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61ª edición de la Berlinale

La Berlinale celebra el cine iraní

La española 'También la lluvia', la más votada por los asistentes del festival.- El director alemán Ulrich Köhler recibe el Oso de Plata a la mejor dirección por 'La enfermedad del sueño'

Los premiados de la 61 edición de la Berlinale, junto con miembros del jurado y el director del Festival
Los premiados de la 61 edición de la Berlinale, junto con miembros del jurado y el director del Festival AFP

La Berlinale se volcó este año a la celebración del cine iraní. En una edición del certamen marcada desde el principio por la ausencia del director iraní Jafar Panahi, encarcelado en su país, la película Nader y Simin, una separación, del director Asghar Farhadi, ha sido la absoluta protagonista de la noche de gala, al llevarse tres de los mayores premios: el Oso de Oro como mejor película y los Osos de Plata para las mejoras interpretaciones masculinas y femeninas.

La película relata la historia de la separación, civil y respetuosa, de un matrimonio iraní, en el que Simin, la mujer, quiere dejar a su marido porque no ve futuro en su país, mientras Nader se ve imposibilitado a seguirla porque se tiene que ocupar de su padre enfermo. El abandono de Simin obliga a Nader a contratar a una mujer para el cuidado de su padre, sin embargo la situación se complica debido a las diferencias culturales con su nueva ayudante, de clase social inferior, profundamente religiosa, embarazada y víctima de un marido despótico. Todo esto ocurre frente a la perplejidad de sus hijos, niños y adolescentes, incapaces de entender del todo lo que está ocurriendo. La cámara de Farhadi desaparece en esta historia que va ganando el ritmo de un thriller a medida de que la situación se complica.

La premiación de la película iraní ha adquirido un significado particular, en el contexto de un certamen que lanzó un mensaje de solidaridad al director Panahi, que cumple pena de seis años en Irán acusado de hacer "propaganda contra el régimen", es decir por expresar una opinión incómoda con sus películas. La silla vacía de Jafar Panahi estuvo presente también en la ceremonia de premiación. "Somos cercanos a Jafar Panahi, y él lo sabe, queremos agradecerle de corazón", ha reiterado esta noche Dieter Kosslick, director del festival berlinés.

Isabella Rossellini, presidenta del jurado ha asegurado que "hubo una discusión animada pero pudimos coincidir en el resultado final". Y el resultado es una decisión inédita, en la que se optó por entregar el Oso de Plata para la mejor interpretación masculina al elenco entero de la película de Farhadi, compuesto por los actores Peyman Moadi, Shahab Hosseini y Babak Karimi, quien en su discurso recordó al director italiano Giorgio Strehler y agradeció en italiano, "gracias Isabella por este premio".

Asímismo, han sido premiadas como mejor interpretación femenina todas las actrices de la misma película, entre ellas Sarina Farhadi y Sareh Bayat, en un festival que no ofreció otra alternativa posible frente a la espontaneidad de estas mujeres.

La entrega de los premios ha transcurrido en una ceremonia rápida y sobria, que ha conocido también otros protagonistas: el Oso de Plata para el gran premio del jurado fue entregado a la película A Torinoi Ló, (El caballo de Turín), película firmada por el húngaro Béla Tarr, director muy amado por el público cinéfilo de los festivales. Los rumores acerca de su victoria circulaban en las salas de la Berlinale ya desde el viernes cuando le fue reconocido otro premio independiente de la crítica, Fipresci.

Otro de los premios más prestigiosos, es decir el Oso de Plata para la mejor dirección, fue entregado al director alemán Ulrich Köhler por su película Schlafkrankeit, la enfermedad del sueño, una historia que se adentra en el terreno insidioso de la cooperación internacional y muestra el cambio psicológico de un médico alemán voluntario en Africa, quien termina por ser absorbido por la corrupción y los esquemas contra los que había luchado durante sus primeras misiones. Su compatriota, el director Andres Veiel, quien presentó en la Berlinale la película Wer wenn nicht wir (Quién, sino nosotros), se llevó el premio Alfred Bauer, que reconoce la innovación artística.

El Oso de Plata para el mejor guión fue entregado a la película The Forgiveness of Blood, del director Joshua Marston, que narra una historia de una cadena de venganzas en Albania, donde la sociedad obedece a las reglas implícitas del "canón".

El cine latino también se llevó algún reconocimiento. Dos Osos de Plata para la obra artística más destacada han sido entregados a sendos miembros del equipo de la película El Premio, de la argentina Paula Markovitch: para la dirección de la fotografía de Wojceich Staron, y para el diseño de producción de Barbara Enriquez.

Y 'También la lluvia'

Esta mañana se ha dado a conocer además que la película españolaTambién la Lluvia, de Icíar Bollaín, que ya ganó tres premios Goya la semana pasada, fue elegida como mejor para el público de la Berlinale, un festival donde la asistencia de las personas es mucho más importante que en los festivales de Venecia o Cannes. La organización ha comunicado hoy con orgullo que otra vez se habían vendido más de 300.000 entradas para los espectáculos. En segunda posición en la votación del público quedó la argentina Medianeras, el primer largometraje de Gustavo Taretto.

También la lluvia cuenta una historia inspirada en la llamada guerra del agua, que tuvo lugar en Cochabamba (Bolivia) en abril del año 2000.

En la película, Sebastián y Costa son un director y un productor que quieren hacer una película sobre Cristóbal Colón que dé la vuelta al mito. La historia de un Colón obsesionado por el oro y represor de indios y también la de quienes lo denunciaron: los padres Bartolomé de las Casas y Antonio Montesinos. Pero mientras ruedan en Cochabamba estalla el conflicto por la privatización y venta a una multinacional del sistema de aguas de la ciudad, la guerra del agua.

El premio como mejor ópera prima fue entregado a la película On the Ice, del director estadounidense Andrew Okpeaha MacLean, mientras el Oso de Oro para el mejor cortometraje fue entregado por la fotógrafa estadounidense Nan Goldin a Night Fishing del grupo coreano PARKing CHANce.