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Declarado culpable de narcotráfico el creador de la página web Silk Road

La decisión de un jurado de Manhattan puede acarrear una condena a cadena perpetua para Ross Ulbricht, de 30 años

Ross Ulbricht, durante su primera comparecencia ante el juez.
Ross Ulbricht, durante su primera comparecencia ante el juez. REUTERS

Un jurado popular de Manhattan tomó este miércoles una decisión que marcará un antes y un después en la lucha contra el crimen en Internet. Según el veredicto de los seis hombres y seis mujeres justos de la corte federal de Nueva York, Ross Ulbricht, de 30 años de edad, creador de la página de Internet “oculta” Silk Road (Ruta de la Seda), dedicada a la venta de drogas y otros productos ilegales, es culpable de narcotráfico, blanqueo de dinero, violación informática (hacker) y otros cuatro cargos criminales que podrían acarrearle una sentencia de cadena perpetua.

El juicio quedó visto para sentencia el martes y el jurado sólo ha necesitado unas horas para tomar su decisión. El proceso no ha defraudado. Drogas, blanqueo de dinero, asesinos a sueldo, ángeles del infierno y agentes del FBI infiltrados, entre otros elementos propios del cine negro, han desfilado por la corte federal de Nueva York durante las últimas tres semanas. Todo ello envuelto en lo que hace del caso algo único: la capacidad de las autoridades para combatir la delincuencia en los rincones oscuros y profundos de Internet, la denominada Deepnet, y hasta dónde puede llegar un Gobierno en su labor vigilante de las arenas movedizas de la red.

Los cargos oídos contra Ulbricht fueron los tradicionales para una posible pena mínima de 20 años y una máxima de cadena perpetua. La novedad estaba en el método y en el universo virtual en el que se produjeron los delitos. De ahí la importancia del veredicto ya anunciado y de la sentencia pendiente.

Según el relato de la fiscalía, Ulbricht era “el cabecilla del mercado criminal más sofisticado y amplio de Internet”, creado en 2011. La página fue utilizada por miles de narcotraficantes y otros criminales para colocar productos prohibidos y blanquear dinero. El supermercado cibernético vendía drogas, servicios de pirateo informático, programas dañinos, contenidos audiovisuales pirateados y tarjetas de crédito falsas. Para garantizar el anonimato de sus usuarios, Silk Road requería el uso de Tor, una herramienta que oculta la identidad en la web. También funcionaba con la cibermoneda bitcoin.

El abogado defensor, Joshua Dratel, conocido por casos de terrorismo, ofreció una visión muy distinta de su cliente. Según él, Ulbricht creó la página como un lugar de intercambio libre, una especie de “experimento económico”, que cedió a otras personas por el estrés que le provocaba su gestión. “Ross es el chivo expiatorio perfecto”, dijo Dratel.

En octubre de 2013, cuando el sitio web fue cerrado, Silk Road, siempre según la fiscalía, había movido más de 200 millones de dólares de la droga y había generado unos 18 millones en comisiones para Ulbricht. El procesado dirigía las operaciones bajo el nombre de Dread Pirate Roberts (Temible Pirata Roberts), nombre de un personaje de La princesa prometida, libro y película de gran éxito. La detención se produjo en en 2013 en la sección de ciencia ficción de una biblioteca de San Francisco mientras Ulbricht manejaba su portátil.

Según el relato de la fiscalía, Ulbricht era “el cabecilla del mercado criminal más sofisticado y amplio de Internet”

En la última sesión del juicio, el fiscal intentó desmontar el principal argumento de la defensa: que Ulbricht había abandonado Silk Road y que tras la identidad del Temible Pirata Roberts se escondía otra u otras personas. Para el fiscal que hizo el alegato final, Serrin Turner, este planteamiento era “absurdo” ante la “montaña de pruebas” presentadas que, según él, demostraban que Ulbricht no solo creó la web para traficar con drogas y otros productos, sino que la gestionó hasta el momento en que fue detenido con las manos en su portátil. “Construyó la página, la hizo crecer y la gestionó hasta el final”, proclamó el fiscal ante el jurado.

