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Una fórmula con tantas reglas como excepciones

Los becados vascos no tienen que reembolsar el dinero

Navarra revisa cada caso antes de pedir la devolución

No solo hay diferencias en el precio de la matrícula que paga un estudiante según la región en la que viva. También varía, y mucho, lo que los alumnos tienen que devolver. Los institutos y las universidades vascas, por ejemplo, son la gran excepción. Allí no se reclama por mal rendimiento académico el dinero ya entregado. “Nadie nos ha pedido nunca que lo apliquemos, ni siquiera sabía que esa posibilidad existía”, confiesa Javier Alonso, director de Universidades del Departamento de Educación vasco. En su caso, tienen transferidas las competencias sobre las becas y gestionan 26,6 millones para universidades. Las ayudas incluyen dinero para estudiantes propios que van a centros del resto del país y, además de sus precios públicos, asumen una diferencia por las matrículas en otras regiones “que luego el ministerio no devuelve”, según Alonso. “Es un gasto sobrevenido, pero preferimos asumirlo y exprimir el presupuesto por otro sitio antes que fastidiar a los alumnos”.

Los estudiantes deben matricularse en un número determinado de créditos, estar empadronados o aprobar entre el 60% y el 75% de las materias (varía en función de la dificultad del grado), y deben devolver la ayuda antes de dos meses si han ocultado datos o se demuestra que no han destinado el dinero al estudio. No hay rastro de ningún requisito académico en la orden que regula las ayudas. “Si no cumples, te quedas sin ayuda al curso siguiente”, explica Alonso. “Las condiciones para una beca se imponen a priori, a lo largo de un año pueden pasar mil cosas que te cambien la vida. El alumno ha podido vaguear, pero también haber caído enfermo. Es injusto reclamar a todos el dinero a posteriori, salvo que estudies caso por caso”, añade el responsable vasco de Universidades.

Ese estudio pormenorizado es lo que aplica el Gobierno de Navarra, que además completa las ayudas del ministerio con fondos propios. Antes de reclamar la devolución, una comisión de seguimiento con integrantes de universidades, del Estado y de enseñanzas medias revisa los expedientes. Navarra sí ha asumido los nuevos criterios de devolución: aprobar la mitad de los créditos o asignaturas y asistir al 80% de las clases. “Pedimos a los centros la relación de los alumnos que no han cumplido, el proceso se puede demorar un curso entero”, señala Íñigo Huarte, director general de Recursos Educativos en Navarra. Los últimos datos cerrados corresponden al curso 2011-2012, antes de que se endurecieran los criterios académicos para optar a una ayuda. Se concedieron 3.600 becas, 62 alumnos no cumplieron los requisitos y cinco quedaron exonerados de reintegrar la ayuda por “causas excepcionales”.

En Canarias se reúne una comisión para estudiar los casos, pero no toma decisiones. “Si consideramos que existe alguna excepción, enviamos el expediente al ministerio para que lo resuelva”, explica Alicia Perera, asesora jurídica de la consejería canaria de Educación. La Comunidad de Madrid, por su parte, solicita la información a los centros y la traslada al ministerio y a la delegación de Economía y Hacienda, según explica un portavoz regional, “para que estos puedan iniciar el procedimiento encaminado al reintegro”.

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