_
_
_
_
_

Rusia aplaza el rescate de los astronautas atrapados en el espacio por un problema en otra de sus naves

Roscosmos pospone hasta marzo el despegue tras detectar otra despresurización en una segunda cápsula acoplada a la Estación Espacial Internacional, que achaca también al posible impacto de un objeto externo

Astronautas
Imagen de la Estación Espacial Internacional tomada en abril de 2022 desde la Soyuz MS-19.ROSCOSMOS (via REUTERS)

Un nuevo percance en el rescate de los astronautas que aguardan su vuelta a la Tierra en la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés). El despegue de la nave rusa Soyuz MS-23, previsto para este 20 de febrero, ha sido aplazado a priori a los primeros 10 días de marzo debido a la detección de una segunda avería en otra de las embarcaciones acopladas a la plataforma. Pese a la gravedad del daño, la tripulación de la estación no corre ningún peligro, según la agencia espacial rusa Roscosmos.

Tanto este organismo como la NASA anunciaron el pasado 11 de febrero que el circuito de refrigeración de la nave de carga Progress MS-21 había sufrido una despresurización. Según las agencias espaciales, se trataría de un daño similar al recibido en diciembre por el vehículo de transporte de personal Soyuz MS-22, también amarrado a la ISS. Este último aparato fue impactado por un objeto de menos de un milímetro a una velocidad de siete kilómetros por segundo, lo que comprometía su regreso seguro con los astronautas a bordo.

Foto que muestra los daños externos que causaron una pérdida de presión en el sistema de enfriamiento de la nave Soyuz MS-22.
Foto que muestra los daños externos que causaron una pérdida de presión en el sistema de enfriamiento de la nave Soyuz MS-22.ROSCOSMOS (via REUTERS)

En ambos casos se produjo la fuga del refrigerante de sus sistemas de control térmico. Roscosmos publicó este lunes una nueva imagen de la fisura de la Soyuz MS-22 tomada por un brazo mecánico del segmento estadounidense de la ISS. “La presencia de este agujero demuestra la causa de lo sucedido: un daño externo”, recalcó Roscosmos al dar por confirmada la teoría del impacto de un objeto ajeno a la nave.

Impacto de meteorito

El canal de Telegram del organismo ruso publicó un vídeo de su director, Yuri Borisov, en el que apuntaba a que si la Progress también presenta otros daños en su recubierta exterior, “esto también podría deberse al impacto de un meteorito o algún tipo de basura espacial”. No obstante, hizo hincapié en que “si bien el resultado de ambas situaciones de emergencia es el mismo, sus causas podrían ser diferentes”. Borisov recalcó que de momento solo se trata de una hipótesis y que todavía no hay imágenes que confirmen que el motivo de este segundo incidente se debe a un objeto externo.

“Una comisión (de investigación) está trabajando en el caso de la Progress MS-21. Se ha decidido posponer a marzo el lanzamiento de la nave espacial Soyuz-MS-23 en modo no tripulado hasta que se determine el motivo de esta situación de emergencia”, ha explicado la agencia espacial rusa.

La inspección del carguero espacial comenzó este martes. Su revisión será realizada también mediante el brazo robótico estadounidense, y toda la filmación será compartida con la agencia espacial rusa.

El plan de rescate de Roscosmos es enviar vacía la Soyuz MS-23 a la ISS para que sirva de vehículo de regreso tanto para los cosmonautas rusos Dmitri Petelin y Serguéi Prokopiev, como para el astronauta estadounidense Frank Rubio. Estaba previsto originalmente que los tres volviesen en la Soyuz MS-22, pero su estancia en la estación espacial será prorrogada, por lo que sus sustitutos, la estadounidense Laurel O’Hara y los rusos Oleg Kononenko y Nikolái Chub, aplazarán su propia misión a otoño.

Por su parte, la nave MS-22 será enviada vacía a la Tierra una o dos semanas después de que la MS-23 se acople a la ISS. Pese a sus daños, Roscosmos considera que aún podría servir de cápsula de salvamento en el caso extremo de que la estación espacial corra peligro en ese margen de tiempo, aunque sería una solución desesperada porque la fisura podría elevar la temperatura interna hasta unos 100 grados centígrados.

La revelación de la fisura de la Progress MS-21 coincidió con la llegada a la ISS de otro carguero de su clase, la Progress MS-22, con dos toneladas y media de suministros que incluían ropa y alimentos para la tripulación, 709 litros de combustible y 420 litros de agua. Su punto de amarre quedó despejado con la expulsión de la Progress MS-20 cuatro días antes para ser destruida en la atmósfera terrestre con los desechos de la ISS.

Puedes seguir a MATERIA en Facebook, Twitter e Instagram, o apuntarte aquí para recibir nuestra newsletter semanal.

Regístrate gratis para seguir leyendo

Si tienes cuenta en EL PAÍS, puedes utilizarla para identificarte
_

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_