Dratel defendió que todos los archivos que relacionaban a su cliente con el apelativo de Temido Pirata Roberts fueron creados por el verdadero o verdaderos criminales y colocados en la página con técnicas de piratería. “En Internet no todo es lo que parece. Es muy fácil crear una realidad completamente falsa”, argumentó el abogado.

En Internet no todo es lo que parece. Es muy fácil crear una realidad completamente falsa”

La sesión del juicio más excitante y colorida, pero también la más irrelevante, se celebró el pasado lunes. En ella, la fiscalía presentó sus pruebas sobre los seis presuntos intentos de asesinato que atribuyó a Ulbricht, aunque no presentó cargos contra él al no existir cadáver alguno. Se trató de fragmentos de chats en los que el Temible Pirata Roberts manifestó su perfil más cruel.

Según esos documentos, en 2013, el fundador de Silk Road afrontaba una situación complicada. FriendlyChemist, uno de los principales distribuidores de su sitio, intentó chantajearlo con la amenaza de hacer públicos los nombres de varios vendedores y de los miles de clientes. Al mismo tiempo, Redandwhite, un internauta que se definió como miembro de la banda motera Ángeles del Infierno y al que FriendlyChemist debía dinero, se puso en contacto con el pirata. A lo largo de la conversación, este afirmó: “Me gustaría ponerle precio a su cabeza”. Comenzaron a negociar.

“Si quieres que parezca un accidente, sin levantar sospechas, te costará más dinero. Un día sale de su casa y ya no vuelve... Si quieres que se haga sin tanta precauciones, será más barato. El precio por el método limpio son 300.000 dólares; el no tan limpio cuesta entre 150.000 y 200.000”, informó Redandwhite a su interlocutor. “No quiero ser pesado, pero me parece un precio muy alto. No hace mucho ordené una ejecución por 80.000 dólares. Quiero que esto sea rápido”, contestó el cabecilla de Silk Road.

Según los fiscales, la ejecución que citó el Pirata Roberts hacía referencia a lo sucedido en enero de 2013. El que fue responsable de la página web desde 2011, Curtis Clark Green, fue detenido por posesión de cocaína. Ulbricht, temeroso de que pudiera desvelar datos de clientes y proveedores, encargó su ejecución a un asesino a sueldo que, en realidad, era un agente del FBI encubierto. Para no revelar su identidad, este agente envió fotos trucadas a Ulbricht para que creyera que el trabajo había sido ejecutado.

El Temible Pirata Roberts y Redandwhite llegaron a un acuerdo por 150.000 dólares pagaderos en bitcoin. Tiempo más tarde, el segundo escribió al primero: “Problema resuelto. Puedes relajarte. Ya no amenazará a nadie más”. Sin embargo, el presunto motero advirtió a Ulbricht de que otras cuatro personas de su entorno conspiraban contra él y se ofreció a encargarse de ellas por 500.000 dólares. El Pirata Roberts aceptó. Según los documentos de la fiscalía, el creador de Silk Road pagó hasta 730.000 dólares por librarse de seis personas que, según él, eran una amenaza para Silk Road.

El problema de este asunto es que no había evidencia de que alguna persona hubiera sido asesinada, ya que se desconoce quién o quiénes se escondían tras los apodos Redandwhite y Friendlychemist. Por esta razón, la fiscalía no presentó cargos por asesinato, pero utilizó la información para fortalecer su argumentario contra el hacker.

Las peculiaridades del juicio han hecho que Ulbricht haya recibido apoyos muy particulares, aunque inútiles. Roger View, un adinerado empresario “libertario”, donó 165.000 dólares para su defensa. La Electronic Frontier Foundation, que se proclama defensora de los derechos del individuo en el mundo digital, también expresó su preocupación por la forma en que el Gobierno manejó el tema. Una página web, freeross.org, abogó por su puesta en libertad y recaudó más de 300.000 dólares para su defensa.

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