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La vacuna de la gripe no despega por la baja implicación de los médicos

Los mayores de 65 años que reciben la dosis apenas son el 54%, 21 puntos menos que lo recomendado por la OMS. Solo uno de cada tres sanitarios se inmunizó en 2018

Personal sanitario participa en la campaña de vacunación en un centro de salud de Barcelona.
Personal sanitario participa en la campaña de vacunación en un centro de salud de Barcelona.

La vacunación contra la gripe en España no despega. La cobertura se mantiene muy por debajo de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Comisión Europea. Frente a un objetivo del 75%, España se quedó en la temporada pasada en el 54,2%, según datos del Ministerio de Sanidad. Todos los actores del sector apuntan a la escasa implicación del personal sanitario como la principal causa, una situación que la falta de impulso de las Administraciones no ayuda a revertir. Los profesionales no se vacunan —solo uno de cada tres lo hizo en 2018— y tampoco inciden lo suficiente para que todos los pacientes de los grupos de riesgo lo hagan. “En España vacunamos bien a los niños, pero queda mucho que mejorar en la edad adulta”, resume el presidente de la Asociación Española de Vacunología (AEV), Amos García.

La gripe es una enfermedad vírica que afecta las vías respiratorias y causa fiebre alta y un intenso malestar. En personas jóvenes y sanas suele cursar de forma leve, aunque tiene un importante impacto económico por las bajas laborales que provoca. En los grupos de riesgo —personas mayores, enfermos crónicos...— puede acarrear complicaciones graves como neumonías y llega a ser mortal. Según Sanidad, más de 20.000 personas han fallecido en las dos últimas temporadas.

El mayor grupo de riesgo es el de personas de más de 65 años (casi nueve millones de personas), aunque algunas autonomías recomiendan vacunar ya a partir de los 60 años. Le sigue el de los profesionales sanitarios (casi medio millón) y las embarazadas (unas 200.000). La vacunación está especialmente indicada para quienes sufren diabetes, obesidad mórbida, enfermedad renal crónica o cáncer, entre otras dolencias.

Además de bajas, las coberturas en España son muy dispares según la comunidad. La que mejores datos presentó en 2018 en mayores de 65 años es La Rioja (64,6%), seguida de Castilla-León (61,1%). En el otro extremo se sitúan Baleares y Ceuta, con el 41,5% y el 29,8%. La disparidad es aún mayor entre profesionales, con la Comunidad Valenciana a la cabeza (58,7%) y Aragón en la cola (21%).

“Muchos médicos tienen una percepción baja del riesgo y tampoco termina de calar la necesidad de vacunar a todos los pacientes de riesgo”, explica Pelayo Pedrero, coordinador de salud laboral de Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid, integrada en el sindicato CESM.
La literatura científica lleva más de una década analizando el problema.

Ya en 2006, un estudio del Hospital General de Alicante publicado en 2006 en Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica destacó que apenas el 22% de los trabajadores del centro se vacunaban. Los motivos más esgrimidos para no hacerlo fueron evitar medicación (17,9%), confiar en las defensas (17%) y el temor a efectos secundarios (16,8%).

Una de las razones que, según los expertos, explica el menor apego a esta vacuna es su menor efectividad si se compara con las infantiles, que inmunizan contra una enfermedad para toda la vida. La de la gripe hay que aplicarla cada otoño —el virus tiene varios subtipos con una gran capacidad para mutar— y su efectividad ronda el 50%, aunque puede ser menor si la cepa circulante cambia entre que se decide su composición —se revisa cada año— y es administrada. También influye la menor respuesta inmunológica de los mayores.

Pese a estos datos, los estudios científicos insisten en los beneficios de vacunarse. Uno de ellos, realizado por el Centro de Investigación Biomédica en Red de Epidemiología y Salud Pública (Ciberesp) concluye: “Los mayores de 65 años que han recibido la vacuna en la temporada actual y las anteriores tienen un 31% menos de riesgo de ingresos hospitalarios, el 74% menos de ingresos en la UCI y el 70% menos de fallecimiento”.

Jesús Castilla, del grupo de trabajo de vacunas de la Sociedad Española de Epidemiología, defiende que no debe adoptarse una posición “sistemáticamente crítica” con las coberturas. “Es un desafío enorme conseguir vacunar a más de nueve millones de personas. Aunque hay unos pocos países con mejores coberturas, la mayoría las tienen iguales o menores”. Para Castilla es importante entrar en los detalles tras los datos globales: “La vacunación es mayor entre los mayores de 80 años, los más vulnerables”, pone como ejemplo.

