_
_
_
_
_

La ola de calor acaba con 40 récords y una nueva sartén en Cataluña

La temperatura del agua del mar en España registra valores máximos sin precedentes en 83 años, mientras los 45° de Figueres son los más al norte registrados hasta ahora en el país

Dos turistas en la plaza Sant Jaume de Barcelona, este miércoles. Foto: MASSIMILIANO MINOCRI | Vídeo: EPV

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha dado por concluida este jueves la segunda ola de calor del verano, la misma que ha afectado a toda la cuenca del Mediterráneo y que en España ha sido un episodio de temperaturas extremas “corto ―de lunes a miércoles― pero intenso”, en palabras de su portavoz, Rubén del Campo. Durante estos tres días se han batido 19 récords, 12 mensuales y siete absolutos, en la red principal de Aemet ―la más fiable al contar con personal propio de la agencia y que está compuesta por 93 estaciones―, algunos de ellos muy llamativos. Sumando los registrados en la red secundaria de la agencia ―con 814 observatorios automáticos―, la cifra asciende a 40, según el balance elaborado por el meteorólogo de Eltiempo.es Roberto Granda.

Para empezar por la red principal, el primer día de la ola, Toledo y Teruel alcanzaron respectivamente su máxima más alta (42,9°) y su mínima más alta (20,6°) de julio, mientras que el martes se produjo un increíble récord absoluto de 45,4° en Figueres (Girona), cifra que, según Del Campo, “supone no solo la temperatura más alta medida en ese observatorio, sino en toda Cataluña desde que hay registros y en lo que va de verano en toda España, curiosamente en una zona poco habitual”.

El anterior techo del calor de Cataluña databa de 2019 y era de 43,7° en Alcarràs (Lleida), que fue superado también el mismo martes en Porqueres (Girona), con 44,3º. Y, en la misma zona de Figueres y ese mismo día, dos observatorios del Servei Metereològic de Cataluña (Meteocat), Pantà de Darnius-Boadella y Navata (Girona), alcanzaron 45,1°, una cifra calificada por Meteocat de “insólita” y que se convierte en el nuevo máximo medido por la Xarxa d’Estacions Meterològiques Automàtiques.

Los de Figueres son “posiblemente los 45° más norteños de España”, apunta el experto Miguel Muñoz, de la red de aficionados Colectivo Meteofreak, que explica que la localidad está a latitud 42ºN y que, en esta altura, la mayor cifra hasta ahora eran 44,1° en Ourense. “Según los datos que figuran en el sistema Opendata de Aemet, Figueres tiene los 45° más al norte”, ahonda Granda, para apuntar que no son, sin embargo, los primeros 45° de Cataluña, ya que hay “unos 45° clavados en Sabadell aeropuerto”, 150 kilómetros más abajo.

La información es la primera herramienta contra el cambio climático. Suscríbete a ella.
Suscríbete

Para el divulgador científico Vicente Aupí, “España tiene ya otra sartén cerca de la frontera con Francia”, porque los 45° y más eran, hasta ahora, un coto casi privado del valle del Guadalquivir. De hecho, el lunes hizo 44,9° en Andújar (Jaén) y 44,8° en Villanueva del Arzobispo (Jaén) y Montoro (Córdoba), unas cifras que en la tradicional sartén ya no son ni de récord ―en Andújar, está en 45,5° y en Montoro, en 47,4°―. Pero los 45° no se han dado en España solo en Jaén, Córdoba y Sevilla. Granda completa el listado de provincias que ya han llegado a este umbral: Barcelona, Toledo, Cáceres, Ciudad Real, Badajoz, Granada, Cádiz, Albacete, Murcia y Valencia. Con Girona, son 14.

“Dentro del marco catalán, resulta sorprendente que el récord se registre en el Alt Empordá, porque el clima es más fresco que, por ejemplo, en los llanos de Lleida. Pero así ha ocurrido. Se ha batido en grado y medio el antiguo récord, lo cual es muy, muy relevante”, contextualiza el dato Jose Luis Camacho, portavoz de la delegación catalana de Aemet, que cuenta que el pico se produjo “entre las dos de la tarde y un poco antes de las cuatro con una humedad relativa del 20%, por lo que la sensación era la de estar delante de la puerta abierta de un horno o en una sauna seca”.

Además de este nuevo horno gironés, Del Campo añade que el martes se tumbaron en la red principal los récords de máximas mensuales en Lleida (43,2°), Teruel (40,6°), Albacete (41,5°) y en la localidad zaragozana de Daroca (40,5°). Y hubo tres récords absolutos de mínima en Cuenca (24,7°), la turolense Calamocha (22,2°) y Daroca (25,3°), donde nunca habían pasado una noche más cálida desde que hay datos. Este día, más de 140 estaciones de Aemet alcanzaron o superaron los 40° y en más de 45 no se bajó de 25° ―las llamadas noches tórridas o ecuatoriales―.

