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El abad Soler apuesta por una ética compartida en un mundo global

Josep Maria Soler i Canals, abad de Montserrat, alertó el viernes sobre la necesidad de que el mundo globalizado se dote de un sentimiento de comunidad basado en un compromiso moral compartido que impida la deriva hacia un peligroso "sálvese quien pueda" individual. "En un mundo cada vez más interdependiente, la falta de solidaridad puede resultar suicida". Estas reflexiones sobre la urgencia planetaria de una ética compartida las hizo en el marco del foro que organizan la Fundació Pere Tarrés y EL PAÍS.

El nuevo abad de Montserrat dice sentirse "pobre" ante su misión

Más de mil personas presenciaron ayer la ceremonia de bendición del nuevo padre abad de Montserrat, Josep Maria Soler i Canals, elegido democráticamente por la comunidad benedictina el pasado 16 de mayo en sustitución de Sebastià Maria Bardolet. El nuevo abad, de 54 años, que dijo sentirse "pobre" ante su nueva misión, recordó en su discurso de posesión a los afectados por las graves inundaciones del pasado 10 de junio.

Josep Maria Soler Canals, nuevo abad de Montserrat

La comunidad de Montserrat ha hecho una apuesta por la introspección y el respeto a la Congregación de Subiaco, a la cual pertenece el monasterio, con la elección del liturgista Josep Maria Soler Canals, de 54 años, como nuevo abad en sustitución de Sebastià Maria Bardolet, que ha dirigido Montserrat en los últimos once años. La elección supone una cierta sorpresa porque en esta ocasión, el prior, Josep Maria Cardona, no ha ascendido al cargo de abad, como sucedía desde la etapa de Antoni Maria Marcet.