Sanidad y las comunidades están dando estos días el pistoletazo de salida a la campaña anual. El objetivo es llegar a 65% de vacunación entre mayores de 65 años, el 40% entre el personal sanitario y el 40% de las embarazadas, otro grupo de riesgo. Según el colectivo, la edad o la comunidad, los pacientes recibirán una dosis trivalente (que protege contra tres cepas) o tetravalente (cuatro).

Magda Campins, jefa del servicio de Medicina Preventiva del hospital Vall d'Hebron (Barcelona) destaca que las coberturas no solo “están por debajo de lo recomendado” sino que tienden “a la baja”. Para revertir la situación, considera clave “desarrollar estrategias de información dirigidas a la población para que asuma el gran impacto de la gripe·”. Entre los profesionales, apuesta por “medidas específicas sobre el terreno, casi personalizadas y que faciliten el acceso a las dosis”.

21.000 muertes en los dos últimos inviernos

Cerca de 21.000 personas murieron en España por gripe en las dos últimas temporadas. La pasada causó 6.000 fallecimientos, mientras la anterior, más virulenta entre los mayores, 15.000. Esta es la estimación hecha por el Centro Nacional de Epidemiología (CNE). Obtener la cifra exacta es imposible, ya que la fuente habitual (estadísticas de defunción del Instituto Nacional de Estadística) “no suele incluir la gripe como causa principal, aunque sea la causante de la exacerbación de varios procesos patológicos con evolución fatal”, según Amparo Larrauri, responsable del Grupo de Vigilancia de Gripe del CNE. “La mortalidad atribuible se determina indirectamente con modelos que estiman el exceso de defunciones observadas en periodos con actividad gripal”, añade.

El Sistema de Vigilancia de Gripe en España, una gran red centinela, estima que en “las dos últimas epidemias se han producido entre 500.000 y 700.000 casos leves tratados en atención primaria; 35.000 y 52.000 hospitalizaciones; y 2.500 y 3.000 ingresos en la UCI”.

Todas las comunidades prometen mejoras en las coberturas

Los datos hechos públicos esta semana por el Ministerio de Sanidad, que han revelado una gran disparidad entre las coberturas existentes entre las comunidades, han causado satisfacción en aquellas con tasas más cercanas a las recomendaciones internacionales. 

"Tenemos que estar contentos con estas cifras, pero nos hemos marcado como objetivo seguir mejorándolas en la campaña que empieza el lunes, y no sólo entre este colectivo de riesgo [los mayores de 65 años], sino también entre los otros", afirma Enrique Ramalle, director general de Salud Pública de La Rioja, la comunidad que mejores coberturas tiene entre la población mayor, el 64,6%.

La Generalitat Valenciana, la mejor situada con un 58,7% en lo que se refiere a las coberturas entre sus profesionales sanitarios, también se muestra satisfecha. "Son los buenos resultados de los esfuerzos hechos desde Salud Pública para mejorar las coberturas vacunales en un colectivo clave como es el personal sanitario. También reflejan la concienciación cada vez mayor de los profesionales respecto a la vacunación antigripal", afirma la Consejería de Sanidad.

Aragón, con un 21%, es la comunidad peor situada en este último grupo y se muestra "preocupada" por unos niveles "tan bajos". "No hay una explicación objetiva acerca de estos datos dado que el personal sanitario se vacuna por decisión propia", añade este gobierno. 

En los casos de éxito, la Generalitat destaca que "el incremento de coberturas ha sido progresivo, aproximadamente se ha incrementado en 15 puntos la coberturas en los últimos 5 años". "Anualmente se realizan reuniones previas al inicio de la campaña tanto con sociedades científicas y colegios profesionales, como con unidades asistenciales clave", añade el Gobierno valenciano.

La Rioja, por su parte, destaca que "la cobertura alcanzada es resultado del trabajo colaborativo de los profesionales sanitarios junto a los empleados públicos que planifican la campaña". "También hay factores coyunturales, como el tamaño de la Comunidad que potencia la capilaridad de los más de 200 centros de vacunación que están distribuidos por toda La Rioja", sostiene.

En todos los casos, los departamentos de sanidad anuncian planes  de mejora para los próximos años.


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