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Los CDR llaman a dar la “batalla” contra el Consejo de Ministros del día 21 en Barcelona

Los Mossos cuestionan la elección de la Llotja de Mar, en el centro de la ciudad, para celebrar el encuentro del Gabinete de Sánchez

FOTO: Sala gótica de la Llotja de Mar. / VÍDEO: Fragmento de la entrevista de Elsa Artadi en Onda Cero, este jueves.

El próximo viernes 21 de diciembre se ha convertido de nuevo en una fecha clave para el futuro de Cataluña y para la relación de la Generalitat con el Gobierno central. Los Mossos tienen la complicada misión de garantizar el orden público, mientras los autodenominados Comités de Defensa de la República (CDR) ya han llamado a la "batalla" para impedir la celebración del Consejo de Ministros en Barcelona. El martes, en la primera reunión con la delegada del Gobierno en Cataluña, Teresa Cunillera, los Mossos propusieron que la reunión se celebrase en el Palacete Albéniz, alejado del centro, en la montaña de Montjuïc. Consideran que es un lugar más sencillo de proteger que la Llotja de Mar, el sitio escogido por el Gobierno de Pedro Sánchez, ubicado en el corazón político y social de la ciudad.

En ese encuentro, la policía catalana mostró su preocupación por las implicaciones que puede tener la reunión del Gabinete para la movilidad de las personas si se celebra en la Llotja de Mar, según ha avanzado La Vanguardia. La consejera Elsa Artadi ha asegurado en Onda Cero que los criterios son estrictamente "técnicos y no políticos". La Llotja de Mar está a 700 metros de la plaza de Sant Jaume, donde tienen su sede la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona; a 900 del Parlamento catalán y a una distancia similar de la Jefatura Superior de Policía de Cataluña.

Además, a sus espaldas tiene dos de los barrios más turísticos de Barcelona: el Born y el Gótico. Ambos son zonas de callejuelas, donde cualquier intervención de orden público suele ser muy complicada. Fuentes policiales apuntan a que la parte buena del señorial edificio, donde tiene sede la Cámara de Comercio, es que está ubicado en una avenida amplia y tiene buena conexión con el aeropuerto a través de la Ronda Litoral.

El Ejecutivo de Pedro Sánchez ha elegido el edificio de la Llotja de Mar, la antigua Bolsa de Barcelona, por tratarse de "uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad y representativo de la economía y la cultura de Barcelona", explican fuentes de la Delegación del Gobierno en Cataluña.

Llamada en las redes sociales

Los CDR, los grupos independentistas más radicales, han llamado a través de las redes sociales y de los canales de comunicación internos que manejan a movilizarse para impedir el Consejo de Ministros en Barcelona del próximo 21 de diciembre. "Quien no comparta la batalla, compartirá la derrota", han escrito en Twitter, en una cita de Bertold Brecht.

En el escrito, llaman a acudir "a primera hora de la mañana" a la Llotja de Mar, bajo el hashtag "tumbemos el régimen". "El 21D seremos... Ingobernables", aseguran en uno de sus carteles.

Por su parte, la ANC ha hecho un llamamiento a través de las redes sociales a una concentración masiva de vehículos en Barcelona, con la que pretende bloquear el tráfico de la ciudad.

Paralelamente, un grupo de Telegram con más de 5.000 seguidores, denominado Grupos Autónomos de Acción Rápida (GAAR), llama a boicotear infraestructuras clave como la frontera con La Jonquera, la AP-7, el aeropuerto o el puerto de Barcelona. Los Mossos analizan las comunicaciones, que siguen con expectación. Hasta el momento no han observado una capacidad real de movilización.

El Palacete Albéniz, la ubicación preferida por los Mossos,  es una amplia edificación en el pulmón de Barcelona, donde no llega el metro, y está rodeado de amplias avenidas. La policía catalana puede controlar con facilidad los accesos hasta el lugar y, en el peor de los casos, incluso se puede acceder a su interior en helicóptero. El palacete pertenece al Ayuntamiento de Barcelona. “Nadie nos ha pedido nada ni se ha dirigido a nosotros”, ha asegurado un portavoz del Consistorio, que por ahora se mantiene completamente al margen de la planificación de la seguridad. La alcaldesa Ada Colau no ha sido partícipe de ninguna de las reuniones. 

Los Mossos trabajan ya en el dispositivo de seguridad, que todavía está en ciernes, y en el que movilizarán a todos los agentes posibles. La intención es trabajar de forma coordinada con la Policía Nacional y la Guardia Civil, que han estado presentes también en la reunión en la Delegación del Gobierno. Es previsible que el Gobierno central envíe también a policías y guardias, más allá de los normalmente destacados en Cataluña, para el dispositivo. El principal objetivo será evitar que se colapse el centro de la ciudad, lo que posiblemente implicará el corte de vías, y complicará enormemente la movilidad ese día.

Otro de los problemas es controlar lo que ocurra en toda Cataluña. Los esfuerzos se centrarán en la ciudad de Barcelona y puntos clave de la frontera, pero dependiendo de la movilización, los Mossos pueden ver limitada su capacidad de reacción, como durante la huelga del 8 de noviembre de 2017. Entonces se cortaron carreteras en más de una decena de puntos, además de las vías del AVE en Girona y Barcelona. En muchos de los lugares, la policía catalana, que estaba ya intervenida por el Gobierno de Rajoy, no pudo actuar.

Educación recuerda que es un día lectivo en las escuelas

J. MOUZO/ M. SANTACREU

Los tambores de protesta que suenan con fuerza para el 21 de diciembre han llevado a varios centros de las comarcas del Maresme y el Vallès a consultar  al Departamento de Educación la posibilidad de adelantar las actividades de fin de trimestre previstas para el próximo viernes, último día de clase. "Los centros eligen, dentro de su autonomía de centro, cuándo celebran sus actividades. Para nosotros, el 21 es un día lectivo", ha puntualizado un portavoz del Departamento.

Mercè Vilalta, la directora de la escuela Àngel Baixeras, uno de los colegios más cercanos a la Llotja de Mar, ha explicado que no se hará "ningún cambio en las actividades programadas" para el 21 de diciembre. "Aunque como nos encontramos en una zona céntrica y conflictiva cuando hay manifestaciones, utilizaremos solo el patio de arriba de la escuela y no el exterior", ha apuntado. 

La mayoría de los centros públicos hacen ese día jornada intensiva y terminan las clases al mediodía. La presidenta de la asociación de directores Axia, Isabel Sánchez, ha admitido que "hay inquietud", aunque también se está "generando una alarma social que no conviene". "Hay inquietud porque no sabemos qué va a pasar. Los centros que hacen concierto de final de trimestre no saben qué pasará, si van a poder llegar.... Nuestra responsabilidad es mantener el clima de normalidad en los centros", ha indicado.

Por su parte, la plataforma de universitarios Unis x la República y el Sindicat d'Estudiants dels Països Catalans han convocado a los estudiantes a parar y movilizarse en las calles.

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