Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Las farmacias catalanas, las que más tardan en cobrar los medicamentos

La Generalitat acumula un retraso de dos meses en el pago de los fármacos dispensados por las boticas

Las farmacias catalanas tienen que esperar dos meses para cobrar las facturas de los medicamentos que dispensan. Los retrasos en los pagos que acumula la Generalitat con sus farmacéuticos desde 2011 han convertido a las boticas catalanas en las farmacias que más tardan en cobrar de todo el Estado. Valencia, con un mes de retraso, es la otra comunidad que también sufre las demoras de la Administración. El resto de territorios cobran a un máximo de 22 días.

Cataluña suma hoy 90 días de retraso y una deuda de 232 millones de euros correspondientes a la factura de abril (112,7 millones) y de marzo (119,5 millones). El tiempo de pago estipulado era, al principio, de un máximo de 35 días. El presidente del Consejo de Colegios Farmacéuticos de Cataluña (CCFC), Jordi de Dalmases, calificó de "agravio comparativo insostenible" la situación de las boticas catalanas con respecto al resto de las españolas y acusó a la Generalitat de no abonar la partida que transfiere el Gobierno Central en este concepto, ya que la gestión farmacéutica no es una competencia que esté transferida a las comunidades. 

Los farmacéuticos catalanes temen que "los problemas de tesorería que anunció la Generalitat" implique un nuevo retraso en el pago del mes de junio, lo que supondría acumular tres meses de demora y que la deuda del Ejecutivo de Artur Mas con los boticarios ascendiese a unos 300 millones de euros. Dalmases ha calificado la situación de "deplorable", y ha avisado de que el sector farmacéutico se movilizará si no de regularizan los pagos retrasados. "Pese a sufrir mucho, nosotros no hemos dejado desamparado nunca a los usuarios y siempre hemos dispensado los fármacos, demostrando así nuestro compromiso con ellos". El CCFC ha pedido que el pago de medicamentos sea "una prioridad para las Administraciones de la misma manera que lo es para los pacientes". 

Los farmacéuticos catalanes alcanzaron el momento más tenso con la Generalitat en noviembre de 2013, cuando se alcanzó el máximo histórico de deuda a las farmacias (cuatro meses correspondientes a las facturas de noviembre y diciembre de 2012 y de mayo y septiembre de 2013). En 2014, el Ejecutivo de Artur Mas se comprometió a pagar una factura por mes y con un máximo de 55 días de retraso. Con el Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), en julio del año pasado recuperaron un mes y pasaron a cobrar con 25 días de demora, pero en septiembre se rompe el compromiso de pago y en octubre la Administración vuelve a acumular 55 días de retraso. La demora alcanza los tres meses en marzo y abril de 2015.

El pulso con la Generalitat se enquistó todavía más hace unos días después de que las farmacias exigiesen al Departamento de Salud intereses de demora por los retrasos en el pago de las facturas de los medicamentos dispensados. El CCFC ha tramitado dos reclamaciones en las que exige algo más de 22 millones de euros en intereses.