Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

‘Credere, obbedire, combattere’ (y filmarlo)

Estreno mundial en la Filmoteca de un documental sobre las tropas fascistas italianas en Cataluña durante la guerra

Cazas fascistas italianos sobre Cataluña
Cazas fascistas italianos sobre Cataluña

Insólito baño de propaganda fascista italiana ayer en la Filmoteca de Cataluña. Contextualizado por historiadores, no teman. Avanzaba en las cercanías de Igualada la infantería italiana, todo gloria y Giovinezza, “perpetuando”, según la exaltada voz en off del locutor, “el legendario heroismo de los soldados de Roma”; tronaba la artillería, tableteaban las ametralladoras, irrumpían los carros. “Bajo la presión legionaria los rojos empiezan a rendirse” (...) “Su no pasarán ya no tiene sentido: el soldado italiano pasa donde quiere, siempre”.

Se proyectaba en estreno mundial el documental rescatado I legionari italiani in Catalogna, un excepcional testimonio de la acción de las tropas de Mussolini en Cataluña durante la última etapa de la Guerra Civil, filmado por el servicio de propaganda fascista, al más puro estilo del lema Credere, obbedire, combattere..

"Su no pasarán ya no tiene sentido: el soldado italiano pasa donde quiere, siempre”.

El filme, magnífica fuente para ver la precepción que tenían de sí mismos y su intervención los italianos, es la punta de lanza (de flecha, de frecce nere, cabría decir) de un ciclo (cuatro sesiones, hasta el jueves) que exhibe la totalidad de los documentales producidos por la Italia fascista sobre la guerra española. Lo organiza la cinemateca catalana en colaboración con el Centro di Studio sul Cinema Italiano (CSCI) y el Instituto Luce Cinecittà y lo comisaría Daniela Aronica, directora del CSCI, que ha rastreado las películas en diversos archivos europeos. Aronica es la responsable también de la exposición paralela Fu la Spagna! La mirada fascista sobre la Guerra Civil española que acoge el Museo de Historia de Cataluña hasta febrero. La estudiosa destacó del filme —inédito a causa del error de clasificación de una becaria— que es el único italiano de esa fase final de la guerra, y la manera en que sintetiza las principales justificaciones musolinianas para la intervención: el antibolchevismo y la renovación de los fastos romanos imperiales.

I legionari italiani in Catalogna se abre con el escudo del Ministerio de la Guerra fascista y el emblema del Stato Maggiore al saludo de “alba di Vitoria i di gloria”. Como puede imaginarse es una visión bastante inflamada y unilateral de la campaña franquista en la fase final de la guerra en Cataluña, tras la batalla del Ebro, desde el punto de vista del Corpo Truppe Voluntarie (CTV), el cuerpo expedicionario italiano enviado por Mussolini a españa en ayuda de Franco. Las inéditas mágenes muestran a las tropas italianas marchando, disparando su artillería y atacando posiciones republicanas —en una toma muy impresionante con el empleo de granadas de mano—. El comentarista destaca en florido italiano “la genialidad de la mente militar italiana” y, ante las imágenes de columnas de prisioneros, “la chusma mercenaria indigna del nombre de soldados”, que constituyen en su opinión las fuerzas enemigas.

Tomas aéreas muestran Barcelona “en toda su belleza” a vista de los cazas Fiat de la Aviazione Legionaria

El documental muestra al “valeroso general Gambana, que aunque herido no deja su puesto de mando”, la entrada victoriosa en Igualada, en la que la población “acoge emocionada” a las tropas que traen “el fin de la tiranía roja” y “la furia bolchevique, que ha causado gran devastación en su huida”. Tomas aéreas muestran Barcelona “en toda su belleza” a vista de los cazas Fiat y “esperando con ánimo trepidante a las tropas liberadoras”. El documental ofrece a continuación imágenes de la entrada de los italianos y el resto del ejército franquista en la ciudad (“que muestra más entusiasmo del que cabría desear”, según lamentó luego el director de la Filmoteca, Esteve Riambau), y después su marcha de nuevo hacia Girona y Figueres hasta llegar a la frontera. La segunda parte del filme es el desfile de la Victoria en Barcelona filmado pormenorizadamente y con especial atención al contingente italiano. Se observa que el camarógrafo musoliniano, extranjero al fin, no estaba muy bien situado pues tiene dificultades para rodar a Franco en su palco de la Diagonal.

El historiador Javier Rodrigo, destacó en el coloquio posterior lo interesante del documental para mostrar el papel de las tropas del chitivú, como pronunció CTV, en esa última fase de la contienda, de la que se suele dejar de lado a los italianos como si solo hubieran combatido en las etapas anteriores. Recordó que Mussolini fue prácticamente un tercer beligerante en la guerra y que su intervención fue masiva (80.000 soldados que, dijo, “en absoluto se limitaron a cantar Giovenezza y acostarse con las españolas”) y carísima.