su mínima expresión –cuadros y enormes e interesantes flores- para dar valor a una paleta de tonos neutros y sobrios.

El resultado del cuidado trabajo de la cestería de Dolce&Gabanna.
El resultado del cuidado trabajo de la cestería de Dolce&Gabanna.

Sobre la pasarela del teatro Metropol, enormes tinajas con chumberas sitúan en Taormina la colección del dúo Dolce&Gabbana. Mare Sole Amore es el lema que da nombre a un desfile que saca de paseo a una mujer joven que disfruta de Sicilia mientras luce la artesanía tradicional de la zona. Con una puesta al día llena de frescura, moderna y alegre, los sicilianos crean maravillosas piezas de cestería que convierten en corsés o miriñaques los arabescos de la cestería tradicional; estampan la organza con las figuras de sus famosos teatrillos ambulantes, o tejen en rafia femeninos trajes sastre de ganchillo.

La línea en forma de A, con volúmenes que se alejan de la silueta, convive con túnicas y minivestidos rectos que beben de los sesenta -como la banda sonora, la canción Meraviglioso, de Domenico Modugno- y revisa los cincuenta cuando flotan sobre la pasarela los vestidos de organza estampada de cintura marcada y generosa falda, con grandes mangas balón. Rafia, saco, paja, brocado, lino y algodón completan los materiales con los que se construyen no solo prendas, sino atractivos y divertidos accesorios como cestos, sandalias planas, alpargatas, o zapatos con plataformas tan decoradas como un bodegón de frutas frescas.

Giorgio Armani presentó anoche su colección junto a una muestra de sus creaciones más excéntricas. Por supuesto, entre ellas ocupan un lugar destacado las que ha ideado para Lady Gaga. Un derroche de fantasía que contrasta con la refinada elegancia que caracteriza al veterano modisto, cuya máxima es "la elegancia no es ser llamativo, sino ser recordado".

Ángela Missoni describe sus propuesta como "un haz de luz refractario, una ilusión óptica, un rayo fluorescente de luz", y entrega una colección que se sostiene en las superposiciones. Con estructuras orientales que dan una silueta en geometría, las prendas interiores dejan pasar el color al exterior gracias a modernas filigranas de encaje y troquelados. La colección es, efectivamente, luminosa. Si las propuestas de los grandes diseñadores italianos se venden bien, la próxima primavera será un resplandor.

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