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Contra el recorte de la identidad

Joan Fuster y la defensa de la lengua protagonizan la marcha nacionalista del 25 d’Abril

Las entidades que son tradicionales convocantes de la marcha del 25 d’Abril ocuparon el segundo lugar.
Las entidades que son tradicionales convocantes de la marcha del 25 d’Abril ocuparon el segundo lugar.

Plou i fa sol, les bruixes se pentinen, soplaba animosamente el grupo de dolçainers que abría ayer la marcha cívica del 25 d’Abril que recorrió a media tarde las calles del centro de Valencia. Pero lo cierto es que solo llovía. No mucho, pero lo suficiente para reducir a unas 3.000 personas el número de asistentes a la convocatoria de corte nacionalista.

El cincuentenario de Nosaltres els valencians, la obra en la que Joan Fuster dibuja los problemas identitarios del País Valenciano todavía bajo el régimen franquista, y la defensa de una educación pública de calidad y en valenciano, fueron los protagonistas de la tarde.

Representantes de varias asociaciones de estudiantes —Bloc d’Estudiants Agermanats, Sindicat d’Estudiants dels Països Catalans, A Contracorrent o Associació d’Estudiants de Secundària— abrían la marcha. La organización les cedió el papel principal como homenaje a las protestas estudiantiles contra los recortes en la educación pública que se extendieron desde el Instituto Lluís Vives, en el centro de Valencia, a toda la Comunidad Valenciana a finales de febrero pasado.

Los estudiantes, a su vez, tomaron una frase de Fuster para la primera pancarta: O ens recobrem en la nostra unitat, o serem destruïts com a poble.

Las Federaciones de Asociaciones de Padres de Alumnos (FAPA), por detrás, reivindicaban el vigor de la escuela pública y pedían “más inversión, más calidad, más valenciano y más dignidad”.

Otro grupo de estudiantes, más combativos, se declaraban “en pie de guerra por la educación pública y de calidad”. Fuster volvía a asomar con una invitación al pensamiento crítico: “A partir de los 25 años, o se es de derechas o se es de izquierdas o no se es nada, o sea, más de derechas”.

Las pancartas de Esquerra Unida, Compromís o Esquerra Republicana ocupaban un segundo plano. Los últimos, con un mensaje rotundo: “No a los recortes de nuestra identidad, somos países catalanes”.