Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Papa dice que los comunistas robaron a la Iglesia la bandera de la pobreza

Francisco I vuelve a ahondar en política en una entrevista con el periódico 'Il Messaggero'

"No digo que sean todos corruptos, pero creo que será difícil permanecer honestos en política"

El papa Francisco, el 29 de junio de 2014, en el Vaticano. Ampliar foto
El papa Francisco, el 29 de junio de 2014, en el Vaticano. REUTERS

El papa Francisco ha asegurado que los comunistas le han robado a la Iglesia Católica la causa o "la bandera de los pobres", que, a su juicio "es cristiana" puesto que se sitúa en el centro del Evangelio desde hace veinte siglos. "Los comunistas nos han robado la bandera. La bandera de los pobres es cristiana (...). Los comunistas dicen que todo esto de la pobreza es algo comunista. Sí, claro, ¿cómo no?... Pero veinte siglos después (de la escritura del Evangelio). Cuando ellos hablan, nosotros podríamos decirles: ¡Pero si sois cristianos!", ha dicho.

En estos términos se expresó el pontífice en una entrevista publicada este domingo por el rotativo italiano Il Messaggero, en la que repasa temas como la política, la caída de la natalidad en Europa, el papel de la mujer en el seno de la Iglesia Católica o la explotación infantil. Al ser preguntado sobre si existe una jerarquía de valores en la gestión de lo público, ha especificado que hay que "tutelar siempre el bien común" y que esta es "la vocación del político" que incluye "la custodia de la vida y su dignidad".

La corrupción, desgraciadamente, es un fenómeno mundial. Hay jefes de estado encarcelados por esta cuestión. He reflexionado mucho y he llegado a la conclusión de que muchos males crecen, sobre todo, en épocas de cambio".

Jorge Bergoglio.

"No digo que sean todos corruptos, pero creo que debe ser difícil permanecer honestos en política", ha agregado. Además, ha matizado que hay personas que quieren hacer las cosas "claras" pero que encuentran "dificultades" y es como si fueran "fagocitadas por un fenómeno endémico, a mucho niveles transversal", porque las presiones hacia "una cierta deriva moral" son más "fuertes".

Ha añadido: "La corrupción, desgraciadamente, es un fenómeno mundial. Hay jefes de estado encarcelados por esta cuestión. He reflexionado mucho y he llegado a la conclusión de que muchos males crecen, sobre todo, en épocas de cambio". Así, ha detallado que es "un cambio de cultura" y que el cambio de época "alimenta la decadencia moral, no sólo política sino también de la vida financiera o social".

Asimismo mostró su preocupación por la caída de la natalidad en Europa, un continente que, a su juicio, parece haberse "cansado de ejercer de madre y prefiere hacer de abuela". "El otro día leía una estadística sobre los criterios de compra de la población a nivel mundial. A la alimentación, la vestimenta y la medicina le seguían la cosmética y los gastos para los animales", señaló.

Al hablar del papel femenino en la Iglesia, el Papa ha explicado que "la mujer es lo más bonito que ha creado Dios" y que la Iglesia es mujer, aunque ha precisado que no se habla mucho de ello y que hay que trabajar sobre la "teología de la mujer". "No se puede hacer teología sin esta feminidad", ha añadido.

Además, ha explicado que la Iglesia "debe ayudar a las familias en dificultad" con un trabajo en salida que imponga un "esfuerzo común" a tiempo que ha recalcado la necesidad de "salir a la calle, buscar la gente ir por las casas, visitar a las familias, ir a las periferias". "No ser una Iglesia que sólo recibe, sino que ofrece".

Sobre sus reformas en el interior de la Iglesia, como el consejo de ocho cardenales encargado de la reforma de la Curia, el Papa aseguró seguir las peticiones que los purpurados realizaron durante las congregaciones generales previas al cónclave del año pasado. "Mis decisiones son fruto de las reuniones pre-cónclave. No he hecho nada solo", reconoció.