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La exetarra Gisasola escribe una novela a favor de la convivencia en Euskadi

"Sin hacer una reflexión del pasado no se puede avanzar mucho", ha dicho la reclusa expulsada de ETA en la presentación del libro

Carmen Gisasola, a la derecha, y Aintzane Ezenarro pasean ayer en la plaza Constitución de San Sebastián. Ampliar foto
Carmen Gisasola, a la derecha, y Aintzane Ezenarro pasean ayer en la plaza Constitución de San Sebastián.

La exdirigente de ETA Carmen Gisasola (Markina, 1958), integrante del colectivo de "presos comprometidos con el irreversible proceso de paz", ha presentado esta mañana en San Sebastián su primera novela, titulada Gaur zortzi (Hace una semana), en el que hace "una apuesta por la convivencia" en el País Vasco a través de una "reflexión de lo sucedido en el pasado".

En el estreno del libro, Gisasola ha comparecido acompañada por la exparlamentaria de Aralar Aintzane Ezenarro y ha afirmado que "la convivencia es una responsabilidad de todos y no se va a dar de la noche a la mañana. Sin hacer una reflexión del pasado no se puede avanzar mucho".

La novela de Gisasola, editado por Alberdania y que sale con una tirada de 1.000 ejemplares, narra las vivencias de una madre que descubre que su hija se ha marchado de casa para ingresar en una organización terrorista. Lo primero que ha querido aclarar la autora es que el relato "no es autobiográfico", aunque toma muchas situaciones de la realidad.

Gisasola fue miembro del comando Gorrotxategi entre 1981 y 1983 y del Vizcaya entre 1985 y 1990. A mediados de este último año se convirtió en jefa de los comandos de liberados, hasta su detención en noviembre de 1990 en Francia. En la actualidad cumple condena en la cárcel alavesa de Zaballa, en la que el Ministerio de Interior ha agrupado a otros reclusos arrepentidos acogidos a la llamada vía Nanclares.

En la presentación de su libro, Gisasola se ha limitado a leer un escrito en euskera y evitado contestar a la mayoría de las preguntas porque, según ha confesado, se encontraba"sorprendida" por la expectación que ha generado su primera comparecencia pública. No ha contestado a preguntas relacionadas con la reacción que su novela puede causar en el colectivo oficial de presos de ETA, aunque sí ha querido precisar que no es una crítica a sus excompañeros.