El miércoles, el episodio se cerró con nueve efemérides más, todas de mínimas, salvo una máxima de 44,2° en el aeropuerto de Málaga, que “empata con su récord absoluto, medido hace 45 años″. En Lleida, la mínima fue de 24,9°, casi un grado por encima de la más alta jamás medida hasta ahora. En Toledo, los termómetros no bajaron de 26,4°, también la peor noche que han sufrido nunca. Getafe, Ciudad Real, Murcia, Albacete y Tortosa (Tarragona) superaron sus marcas de julio. Este día, se superaron en cerca de 90 estaciones los 40°, especialmente en la mitad sur, y se alcanzaron los 44° en puntos de Murcia y Málaga, mientras que en 75 observatorios, sobre todo en el área mediterránea, centro y sur peninsular, los termómetros no marcaron menos de 25°. “En las provincias de Granada, Alicante, Valencia y Málaga hubo localidades en las que no se bajó de 27°”, destaca el portavoz de la agencia.

Sumando las efemérides producidas en la red secundaria, Granda contabiliza 40 cotas superadas, 54 en lo que va de julio, la mayoría en el interior y en el este y de las que apenas 11 se produjeron la semana pasada, durante la primera ola de calor. “Si bien no llega al nivel de lo vivido en el verano de 2022, el calor está siendo intenso”, indica Granda, para quien lo más destacado de esta ola son los récords de mínimas, ya que incluso han caído registros centenarios, como el del Daroca, que databa de 1928 y que ha superado ahora por más de 1,5°. También le resulta sorprendente el caso de Málaga.

Estos 54 récords en lo que va de julio se explican porque el mes “se está caracterizando por episodios de calor cortos, pero muy intensos, en los que se alcanzan temperaturas por encima de los 40°”, cuenta Del Campo. Pero “prácticamente todos los días han tenido temperaturas por encima de lo normal”. De hecho, el análisis de los primeros 17 días del mes revela que “ya es el tercer julio más cálido de la serie histórica, serie que arranca en 1961″, solo por detrás de julios muy infernales y muy recientes, los de 2022 y 2015. De momento, este julio “tiene una temperatura 1,8° por encima de lo normal”.

Temperaturas récord en el mar

Para Del Campo, otro aspecto destacable de lo que va de verano es la tremenda temperatura del agua del mar. “En un análisis realizado para todas las zonas costeras de España en su conjunto, a mediados de julio la temperatura era de 24,6°. Es la primera vez que en estas fechas se superan los 24,6° y supone una temperatura 2,2° por encima de lo normal para esta época del año”, revela.

Esta cifra supone “un récord para esta época del año”, ya que “normalmente el máximo suele darse a mediados de agosto, por lo que todavía hay recorrido para que las aguas se sigan calentando más”. De hecho, son valores máximos sin precedentes en julio en 83 años. Los 24,6° superan “ampliamente los registros de los dos años previamente más cálidos”: en 2015 se registraron 24° y en 2022 se llegó a 23,7°. El portavoz de Aemet hace hincapié en que “en algunas zonas del Mediterráneo, como en puntos del Levante y de las Baleares, se alcanzan ya a mediados de julio los 28°” y que “en la zona de Alborán las aguas están entre 3° y 4° por encima de lo normal”.

Dos días de alivio y nueva subida en los termómetros

 Puesta de sol, el miércoles desde Zaragoza.
Puesta de sol, el miércoles desde Zaragoza. JAVIER BELVER. (EFE)

La noche del miércoles al jueves ha sido, de nuevo, tremenda. "En el aeropuerto de Málaga se superaban los 35° a medianoche y no se ha bajado en toda la madrugada de 30°, mientras que 120 estaciones no habían bajado de 25° a las 8.00", cuenta Del Campo. Aunque este jueves y el viernes se espera un descenso térmico generalizado, las temperaturas todavía seguirán hoy entre 5° y 10° por encima de lo normal en tercio oriental peninsular. Se podrán alcanzar 40° en puntos de Málaga, entre 38° a 40° en el Guadalquivir y Murcia y entre 36° y 38° en otras zonas del este y Baleares. En Murcia hay aviso naranja, el segundo de una escala de tres, y amarillo, el más bajo, en Andalucía, Aragón, Baleares, Castilla-La Mancha, Cataluña y Comunidad Valenciana.

El viernes aún se superarán los 38° en el sureste peninsular, pero ya será "un día menos caluroso", con 34° solo en Andalucía, Murcia, Comunidad Valenciana y Baleares, y "noches también más suaves en general", pero con alguna noche tórrida en la costa mediterránea.

El jueves se formarán tormentas en el este peninsular, que en la Comunidad Valenciana, Murcia y este de Andalucía pueden dejar algunos chubascos intensos y rachas de viento muy fuertes. El viernes, las más intensas se formarán en el entorno de los Pirineos, aunque por la tarde se extenderán a otras zonas de la mitad norte. Y el fin de semana las temperaturas volverán a subir.

Puedes seguir a CLIMA Y MEDIO AMBIENTE en Facebook y Twitter, o apuntarte aquí para recibir nuestra newsletter semanal

Suscríbete para seguir leyendo

Lee sin límites
_

Sobre la firma

Victoria Torres Benayas
Redactora de la sección de Madrid, también cubre la información meteorológica. Licenciada en Periodismo por la Universidad de Navarra, cursó el máster Relaciones Internacionales y los países del Sur en la UCM. En EL PAÍS desde el año 2000, donde ha pasado por portada web, última hora y redes, además de ser profesora de su escuela entre 2007 y 2014.

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_