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Cuatro debutantes con "muchas ganas de cine"

Los candidatos finalistas al Goya como mejor director novel apuestan por obras "personales" para hacerse con el galardón

El motor de las cuatro historias "es la obsesión por la felicidad". Cada uno de ellos espera que sea también el motor que el próximo 13 de febrero le lleve al Goya como mejor director novel. David Pinillos, Jonás Trueba, Emilio Aragón y Juana Macías, un póquer heterogéneo de debutantes a la dirección de un largometraje, han participado esta tarde en un encuentro con el público en la sede de la Academia de Cine, en Madrid.

Sus carreras y experiencias profesionales han sido de lo más variado. También sus edades, desde los 29 de Trueba hasta los 51 de Aragón, los diferencian. Pero, además del exordio exitoso, hay varios aspectos que les unen: sobre todo, "las ganas de cine" y "la voluntad de arriesgar, de dar un salto sin red", cada uno a su modo.

Pinillos, montador durante mucho tiempo, se ha tirado a la piscina con los desencuentros amorosos de los dos cocineros de Bon appetit. Trueba, hijo de Fernando, después de "una serie de cortos espantosos" y de "tirar muchos guiones a la basura", ha contado en Todas las canciones hablan de mí la historia de una postruptura no tan dura, en contra de los estereotipos. Macias, que vuelve a competir por un Goya (ganó el premio al mejor cortometraje en 1999 por Siete cafés a la semana), ha apostado por un accidente de tráfico que de repente une las existencias de cuatro mujeres que "tienen una vida hecha y se plantean cambiarla: es un tema que me fascina". Pájaros de papel, del "muy griposo" (por la fiebre) Aragón, actor, músico y presidente de Globomedia, narra la vida de una familia de cómicos en la posguerra española: "Quería investigar cómo se gestiona la pérdida de un ser querido".

Todos llevaban mucho tiempo pensando en su ópera prima. Aragón incluso le daba vueltas desde hace 10 años. Entre las razones que los llevaron por fin a dirigir, estuvieron "los personajes que tienen sueños" (Pinillos) y "una canción del italiano Franco Battiato" (Trueba).

Recién llegados al mundo de los largometrajes, debe de haberles gustado bastante. Es más: tienen claro que quieren quedarse. Al fin y al cabo, Aragón solo va "ocho años por detrás de Clint Eastwood, que rodó su primera película con 42". De hecho, cuenta que ya está trabajando en su segundo guion. Trueba se ha adelantado. "Ya tengo un segundo filme. Lo he grabado con mi móvil", explica entre risas.

Respondiendo a una pregunta del público (numeroso, la Academia tuvo que colgar el cartel "Aforo completo"), Macias ha citado a Rodrigo García como una de sus referencias. Aragón en cambio opina que "Berlanga es necesario en nuestras vidas", mientras que Pinillos ha nombrado a la actitud de la nouvelle vague como ejemplo que tuvo en cuenta.

El favorito es Pinillos, ya triunfador del festival de Málaga con seis premios (pese a que su filme no ganó el galardón a la mejor película). El veredicto, el próximo 13 de febrero. Pase lo que pase, hay algo que queda claro y que el mismo Pinillos resume en pocas palabras: "Poder rodar una peli es un lujazo".