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Los SMS de un empresario del 3% apuntan a Xavier Trias y Felip Puig

Las sospechas sobre el amaño de concursos públicos en Cataluña se extienden a la escuela de Mossos

Reconstrucción de un sobre donde puede leerse "traspaso efectivo" que los investigadores sorprendieron a destruyendo a los responsables de CDC.
Reconstrucción de un sobre donde puede leerse "traspaso efectivo" que los investigadores sorprendieron a destruyendo a los responsables de CDC.

Los mensajes hallados en el iPhone de Jordi Soler no solo ratifican los indicios del caso 3%, sino que dejan en mal lugar a la vieja guardia nacionalista. Con la llegada al poder de Artur Mas, en 2010, el empresario tejió contactos en la órbita de Convergència (CDC) a los que pidió “intermediación para favorecer la adjudicación de contratos”. Entre los contactados por Soler figuran el exconsejero de Interior Felip Puig o el exalcalde de Barcelona Xavier Trias.

En el caso 3%, la Audiencia Nacional investiga una trama de constructores que pagaba comisiones a fundaciones afines a la antigua Convergència a cambio de la adjudicación de obra pública. Uno de esos empresarios es el dueño del Grupo Soler, que en siete años desembolsó más de 660.000 euros al partido. Los agentes han analizado ahora los SMS y WhatsApps de su teléfono y han hallado indicios de que al menos ocho grandes obras ganadas por el holding fueron amañadas.

En la causa están siendo investigados por delitos de corrupción altos cargos del Govern -como el jefe de la mayor adjudicataria pública de la Generalitat, Josep Antoni Rosell- y de responsables de Convergència, como el extesorero Andreu Viloca y el exgerente y mano derecha de Mas Germà Gordó. Ambos eran, presuntamente, el “puente” entre las constructoras y la administración. En el móvil de Soler hay alusiones a concursos públicos y a citas con Gordó, que como secretario de Gobierno era una pieza clave de Mas. “Germà, mañana se abre el sobre económico de Manresa”. Pero los mensajes revelan otros nombres que, hasta ahora, no habían aparecido en el sumario del 3%.

Felip Puig, histórico de CDC y consejero de Interior de 2010 a 2012, aparece ligado a una de las obras bajo sospecha: el “mantenimiento integral” del Instituto de Seguridad Pública de Cataluña. El 14 de noviembre de 2011, una empresa de Soler ganó el contrato para las instalaciones donde se forman mossos y policías locales. Unos días más tarde, el empresario escribe un mensaje idéntico a Puig y a Gordó: “Mantenimiento escuela de policía perfecto. Muchas gracias”. No contestaron. Pero la Guardia Civil dice que no fue un “mero acto de cortesía” porque Puig gozaba de una “objetiva capacidad de influencia o intermediación”.

A Xavier Trias, exalcalde de Barcelona (2011-2015) se le cita por otro concurso público: el mantenimiento de escuelas de la ciudad. La Guardia Civil señala una comunicación entre Soler y Josep Maria Via, que tuvo varios cargos vinculados a la sanidad con Jordi Pujol. Los agentes creen que Via estaba a sueldo de Soler como “conseguidor”. El 10 de marzo de 2012, Via comunica al constructor que cenará al día siguiente con Trias y “le comentaría algo en relación con el consorcio de Educación”. Y le pide si quiere saber “algún tema más”. El empresario responde que sí. “Cómo vería una UTE nos Emfoca para licitar con Bimsa”, en alusión a la adjudicataria pública del Ayuntamiento. Solo dos días después de ese encuentro, Soler se reunió con el tesorero de Convergència y le entregó un talón de 25.000 euros.

Fuentes cercanas al exalcalde aseguran que Trias no conoce a Soler, que no trató sobre la adjudicación de esas obras y que no tiene nada que ver con el caso 3%

En el informe aparecne otros nombres, como el de Oriol Pujol Ferrusola, previsible delfín de Mas y número dos de Convergència. En marzo de 2012, Soler le pide una reunión. “No es urgente. Queremos hablar un rato. Si puede ser en nuestra nave en Sallent mucho mejor”. Pujol, que más tarde sería condenado por corrupción en el caso ITV -cobró comisiones ilegales- le responde, pero le da largas.

El diputado de Junts per Catalunya Albert Batet –alcalde de Valls- aparece también en los mensajes. El 9 de agosto de 2011, el empresario le pide ayuda. “¿Tienes 5 minutos para vernos tú y yo solos? Tengo problemas. Aparte necesito la obra de la planta de transferencia del Consell Comarcal”. Batet le da cita para septiembre (está de vacaciones). Finalmente, la obra para una planta de residuos del Consell Comarcal del Alt Camp es adjudicada a otra empresa. Batet fue invitado por Soler, en 2012, a un partido entre el Real Madrid y el Barça en el Santiago Bernabéu.

Ocho obras bajo sospecha

La Guardia Civil sospecha que distintas empresas del Grupo Soler obtuvieron de forma fraudulenta al menos ocho adjudicaciones:

1. Construcción de un ambulatorio (Mataró).

2. Mantenimiento de edificios escolares (Barcelona).

3. Obras del instituto Lluís Peguera (Manresa).

4. Construcción de un centro cívico (Sant Fruitós de Bages).

5. Mantenimiento integral del Instituto de Seguridad Pública de Cataluña (Mollet del Vallès).

6. Rehabilitación del pabellón de nuestra señora de la Mercè, en el recinto histórico del hospital de la Santa Creu y Sant Pau (Barcelona).

7. Urbanización en torno a unos bloques del Incasòl (Sabadell).

8. Suministro y servicio integral del alumbrado público (Tona).

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