Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Del homenaje a la trasgresión

Los cinco discos imprescindibles de Enrique Morente y un bis en directo

Una escucha completa a la discografía de Enrique Morente no sólo permite hacer un recorrido por la evolución del flamenco en la segunda mitad del siglo XX. También es una obra completa, personal, la antología de un cantaor que demostró desde joven ser un gran conocedor de la tradición, y que con el discurrir de los años fue abriendo sus caminos a la experimentación, hacia terrenos inexplorados para un arte oscuro y minoritario, que le han convertido en uno de los artistas imprescindibles de su tiempo.

Desde su debut discográfico a la edad de 25 años en 1967 con Cante flamenco, editado por Hispavox y en el que se hace acompañar por Niño Ricardo, guitarrista de la generación anterior del que bebió Paco de Lucía, Morente ha publicado 22 discos. Se ha atrevido con todo, incluso a grabar una Misa flamenca (Arbola, 1991), que él mismo definió como un intento de hacer una misa laica en la que puso música a poemas de San Juan de la Cruz, Fray Luis de León o Lope de Vega. También ha cantado a poetas como Miguel Hernández (Homenaje Flamenco a Miguel Hernández, Hispavox, 1971) o Federico García Lorca (En la Casa Museo de Federico García Lorca, Diputación de Granada, 1990; Omega, que reseñamos abajo, y Lorca, Virgin, 1999). Su último trabajo de estudio trabaja los textos de Pablo Picasso (Pablo de Málaga, El Caimán/Discos Probeticos - 2008).

Todos sus discos son necesarios, pero hemos seleccionado aquí los cinco imprescindibles para entender la trayectoria de este cantaor y su tiempo.

1. Homenaje a D. Antonio Chacón (Hispavox - 1977)

Una de las fuentes de las que bebió un Enrique Morente niño en su Granada natal fue Pepe el de la Matrona, que fue alumno, a su vez, de don Antonio Chacón, cantaor jerezano que ha pasado a la historia por fijar algunos palos con un estilo extremadamente personal. Morente siempre ha sido respetuoso con los clásicos, y admira especialmente a estos dos artistas. A Chacón dedicó este disco, una auténtica declaración de principios flamencos: una manera de decir al mundo que hay que respetar y perpetuar la tradición. Es una dedicatoria con mucha intención, ya que la obra de Chacón era desdeñada por Antonio Mairena, que en los 70 monopolizaba la teorización del flamenco. En este disco, que sirvió para restaurar la figura del jerezano, le acompaña a la guitarra otro granadino: Pepe Habichuela.

2. Despegando (CBS - 1977)

El mismo año en el que Morente publica su homenaje al gran maestro Antonio Chacón, elabora este otro disco en cuyo título ya anuncia sus intenciones: el respeto a los clásicos no está reñido con el desarrollo personal del cante. Le acompaña, de nuevo, la guitarra de Pepe Habichuela. En este disco hay algunos cortes que se hicieron muy populares en su momento y dieron una cierta fama al cantaor y que ya anuncia algo que en décadas posteriores desarrollaría hasta el extremo, como el tema que abre el disco, Estrella o la innovadora soleá Tú vienes vendiendo flores.

3. Nueva York / Granada (Ariola - 1990)

Este es un disco especial porque fue el último que grabó un gran maestro de la guitarra de la primera mitad del siglo XX: Agustín Castellón Campos, más conocido como Sabicas (1912, Pamplona - 1990 Nueva York) y uno de los flamencos que más proyección internacional dio al arte jondo. En uno de sus últimos viajes a España (el maestro Sabicas vivía en Nueva York) Morente le encerró en un estudio y grabó este disco en unos pocos días. Sabicas tenía 84 años y no llegó a ver publicado el disco, murió poco después de grabarlo. En algunas entrevistas, el cantaor ha reconocido que admiraba el toque del gitano pamplonica desde niño, y que a lo largo de los años, en diferentes encuentros con él, le pidió que grabaran un disco juntos. El maestro sólo accedió al final de su vida, lo que hace este trabajo, que se mueve en la línea más ortodoxa de ambos, más especial.

