Reportaje:HISTORIA

Un ligero frescor en el cuello

Eso es lo que se siente al ser decapitado por una guillotina, según el médico que la inventó. Su cuchilla quiso acabar con el dolor y las desigualdades al recibir la pena capital. Con ella se ejecutó en Francia hasta 1977. Acabó con reyes y plebeyos. El Museo d'Orsay se abre a la máquina de matar más francesa.