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El Seprona ve “negligencias” en las talas del mayor parque rupestre

La concesionaria del recinto, empresa del hijo del alcalde de Campo Lameiro, les confesó un "despiste" a los agentes

Una pareja de agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil se presentaron a finales de enero en el Parque Arqueolóxico de Arte Rupestre de Campo Lameiro para evaluar los daños a un petroglifo por el que había pasado por encima un tractor desbrozador. Frente a la postura de la Consellería de Cultura, que limitó lo sucedido a un incidente puntual de “relevancia mínima”, los agentes constataron “notables negligencias” en las tareas de desbroce que causaron los daños.

“Este servicio observa notables negligencias en cuanto a la debida planificación de trabajos en un entorno tan significativo y delimitado como el que nos ocupa”, concluyen en un informe redactado tras la visita, en el que refieren cómo pidieron explicaciones al gerente de la empresa concesionaria, hijo del alcalde, y este les confesó un “despiste” de un trabajador un día de julio del año previo, cuando “desgraciadamente” estaba solo, según creía, a pesar de que lo normal era que hubiese alguien supervisando las talas.

La soledad del empleado llama la atención a los agentes, “dato importante a tener en cuenta, puesto que el bien a conservar carece de balizamiento, delimitación o cualquier otra señal identificativa que advierta de su ubicación”, razonan, tras criticar también que “se utiliza maquinaria pesada no lo suficientemente precisa para un entorno que por su sensibilidad es muy susceptible de ser dañado, pudiendo haber utilizado otros medios, bien manuales o mecánicos más precisos”.

Los agentes también difieren de la Xunta del alcance del “despiste” en la piedra, que a su entender “presenta daños, principalmente en su parte alta y de menor entidad en la zona baja donde se localiza la espiral rupestre, no pudiendo determinar el grado y alcance de la afectación debido a razones de tipo técnico que tendrán que ser valoradas por personal cualificado de la Administración competente”. “No obstante”, prosiguen, “sí que se observa como en dos puntos concretos se han producido impactos que pudieran afectar a las líneas exteriores de la espiral. Dichos daños por sus características erosivas, se supone han sido provocados por un medio mecánico del tipo desbrozadora”.

La apreciación tiene relevancia porque el secretario general de Cultura, Anxo Lorenzo, negó en el Parlamento afección alguna al dibujo principal, basándose en un informe encargado a una empresa y realizado una semana después de la visita de los agentes. La Xunta conocía el escrito del Seprona, que fue remitido a la Delegación Provincial de Patrimonio Histórico de la Xunta en Pontevedra. La concesionaria del parque, nombrada a dedo, no concurrió al nuevo concurso para la gestión durante los próximos cuatro años, pendiente de resolución y con solo una oferta.