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Llega el turno de la literatura ecuatoriana

Una colección repasa el cuento, la poesía y la novela del país andino

¿Se puede morir por un cigarrillo? Ocurrió en Quito, en los años veinte. Octavio Ramírez pidió uno y lo mataron a patadas. Al día siguiente, el escritor ecuatoriano Pablo Palacio (Loja, 1906-Quito, 1946) leyó el suceso en un periódico. Así nació Un hombre muerto a puntapiés, un relato de humor negro, considerado como una obra pionera de la vanguardia latinoamericana y uno de los 27 que forman parte de la 'Antología de cuento', uno de los cinco tomos de la colección Literatura de Ecuador (Alfaguara).

Se trata de una edición sin precedentes. La ambiciosa compilación reúne 10 novelas, 27 relatos y 48 poemas que repasan el quehacer literario del país andino. "Un panorama diverso y heterogéneo", según comenta el escritor ecuatoriano Javier Vásconez (Quito, 1947), editor de la obra. Vásconez contó con la colaboración de Yanko Molina, editor asistente, y Margarita Borja, Mercedes Mafla, Iván Carbajal y Raúl Pacheco.

El resultado es una oportunidad inédita para conocer la literatura de una sociedad "laberíntica, ensimismada y diversa", explica. El trabajo de reunir la literatura de un país se antoja una empresa difícil, "es imposible lograr una antología absoluta", subraya. El resultado, producto de una labor de seis meses y "de 12 a 14 horas diarias", ofrece un recorrido por una creación heterogénea, diversa y "desconocida" para muchos lectores, destaca el escritor.

La colección recopila las creaciones de "poetas y narradores que, por justicia, merecen ser leídos fuera de su país", apunta Vásconez. "No hay mucha información sobre lo que es el arte, la literatura o la cultura en sí de Ecuador; por ello, ésta es una gran oportunidad para acercarse a una colección prolija y diversa de su cultura", comenta.

La antología reúne la producción literaria del siglo XX y recorre numerosos momentos históricos de Ecuador. Algunos de los autores nacieron en los primeros decenios del siglo pasado; otros apenas se acercan a los 40 años. "Es un registro diverso, amplio, que describe los muchos paisajes de Ecuador", explica el también narrador, "es un país pequeño pero muy diverso".

Una diversidad que ha sido "un tanto relegada", comenta el escritor, que participa en la antología como novelista y cuentista. "Nos ha costado hacernos oír; la antología ha sido una aventura para crear un puente entre lectores y creadores", añade. Un esfuerzo que merece la pena, reconoce, puesto que los ecuatorianos forman la segunda comunidad extranjera más numerosa de España, sólo superados por los marroquíes.

Y la diversidad necesariamente obliga a que los temas sean muchos y no uno solo. Si acaso lo que asoma es "un sentimiento de pérdida y desamparo", señala. "Es un país pequeño, pero que guarda una diversidad e historia muy peculiar. Mucho ha pasado en Ecuador en estos años".