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La justicia suspende la autorización del parque eólico de Lugo que amenaza al oso pardo

Vecinos y ecologistas logran una primera victoria contra el proyecto que aprobó la Xunta en la sierra protegida de O Iribio con un permiso ambiental de hace 14 años

Obras en las cumbres de la sierra de O Iribio, en Lugo, en una imagen difundida recientemente por Salvemos O Iribio.
Obras en las cumbres de la sierra de O Iribio, en Lugo, en una imagen difundida recientemente por Salvemos O Iribio.

La batalla judicial contra el polémico parque eólico de O Iribio, impulsado por la Xunta en unos montes de Lugo de gran valor natural con un permiso ambiental de hace 14 años, ha logrado su primera victoria. El Tribunal Superior de Justicia de Galicia ha suspendido cautelarmente el acuerdo del Gobierno de Alberto Núñez Feijóo (PP) que autorizó el complejo y propició el inicio de las obras. El auto deja sin efecto la resolución del pasado 27 de junio que dio el visto bueno a la instalación de los molinos “mientras no se actualice la declaración de impacto ambiental del año 2005 y se justifique la prevalencia del uso pretendido por la Xunta al aprobar el proyecto industrial”.

Basándose en el dictamen del alto tribunal, la plataforma Salvemos O Iribio, integrada por colectivos ecologistas y vecinales y partidos políticos, ha presentado una solicitud ante la Consellería de Industria y los Ayuntamientos de Samos y Triacastela para que ordenen parar de inmediato las obras en este paraje de Red Natura en el que están presentes especies en peligro como el oso pardo y el águila real. Aunque el auto no menciona expresamente esta medida, la entidad que lidera la lucha contra el parque eólico tiene claro que la suspensión de los trabajos es la “consecuencia lógica” de la resolución judicial. Esgrime que el acto administrativo que la justicia deja sin efecto es el que dio pie a todos los permisos urbanísticos que se le otorgaron a la empresa Fergo Galicia Vento para ejecutar el proyecto.

La Consellería de Industria, que tiene cinco días para recurrir el auto, afirma que está “evaluando” su contenido y defiende que ha tramitado el parque eólico “con todo rigor”. La empresa, que ha declinado dar su versión, tiene prisa por construirlo porque la autorización ambiental de la que dispone se tambalea. Le fue concedida por el Gobierno de Manuel Fraga en agosto de 2005, cuando estaba en funciones tras la victoria electoral de PSOE y BNG que puso fin a 16 años de mayorías absolutas del PP en Galicia. El auto que acaba de emitir el Tribunal Superior admite que esa declaración de impacto ambiental “puede resultar obsoleta”, tal y como sostienen los colectivos vecinales y ecologistas de Salvemos O Iribio. Ahora, 14 años después del visto bueno que le dio el Ejecutivo de Fraga al parque eólico, han pasado en la zona muchas cosas que ni siquiera se mencionan en aquella resolución. Y, además, la legislación gallega actual prohíbe estos proyectos en Red Natura.

El propio auto del Tribunal Superior enumera lo ocurrido desde 2005 en este paraje que los peregrinos admiran mientras recorren el Camino de Santiago entre Triacastela y Samos. En Galicia se aprobó el Plan Director de la Red Natura que “prohíbe la instalación de nuevos parques eólicos” en estos espacios. O Iribio tiene una “destacada riqueza de valores culturales y etnográficos”, prosigue la resolución, y es “un área importante para la conservación de especies amenazadas incluidas en el catálogo gallego de especies vulnerables como la Circus Pygargus [aguilucho cenizo] o la Circus Cyaneus [aguilucho pálido]” y “recientemente con presencia de oso pardo y águila real”. “Un parque eólico pudiera ser incompatible con la conservación de tal riqueza natural y cultural, así como con un desarrollo sostenible”, apunta el alto tribunal, que subraya además que el complejo, que afecta al Bien de Interés Cultural del Camino de Santiago, ha sido modificado desde 2005 aumentando el tamaño de las palas de los aerogeneradores “con un importante impacto”.

El auto judicial también admite que el parque eólico de O Iribio “puede ser del todo punto incompatible” con la solicitud de la Xunta para que esta sierra sea declarada Reserva de la Biosfera, ya que afecta incluso a un Camino Real, una vía histórica de comunicación de Galicia con la Meseta que pone en peligro elementos culturales de gran valor como mámoas (túmulos funerarios neolíticos).

Salvemos O Iribio considera urgente la paralización de las obras en esta sierra protegida porque, sostiene, se están causando daños "irreparables". Según esta plataforma, la empresa está abriendo un acceso a las cumbres de O Iribio que no estaba previsto en el proyecto, modificando un camino forestal en Red Natura para que quepan las enormes piezas de los aerogeneradores. "Está haciendo desmontes, talando árboles y ensanchando la vía sin autorización de [la Consellería de] Medio Ambiente", alerta la entidad.

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