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Los molinos que amenazan a los caballos salvajes

La Xunta autoriza un parque eólico en unos montes de Pontevedra por los que cabalgan 250 caballos salvajes sin medidas para evitarles daños

Caballos salvajes atraviesan el monte hacia la aldea de Sabucedo para participar en A Rapa das Bestas de julio de 2015.
Caballos salvajes atraviesan el monte hacia la aldea de Sabucedo para participar en A Rapa das Bestas de julio de 2015. Getty Images

Ocho molinos de más de 100 metros de altura están a punto de sacudir la ya azarosa vida de los 250 caballos salvajes que cabalgan por los montes de A Estrada, Cerdedo, Campolameiro y Cuntis, en la provincia de Pontevedra. El Gobierno gallego ha dado luz verde a la construcción del parque eólico de Pico Touriñán proyectado por Enel Green Power, filial eólica de Endesa, a través de una declaración de impacto ambiental que ignora las amenazas que se ciernen sobre los equinos y su sustento diario. “El Gobierno gallego no ha obligado a la empresa a tomar ninguna medida concreta para no poner en peligro a las bestias”, explica Ivan Sanmartín, de la Asociación A Rapa das Bestas que se encarga de su custodia.

Las conocidas como bestias de Sabucedo son unos equinos indomables sobre los que se abalanzan los vecinos de esta comarca gallega cada verano para cortarles las crines, desparasitarlos y cumplir así con el milenario ritual de A Rapa das Bestas. Habitan, agrupadas en 12 manadas, unas 3.000 hectáreas del macizo montañoso que se alza entre los ríos Umia y Lérez. Un informe encargado por la asociación a la ingeniera de montes Laura Lagos Abarzuza, miembro del grupo de expertos en équidos salvajes de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), concluye, a partir de datos oficiales, que durante la construcción y funcionamiento del parque eólico se invadirá el área de campeo de al menos cinco de estas yeguadas, es decir, el espacio por el que transitan estos caballos bravos y en el que hallan comida y refugio para defenderse de los ataques del lobo y los insectos.

La instalación de los aerogeneradores “supone privarlos de parte de sus recursos: hábitats donde alimentarse, manantiales donde beber, altos donde protegerse de insectos”, explica el estudio de la investigadora de la Universidad de A Coruña. Para llegar a esta conclusión, Lagos Abarzuza ha cruzado las coordenadas donde se ubicará el complejo eólico con los seguimientos mediante GPS realizados el pasado mes de julio a 11 yeguas por parte de un grupo de investigación en el que participa la propia Xunta y la Universidad coruñesa.

La población de caballos bravos en estos montes gallegos no ha dejado de descender desde finales de los noventa, cuando, según cuentan los vecinos, llegó a haber 700 ejemplares. Son libres pero todos tienen dueño, que está obligado por la legislación a ponerles un chip y pagar un seguro. La mayor parte, unos 220, son de la Asociación A Rapa das Bestas y el resto, de particulares, y en los últimos tiempos su vida se ha complicado. Algunos de sus rincones favoritos han sido convertidos en pastizales restringidos a las vacas y, tras ser desplazados, ellos han invadido ocasionalmente fincas privadas para indignación de sus propietarios. El informe de Lagos Abarzuza alerta de que la ocupación de las cumbres con molinos empujará a las manadas ladera abajo, por lo que “se prevé que esta problemática se intensifique”.

La empresa promotora del parque inició el papeleo ante la Administración autonómica hace ocho años, pero fue el pasado febrero cuando el Gobierno de Alberto Núñez Feijóo le dio el acelerón final. Lo declaró “proyecto de especial interés”, una categoría que acaba de crear la Xunta con fuertes críticas de la oposición y del movimiento ecologista y que simplifica y acorta la tramitación de ciertos proyectos empresariales. La Consellería de Medio Ambiente le dio el visto bueno cuatro meses después con una declaración de impacto ambiental que dedica a los caballos salvajes dos alusiones breves e indirectas, referidas a los días de julio en que se celebra A Rapa das Bestas y los equinos son conducidos al pueblo montaña abajo para la fiesta.

