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Greta Thunberg al llegar a Lisboa: “Mi viaje es un mensaje”

La activista sueca, que ha tardado 21 días en llegar a Portugal en barco, participará en la Cumbre del Clima de Madrid, aunque aún se desconoce cuándo viajará a España

Greta Thunberg saluda desde el catamarán a su llegada a Lisboa.

Greta Thunberg ha cumplido este martes con su meta de cruzar el Atlántico para estar en la Cumbre del Clima de Madrid sin saltarse sus principios. La activista, que no vuela en avión porque su impacto ambiental contribuye a la destrucción del planeta, ha llegado a Lisboa en el catamarán La Vagabonde tras 21 días de viaje desde Salt Ponds, en el Estado de Virginia (Estados Unidos). La entrada en el puerto se ha retrasado varias horas debido al viento en contra en las últimas millas. La adolescente ha desembarcado con su cartel de Skolstrejk för Klimatet (huelga escolar por el clima), entre cánticos de "bienvenida Greta" y "la voz de Greta es nuestra voz", mientras de fondo sonaba una batucada.

A su llegada a Lisboa, la activista, que tiene 16 años, ha anunciado en una rueda de prensa que permanecerá unos días en la ciudad, pese a que inicialmente los medios portugueses habían informado de que por la noche tomaría el tren nocturno que une la capital portuguesa con Madrid. El anuncio ha sorprendido a los activistas portugueses que la esperaban en el puerto e incluso a algunos de sus allegados, que han afirmado que ha tomado la decisión este mismo martes. Por el momento se desconoce cuándo partirá hacia España, aunque sí se ha confirmado que participará en la manifestación del viernes en Madrid, que partirá de la estación de Atocha a las 18.00 con dirección a Nuevos Ministerios. La activista no ha revelado detalles sobre sus planes en España para la cumbre, que se prolongará hasta el viernes 13 de diciembre. Jóvenes de Fridays for Future en Madrid que han tenido conversaciones con miembros del equipo de Thunberg aseguran que la adolescente fijará su agenda ahora, tras haber llegado a tierra firme. 

"Si quieren que dejemos de estar enfadados, que dejen de darnos motivo para estarlo", ha dicho Thunberg en la rueda de prensa. Los periodistas le han preguntado por los reporteros que se han desplazado a Lisboa en avión. Ella ha respondido que su viaje "es un mensaje": "Es imposible vivir sosteniblemente hoy y eso tiene que cambiar. No le digo a nadie más cómo debe viajar". Y ha añadido: "Todo el mundo tiene que hacer lo que pueda para estar en el lado correcto de la historia". Por ello, la activista ha pedido que se presione a los "poderosos" para que den importancia a la emergencia climática y que en los muros de la COP25 sea escuchada la "voz del pueblo, especialmente la del sur global".

Rita Sá, con su hija Olivia y su amiga Violeta, esperan a Thunberg en Lisboa. ver fotogalería
Rita Sá, con su hija Olivia y su amiga Violeta, esperan a Thunberg en Lisboa.

Tras el desembarco de la activista, el alcalde de Lisboa, Fernando Medina, le ha dado la bienvenida. El regidor ha dicho que es un "privilegio" tener aquí a "una voz destacada en la lucha contra el cambio climático", y que es necesaria para ganar una batalla que ahora mismo se está perdiendo.

Durante su intervención, Greta Thunberg ha dado las gracias a sus compañeros de viaje. En la travesía por el Atlántico la han acompañado su padre, Svante; los dueños australianos del barco, Elayna Carausu, de 26 años, y su pareja Riley Whitelum, de 35; el bebé de ambos, Lenny, que tiene 11 meses; y la navegante profesional británica Nikki Henderson, de 26. Esta última viajará junto a la activista a Madrid. La familia australiana ha anunciado que se irá en barco a Lagos (Portugal). "Os debo tanto", ha dicho este martes la activista. "Estar aislada tres semanas con tan poco espacio y pocas cosas que hacer te desconecta de todo y llegar a tierra es abrumador. Todos estamos abrumados, nuestros cerebros no están habituados", ha afirmado la joven. 

Tras la rueda de prensa, Thunberg se ha trasladado a un hotel a descansar. Se ha desplazado hasta allí en uno de los dos coches eléctricos que el Ayuntamiento de Lisboa había dispuesto para ella, que funcionan con baterías de litio, cuya extracción al norte del país está provocando una gran protesta de los alcaldes, ha informado Javier Martín del Barrio

Fuentes cercanas a la activista no saben precisar si la joven participará en alguna actividad pública en Portugal o se dedicará a descansar y programar su viaje a Madrid. Será su primera visita a la capital española desde que saltó a la fama hace solo 15 meses, cuando en Estocolmo tomó la decisión de dejar de ir a clase los viernes para protestar por la emergencia climática. Su gesto fue imitado en todo el mundo gracias al poder de las redes sociales. 

El viaje ha despertado gran expectación. A las siete de la mañana (hora peninsular española) la activista había tuiteado en inglés una foto de la costa portuguesa con las palabras "¡tierra a la vista!". Hacia las diez, envió otro mensaje, con tres fotos, en el que se lee "¡llegando a Lisboa!". Finalmente, cerca de la una y media de la tarde, han arriado las velas de la embarcación y han encendido los motores para atracar en el muelle Santo Amaro, junto al puente 25 de abril, donde desde primera hora se concentraban decenas de simpatizantes —medio millar a mediodía— y muchos periodistas para recibir a Thunberg. 

"Ella no es la diosa del movimiento por el clima, pero nos da visibilidad y eso nos ayuda", dice Andrea Galvão, de 19 años, miembro de Fridays for Future en Lisboa, parte del movimiento global inspirado por la adolescente sueca, que ha acudido a recibirla. La joven cuenta que están muy emocionados, aunque tratan de contener las expectativas. También han esperado durante horas Rita Sá, junto a su hija de ocho años, Olivia, y una amiga de la pequeña, Violeta, porque para ellas Thunberg es una "superheroína". "Necesitamos inspiración para cambiar todos juntos el mundo", dice Sá.

La joven sueca se encontraba en Estados Unidos porque había viajado allí en velero para asistir a la asamblea anual de las Naciones Unidas en septiembre. Se ha tomado un año sabático en su escuela secundaria en Suecia y su idea era quedarse en el continente americano hasta diciembre porque la Cumbre del Clima iba a celebrarse inicialmente en Chile. Pero la cancelación de la cita en el país latinoamericano y su traslado a Madrid, a principios de noviembre, la llevaron a pedir ayuda para llegar a tiempo y de modo sostenible a España. Así fue como su padre y ella conocieron a los jóvenes australianos dueños del barco, que llevan cinco años dando vueltas por el mundo. La marinera Henderson, con experiencia en regatas transoceánicas, se unió a la aventura y fue la capitana del barco.

Henderson escribía en Facebook el lunes que este viaje tenía un motivo mayor que ir de un punto A a un punto B. Tenían una misión que han cumplido: llevar a Greta a tiempo a la cumbre de Madrid. Y de paso enviar un mensaje al mundo. "Este viaje era sobre la misión más grande", escribió. "Era para que lleváramos a Greta, una de nuestras influencers, una de nuestros modelos, a viajar de la manera que ella sentía que estaba más en línea con el mensaje del movimiento de la juventud y el clima: subrayar la necesidad de grandes cambios estructurales para luchar contra la emergencia climática. Remarcar que aún no hay una forma sostenible de viajar, y hace falta que la haya".

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