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La oferta de plazas públicas reactiva la fiebre por las oposiciones

El Govern empieza a convocar parte de los 30.000 puestos que anunció hace dos años

Protesta de los bomberos ante el Parlament este enero.
Protesta de los bomberos ante el Parlament este enero.

La convocatoria oficial de oposiciones este año para maestros (5.005 plazas), mossos d’esquadra (750) y bomberos (otras 250) ha acabado con la sequía de plazas que arrastraba el sector público desde los primeros años de la crisis y los recortes. El Govern empieza a convocar parte de los 30.000 puestos que anunció hace dos años. Aunque no se trata de nuevos puestos de trabajo, sino de estabilizar personal interino, los sindicatos esperan una avalancha de solicitudes para acceder a las pruebas y las academias de formación ya han notado un alza de nuevos alumnos. La fiebre opositora no ha hecho más que comenzar.

El Govern aprobó la oferta pública en 2017: más de 30.000 plazas que preveía ir convocando en tres años. La oferta se desglosa en 4.323 plazas para funcionarios de administración y técnicos, 685 para personal laboral, 15.658 para docentes y 10.092 para estatutarios del Instituto Catalán de la Salud (ICS). De momento se han convocado 6.005, cuyo objetivo no es incorporar nuevos profesionales sino regularizar interinos y bajar la tasa de temporalidad, que se sitúa en el 36%.

“Han convocado 16 plazas y parece que es lo nunca visto”

Belén Rubinat tiene 44 años y pasa la tarde del viernes colgada del ordenador. Por delante, 72 temas que estudiar y una programación escolar que preparar. Las oposiciones para el cuerpo docente están a la vuelta de la esquina y ella, técnica de peluquería, ansía una de las 16 plazas que ha convocado el Departamento de Educación para cubrir la docencia en Peluquería en los ciclos de Formación Profesional. “Se va a presentar mucha gente. Se ve que es el año en el que más plazas han sacado de mi especialidad. Han convocado 16 plazas y parece que es lo nunca visto”, bromea.

Belén comenzó de aprendiz en una peluquería, pero pronto se pasó a una multinacional para formar a peluqueros profesionales. Hace dos años que se trasladó a la órbita de la formación reglada. Haciendo sustituciones en institutos como profesora de peluquería. Ahora cubre una baja de maternidad en el Instituto Josep Tapiró de Reus (Baix Camp). “Mi intención es conseguir la plaza”, señala, pero sabe que no será fácil. Pocas plazas y mucha gente.

Ella hinca los codos sobre la mesa para estudiar los 72 temas. Pero también prepara la parte práctica con sus pelucas. “Practico recogidos, ondas… Lo que debe saber y enseñar un peluquero”, apostilla.

Esta circunstancia ha animado a interinos, sustitutos y personal que pretende promocionarse a volver a estudiar para conseguir la ansiada plaza. Las academias de formación para oposiciones son las primeras que han notado el aluvión de alumnos. La actividad de Adams Formación, que copa entre el 35% y el 45% del mercado de las clases para oposiciones en España, ha revivido en los últimos meses. En 2013, en pleno desierto de convocatorias, formaba solo 500 alumnos en Cataluña, el 25% de los que habían tenido antes de la crisis. “Actualmente hay unos 2.500 alumnos”, explican en la academia. Esto ha motivado la contratación de nuevos formadores. También en CEN Oposiciones, con una cuota de mercado del 40% en Cataluña, han tenido que contratar a más profesores. “La demanda ha sido muy grande”, explican.

El problema, aseguran los sindicatos, es el tapón que se ha creado en la función pública tras casi una década sin convocatorias. “La tasa de reposición era cero y la función pública se ha ido envejeciendo. Ahora la Administración tiene que valorar las expectativas generadas: las que tienen los interinos, las de los que esperan desde fuera y las de los que quieren promocionarse”, apunta Carlos Villalante, secretario de Política Institucional de UGT en Cataluña. Los sindicatos reclaman un buen plan de ocupación que permita jubilaciones anticipadas y la entrada de personal joven.

Por lo pronto, el Govern ha publicado en el Diario Oficial de la Generalitat de Catalunya la convocatoria de oposiciones para docentes, mossos y bomberos.

El consejero de Educación, Josep Bargalló, anunció 5.005 puestos. Es la primera gran convocatoria en 10 años pero no significará un aumento de la plantilla docente. Esta oposición forma parte del plan a cuatro años del Govern para estabilizar la situación laboral de 15.000 maestros y profesores de primaria, secundaria y formación profesional (FP) y reducir al 8% un porcentaje de interinidad, que alcanza hasta el 50% en FP.

Para este 2019 también se espera la convocatoria de plazas estatutarias para el ICS. Fuentes del Departamento de Salud confirmaron que la intención es convocar este año 6.971 plazas para enfermería, auxiliares y personal administrativos, y otras 706 para médicos especialistas del sector hospitalario. Salud desplegó en 2017 un plan de estabilidad laboral para reducir las cifras de interinidad: de los 42.846 trabajadores que había entonces, el 37% eran interinos y el 18% eventuales. El Govern también aprobó algo más de 3.500 plazas para empresas sanitarias públicas que no son del ICS.

“Los números del Govern coinciden con los de CC OO. En Educación, las oposiciones están muy avanzadas”, explica Manel Pulido, del sector de educación de CC OO. De hecho, los profesores y maestros son los que han tenido más éxito en sus negociaciones y han conseguido que se convoquen plazas más rápidamente, mientras que el personal técnico y administrativo afronta negociaciones más complejas. “Llevamos un año trabajando en la convocatoria, la última reunión fue en noviembre y de momento nada”, lamenta Yolanda Adroher, del sector de la Generalitat en UGT.

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