Guardianes antiincendios

La Consellería de Economía, Industria e Emprego esgrime que la aprobación del proyecto "cuenta con las garantías técnicas, jurídicas y ambientales requeridas" y con una decena de informes favorables de organismos de la Xunta, de los tres Ayuntamientos en los que se ejecutará, de Retegal y de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA). En A Estrada, el municipio donde se celebra A Rapa, el alcalde popular José López Campos ha rechazado dar su opinión sobre el parque eólico.

Endesa, por su parte, defiende que la “compatibilidad” de ambos usos para el monte “está demostrada” y se declara dispuesta a “escuchar” a los ganaderos y estudiar las medidas correctoras que propone el informe científico de la Asociación Rapa das Bestas. El estudio pide pasos canadienses en las pistas, que se preserven las dinámicas hidrológicas de manantiales y fuentes y que se realice un seguimiento de las manadas para ver cómo mejorar su protección tras la construcción del parque eólico.

Los caballos de Sabucedo son especiales para Galicia y el mundo por su valor ambiental, cultural y turístico. Cumplen una función importante para preservar el frágil equilibrio ecológico de estos montes gallegos, en los que se encargan de “modelar” hábitats de interés comunitario como los brezales, sirven de “presa principal” a los lobos y reducen la biomasa forestal y el riesgo de incendios, subraya Lagos Abarzuza. Pero además son conocidos desde tiempos inmemoriales como la “manada del santo” y protagonizan una Fiesta de Interés Turístico Internacional, A Rapa das Bestas, que cada mes de julio congrega a 30.000 de personas.

La asociación que organiza la fiesta y cuida de los caballos ha presentado un recurso de alzada contra la autorización definitiva al parque eólico emitida por la Consellería de Economía el pasado 30 de agosto. Expone las “consecuencias nefastas” que los molinos tendrán para las bestias, para el paisaje, para el patrimonio cultural y para desarrollo turístico de la aldea de Sabucedo y se queja de “indefensión” porque sus alegaciones al proyecto no fueron siquiera respondidas. Y alerta de la existencia de otros dos proyectos eólicos para los montes que habitan las bestias (el de Touriñán II y el de la Serra de Cabanelas), que podrían unirse a los siete parques de 264 aerogeneradores que ya funcionan en las inmediaciones.

Turismo entre aerogeneradores

S. V.

Tras años de parálisis del sector en Galicia, el Gobierno de Feijóo ha abierto una vía de tramitación rápida para poner a funcionar 18 parques eólicos antes de 2020, a través de una ley que la oposición ha bautizado como "Ley de Depredación". Entre estos proyectos está el de Pico Touriñán que preocupa a los vecinos de Sabucedo (Pontevedra) y otros dos en Paradela (Lugo), en la comarca de la Ribeira Sacra que opta a Patrimonio de la Humanidad, que modificarán el paisaje que divisan los peregrinos que recorren el Camino de Santiago entre Sarria y Portomarín.

Los 27 aerogeneradores que suman los dos parques de Paradela (denominados Serra das Penas y Paradela), un municipio que no llega a los 1.900 habitantes, cercarán la casa de turismo rural O’Foilebar que gestiona Xan Valcárcel. “Van a hundir mi negocio”, lamenta, “cada uno va por un lado de mi casa y tendré un molino a 600 metros y otro a algo más de un kilómetro”. Valcárcel lleva desde 2004 luchando contra estos proyectos en los tribunales (logró reducir el número de aerogeneradores), ha presentado un centenar de alegaciones ante la Xunta y ha promovido varias recogidas de firmas. Está convencido de que “fastidiarán el turismo en Paradela, el Camino de Santiago y la Ribeira Sacra” y critica que la Xunta los haya acelerado para que estén aprobados antes de que esta comarca sea declarada Bien de Interés Cultural.

El alcalde, el popular José Manuel Mato, que lleva casi 40 años en el cargo, discrepa con Valcárcel y sostiene que los proyectos llevarán “riqueza” a Paradela a través de impuestos, del pago de licencias y del dinero que reciban los propietarios de terrenos. Ambos son promovidos por Endesa, pero el Ayuntamiento participa con un 10% de las acciones en el parque bautizado con el nombre del municipio.

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