Ir y no volver

Dejadme que algún día vaya continuamente y no piense en regresar, salvo en el sentido en que lo hago en mis conversaciones telefónicas

Luis Grañena

De la conversación telefónica que mantengo cada mañana brotan aquellos lugares a los que volveríamos gustosas mi interlocutora y yo. Volver: normalmente, supondría solo regresar al escenario de los hechos. Una copa al atardecer, una sarta de escaparates, una tienda con el mejor chocolate de la ciudad, una quedada en el parque, donde el Ángel Caído, al que siempre me entran ganas de frenar con mis brazos....

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