Mas dice que el escándalo revela que el Gobierno teme sobre todo a CDC

El expresidente asegura que el caso constata la necesidad de crear un estado catalán

Francesc Homs y el presidente del partido, Artur Mas, este miércoles en un mitin en Cervera.
Francesc Homs y el presidente del partido, Artur Mas, este miércoles en un mitin en Cervera.Susanna Sáez (EFE)

“El partido que les molesta y les saca de quicio es Convergència”. A Artur Mas no le costó nada sacar provecho de las grabaciones entre el ministro del Interior y el director de la Oficina Antifraude en las que se desvela un intento de obtener información para vincular a CDC y ERC con casos de corrupción. En un mitin en Cervera, Mas afirmó que la verdadera preocupación del Gobierno central es Convergència porque saben que “es la clave” para que Cataluña sea independiente. “Ni las pancartas de la CUP ni Podemos les hacen cosquillas. ERC les hace poco daño”. En opinión del expresidente, las conversaciones refuerzan la necesidad de crear un nuevo estado.

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La campaña de CDC se ha centrado en alejarse de lo que sus propios dirigentes denominan los extremos. Uno es la CUP. El otro, el PP. Para el partido nacionalista, los primeros representan la izquierda radical independentista y los segundos son la derecha españolista. Esos mismos extremos también se han trasladado al calendario electoral. Los anticapitalistas fueron el principal blanco de las críticas al inicio de la campaña tras rechazar los Presupuestos. Los ataques al PP se multiplicaron ayer al trascender las conversaciones entre Jorge Fernández Díaz y Daniel de Alfonso. El candidato popular y el Gobierno de Rajoy tienen todos los números para seguir siendo el blanco de las críticas convergentes en los dos días que quedan de campaña.

“La que han hecho es muy gordo e ilegal. Iremos hasta el final”, aseguró con rostro grave el cabeza de lista de CDC al Congreso Francesc Homs, quien tildó al ministro y a De Alfonso de “Mortadelo y Filemón” y afirmó que “el Estado es una cloaca en la que la mierda flota por todas partes”. Homs dio por hecho que intentos de criminalización como el descubierto son una muestra de que “no se ven capaces de convencernos y quieren vencer”. “No les tenemos miedo”, dijo mientras apelaba al voto en Lleida para que CDC logre su segundo escaño en la provincia y no lo pierda por 1.500 votos como pasó el 20-D.

Tanto Mas como Homs adaptaron parte del mensaje más institucional que habían lanzado por la mañana, en la sede de CDC, para denunciar el contenido de las conversaciones difundidas por Público. Se ahorraron las peticiones más formales, arremetieron contra el Estado y reforzaron un discurso basado en recordar los constantes ataques que, dicen, sufren desde que se sumaron al independentismo. Mas recordó las falsas denuncias contra él mismo y Xavier Trias por tener dinero en paraísos fiscales. Y citó las imputaciones a cinco miembros de la Generalitat por el 9-N: “Querían hundir CDC y sus dirigentes porque sabían que éramos los que poníamos la cara y lográbamos que las clases trabajadoras se apuntaran al proceso”.

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Sobre la firma

Dani Cordero

Dani Cordero es redactor de economía en EL PAÍS, responsable del área de industria y automoción. Licenciado en Periodismo por la Universitat Ramon Llull, ha trabajado para distintos medios de comunicación como Expansión, El Mundo y Ara, entre otros, siempre desde Barcelona.

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