4. Omega, con Lagartija Nick (Discos Probeticos - 1996)

Es probablemente el disco de Morente más conocido entre los no aficionados al flamenco. Igual que ocurrió con La leyenda del tiempo de Camarón de la Isla, Omega es la gran obra rupturista de Enrique Morente, su auténtico parteaguas. Es un homenaje a una obra de Federico García Lorca, Poeta en Nueva York, pero por partida doble: Morente eligió adaptar los poemas a través del cristal del músico canadiense Leonard Cohen, un gran admirador de Lorca que ya antes había cantado este libro. El cantaor lo trae al flamenco junto a una lista de grandes nombres de la guitarra (Vicente Amigo, Cañizares, Juan José Suárez Paquete y Tomatito) y un grupo de rock granadino, Lagartija Nick. Además, este disco supone la primera aparición artística de Estrella Morente, hija del maestro granadino, que le acompaña con voces y palmas junto a su madre (mujer del cantaor): Aurora Carbonell.

En la reedición (2008), remasterizada, se incluye un tema nuevo donde el maestro comparte un martinete con Sonic Youth (Oriente y Occidente), grabado en 2005 durante la celebración de la primera edición de Heineken-Greespace.

5. El pequeño reloj (Virgin/Emi Music - 2003)

Este disco supone una nueva vuelta de tuerca en la carrera del cantaor. En su búsqueda por traspasar los límites, por poner a prueba el flamenco, Morente presenta esta obra, coproducida por Javier Limón, como una obra única con principio y fin, que además, gira en torno a un concepto abstracto: el tiempo, concepto que aborda desde ópticas distintas y ordenadas. Lo tradicional, lo viejo y lo nuevo, la tecnología, aparecen en forma de cantes. Así, su voz se superpone a la guitarra de artistas ya fallecidos como Sabicas o Ramón Montoya (en cuya edición participó Paco de Lucía). En otro corte, Morente canta sobre una base electrónica elaborada por Carlos Jean y en su Alegato contra las armas suena de fondo el Claro de Luna de Beethoven. También le acompañan las voces de su hija Estrella Morente y las guitarras actuales de Niño Josele, Pepe Habichuela y Tomatito. Cierra el disco un homenaje a la esperanza política que, en aquel momento, representaba el candidato a la presidencia brasileña un representante sindical, un trabajador sin estudios y que apoyaba a los desheredados: Luis Iznacio Lula da Silva (Reloj molesto - Para Lula, esperanza de Brasil), inspirado en un poema de Quevedo.

EL BIS: Morente en directo (Morente flamenco y Morente + flamenco (Universal, 2009). En la extensa discografía de Morente se echaban en falta, hasta hace muy poco, su voz en directo. Hasta 2009 no vio la luz ninguno de sus conciertos, y en este año lo hicieron dos discos, que recogían justamente lo mejor de las grabaciones existentes de sus recitales. La recopilación es especial: Morente sólo permite que se graben sus recitales si él no lo sabe, porque siempre ha dicho que la grabación le desconcentra. El primero de los dos discos incluye grabaciones de la última década (salvo uno, grabado a principios de los 90) y un tema inédito, Nana de Oriente, en el que cantan sus tres hijos (Estrella, Soleá y Enrique) y sus nietos (Estrella y Curro), juntos todos por primera vez. Aparece con las guitarras de Rafael Riqueni, David Cerreduela, Juan José Suárez Paquete, Juan y Pepe Habichuela. El segundo cubre los años que van de 1984 a 1994, los años en los que Morente está mejor de voz y en los que todavía no se entregaba a la experimentación de los años venideros. Participan figuras del arte como: Mario Maya, Manolo Sanlúcar, Pepe Habichuela, Paco Cortés, Rafael Riqueni, Alain Pérez y Montoyita.

Escucha lo mejor de Enrique Morente en Spotify.