Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
EL NUEVO GOBIERNO

Juan María Aburto: Empleo y Políticas Sociales

El nuevo consejero será la correa de transmisión entre el Gobierno y la Diputación de Bizkaia

Juan María Aburto (Bilbao, 1961) casado y con dos hijos, estará al mando de Empleo y Políticas Sociales. Hombre de confianza de José Luis Bilbao en la Diputación de Bizkaia, ha estado durante dos mandatos como diputado foral de Acción Social, y tras la reciente marcha de Koldo Mediavilla al EBB, Bilbao le ascendió a diputado de Presidencia y portavoz, es decir su mano derecha. Trabajó para el Gobierno Vasco, en el equipo del entonces consejero de Interior Juan María Atutxa, como director de servicios entre 1991 y 1994.

En su primer mandato como diputado foral intentó lograr  un gran pacto con todos los partidos por la sostenibilidad de los servicios sociales, pero fracasó pese a su experiencia en la institución foral, en la que ha desarrollado prácticamente toda su carrera política. Salvo un periodo de 3 años, entre 1991 y 1994, en el que Juan María Atutxa le llamó para una de las direcciones del departamento de Interior del Gobierno Vasco, el licenciado en Derecho, lleva en la Diputación desde 1986.

En 2003 propuso fórmulas para sostener las ayudas sociales

En 1994 fue nombrado director general de Régimen Jurídico y Función Pública del ente foral vizcaíno, cuando Bilbao era portavoz de la diputación y responsable del área. Ocho años después, en 2003, entró en el Consejo de Gobierno foral, presidido ya por José Luis Bilbao, como diputado de Acción Social. En esa legislatura, el principal proyecto de Bilbao y Aburto fue precisamente la consecución de un gran pacto para la sostenibilidad de los servicios sociales, que no se pudo finalmente conseguir tras mantener encuentros oficiales con el resto de partidos y con otros agentes e instituciones.

Entonces, los responsables de la Diputación de Bizkaia ya consideraban, aunque aún era una época de crecimiento económico, que los servicios sociales, especialmente la atención a las personas mayores, no eran sostenibles económicamente y plantearon iniciativas como el sistema de reconocimiento de deuda, que establecía la posibilidad de pagar con el piso el precio de una plaza de residencia si el usuario no tenía recursos. Durante su mandato, hasta 2011, también le tocó gestionar la entrada en vigor de la Ley de Dependencia, con el reconocimiento a ayudas económicas por atender a familiares dependientes en el hogar.