Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Una enciclopedia visual del turismo en Madrid

El ‘Atlas de la Tursitificación’ reflexiona desde distintas perspectivas sobre el fenómeno que está cambiando el paisaje urbano de la ciudad

Uno de los mapas del 'Atlas de la Turistificación'.
Uno de los mapas del 'Atlas de la Turistificación'.

Los puntos azules del mapa que acompaña a estas líneas señalan dónde se hacen más fotos los turistas que visitan Madrid, en comparación con las que se hacen los autóctonos, en magenta (según la información sacada de la popular red social Flickr). Aunque unos y otros coinciden en los escenarios más habituales —el primero es la Puerta del Sol, seguido de la plaza Mayor—, las diferencias entre y otros son notables y pueden ayudar a entender cómo el turismo masivo —el pasado agosto fueron 706.159 visitantes, otro récord— está cambiando la ciudad.

Ese es el objetivo de este y de los otros cuatro mapas interactivos que conforman el Atlas de la Turistificación en Madrid, que se presenta este martes en La Casa Encendida. Se trata de una herramienta que permite visualizar el fenómeno desde muchos puntos de vista: por ejemplo, si las fotos de Flickr permiten seguir el rastro de los paseos de los visitantes, el catastro, las gigantescas bases de datos de Airbnb y del Instituto Nacional de Estadísticas, entre otras, señalan dónde duermen, dónde hay más competencia por el suelo entre el mercado residencial y el turístico o cómo se relaciona con la oferta de servicios.

El proyecto lo han puesto en marcha la arquitecta y comisaria independiente de arquitectura y urbanismo Ariadna Cantis y la empresa 300.000 Km/s (especializada en diseño, análisis de datos y consultoría sobre temas urbanos), con el patrocinio de la Casa Encendida. Toda la visualización se ha construido a partir de bases de datos abiertas.

De ese modo, la web en la que se puede consultar el Atlas se completa con un apartado en el que han puesto a trabajar Google Trends, la herramienta que permite comparar tendencias basándose en las búsquedas que hacen millones de usuarios. Y señala, por ejemplo que los turistas muestran más interés por la gastronomía que por los museos (y dentro de esa tendencia, curiosidades como que los churros ganan a los bocatas de calamares), que les atrae más el Rastro que el Palacio Real, que la identificación de Madrid con la fiesta loca va decayendo y que el fenómeno de pisos turísticos de Airbnb supera con mucho a los hoteles tradicionales.

Precisamente, la explotación de los datos de la más popular de las plataformas de alquileres vacacionales supone el otro capítulo propio del proyecto. En él se compara la oferta de Airbnb en Madrid con la de otras siete ciudades europeas (Ámsterdam, Barcelona, Berlín, Londres, Madrid, París, Roma y Venecia), con información extraída el pasado mes de abril. Los resultados colocan a Madrid como la segunda ciudad más barata (64 euros de media la noche), solo por detrás de Berlín y muy lejos de la más cara Ámsterdam. Además, Madrid es la segunda ciudad con mayor concentración de pisos por usuarios —existen propietarios únicos que gestionan hasta 141 ofertas, frente a ciudades como Barcelona con concentraciones de hasta 106 ofertas por propietario—, de tal forma que el 20% de los propietarios (1.600) tiene el 50% de la oferta total y que el 10% acapara el 50% de los ingresos. Unos datos que apuntan a que, si alguna vez la plataforma funcionó como un vehículo para la economía colaborativa entre particulares, cada vez se parece más a un negocio convencional.

Gráfica de tendencias del turismo en Madrid.
Gráfica de tendencias del turismo en Madrid.

Pero Ariadna Cantis destaca por encima de todo la aportación de los mapas que permiten ver el comportamiento del fenómeno, las zonas en las que se concentra el turismo, la dispersión del alojamiento hotelero frente a la concentración de los alquileres turísticos, cómo estos conviven con el tejido residencial o cómo han superado en algunos puntos a la oferta de alquileres tradicionales. O cómo esa competencia por el suelo entre los distintos tipos residenciales y de alquileres no se produce de forma homogénea por toda la ciudad, y que eso no solo tiene que ver con la atracción de cada zona, sino con la calidad de las viviendas. “Los pisos de mala calidad están encontrado una vía de explotación económica más rentable en Airbnb. Normalmente son pisos que en alquiler convencional tendrían un valor bajo pero que en Airbnb pueden dar bastante más provecho”, apunta Pablo Martínez, uno de los responsables de 300.000 km/s.

En todo caso, será un grupo de expertos convocados este martes en La Casa Encendida los que hagan las primeras valoraciones. Las conclusiones de José María Ezquiaga (arquitecto, urbanista y sociólogo), Mar Santamaría (arquitecta), Jesús Leal (sociólogo); Julio Vinuesa (catedrático de Geografía); Mauro Gil Fournier (arquitecto del colectivo VIC), Aurora Adalid (vecina del centro de Madrid); Agustín Cocola (geógrafo e investigador); Xavier Monteys (arquitecto y experto en vivienda) y Álvaro Luna (de la comunidad Housers) se presentarán a las 19.00 en el Auditorio de La Casa Encendida (Ronda de Valencia, 2).

Más información