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LA VENTA DE 'THE WASHINGTON POST'

Otra vida para ‘The Washington Post’

Jeff Bezos abre una etapa decisiva para la supervivencia de la legendaria cabecera

El empresario de Internet ha defendido la gratuidad de la prensa digital

Los editores del 'Post' Philip L. Graham (Izda.) y Eugene Meyer consultan el diario en 1954.
Los editores del 'Post' Philip L. Graham (Izda.) y Eugene Meyer consultan el diario en 1954. AP

Siete años consecutivos de pérdidas obligaron a la familia Graham, dueña del diario The Washington Post desde hace 80 años, a plantearse si su modelo de gestión permitiría rescatar de la crisis a una de las tres cabeceras más importantes de Estados Unidos. La conclusión es que no. El presidente de la compañía, Don Graham, anunciaba este lunes que Jeff Bezos, dueño de Amazon, se convertía en el primer gran empresario de Internet en rescatar a un periódico. “El Post podría haber sobrevivido” en sus manos, reconocía Graham este lunes. "Pero queríamos algo más que la supervivencia”.

El impresionante giro que acaba de dar la historia del diario abre un antes y un después en su redacción, pero también para el mundo de los medios. Bezos ayudará a esclarecer a partir de ahora si la respuesta a la crisis de financiación del diario es su fortuna personal -valorada en 25.200 millones de dólares- o la innovación que promete consolidar a partir de ahora desde sus oficinas en Washington.

“Habrá cambios en el Post a lo largo de los próximos años, pero eso es algo esencial que hubiera ocurrido con o sin un nuevo propietario”, reivindica Bezos en su carta a los periodistas. El empresario reconoce que para una familia como los Graham, responsables de una de las publicaciones más importantes del país, “es razonable que les preocupe ese cambio”.

Bezos llega desde el mundo de la tecnología al del periodismo dentro de un contexto en el que Internet ha transformado prácticamente todos los sectores de la industria, multiplicando la competencia y desgastando las fuentes de ingresos que un día sostuvieron redacciones gigantescas mientras mantiene en secreto la fuente de ingresos que permita regresar a días de gloria como los del caso 'Watergate'.

La Compañía The Washington Post perdió un 39% de ingresos el año pasado, que cayeron de 957 millones de dólares a 582 millones

La mentalidad de Bezos, que un día soñó con crear la mayor librería del mundo en Internet y que ha revolucionado desde nuestra manera de comprar libros -a través de Amazon.com- hasta de leerlos -es impulsor del Kindle-, no es la de quedarse esperando esa respuesta. “Tendremos que inventar y eso significa que tendremos que experimentar”, aseguró en su carta a los lectores.

Para Marcus Brauchli, vicepresidente de la compañía y uno de los últimos editores del diario -prometió adaptarlo en 2008 a los retos de la red- su venta es “un acto de coraje y valentía, difícil como ninguno, y hecho con dignidad y lealtad”, según compartió este martes. Rajiv Chandrasekaran, editor y excorresponsal del diario, dio las gracias a los Graham “por no vendernos a un fondo de inversión” y destacó la capacidad de Bezos “para invertir en nuestra transformación”.

El reto no es menor. La Compañía The Washington Post perdió un 39% de ingresos el año pasado, que cayeron de 957 millones de dólares a 582 millones. Sus diarios pasaron en el mismo período de ingresar 125 millones de dólares a pérdidas de 54 millones. Y los datos de circulación también están en rojo: las 768.000 copias que vendía el diario hace una década quedaron en 457.000 en el primer trimestre de 2013.

Frente a estos datos, el fundador y presidente de Amazon ha invertido 250 millones de dólares, el 1% de su fortuna personal, en adquirir la cabecera. Su bolsillo puede cubrir cualquier etapa de innovación que quieran abrir ahora los responsables del diario. “Bezos entiende todas las oportunidades que aporta la tecnología revolucionaria cuando sabemos cómo aprovecharla”, escribió anoche, Katherine Weymouth, presidenta de la compañía y directora del diario.

El mundo de los medios de comunicación estadounidenses busca ahora pistas en el pasado de Bezos, sus decisiones empresariales, su filosofía y lo que puede significar para el futuro de un periódico en crisis. El empresario ha defendido en el pasado que su planteamiento es “ganar dinero mientras los clientes utilizan sus productos, no solo cuando lo compran”. Eso es lo que sirvió en Amazon, que tardó 16 años en tener beneficios.

En cuanto a los periódicos, dijo que desaparecerían en dos décadas, que los lectores no están dispuestos a pagar por el contenido en Internet y que su única oportunidad está en las tabletas y móviles. Ayer compró un periódico que hace apenas dos meses estrenó un sistema de pago por contenidos online.

Dentro de unos años, puede haber revolucionado la manera en que los ciudadanos acceden a la información de la que hasta ahora era una de las tres publicaciones más importantes de Estados Unidos, el trabajo de unos periodistas que se confiesan “aterrados” ante el cambio que ha impuesto la irrupción de la tecnología e Internet, e incluso la manera en que la industria de los medios distribuye sus productos.

Antes de acometer su tarea, el dueño de Amazon se ha comprometido a mantener los valores del periódico y de su legendaria editora, Katherine Graham, quien, recuerda, “perseguía las noticias costara lo que costara”. También asegura que está contento con su trabajo en Seattle, en la sede de su compañía, y que seguirá viviendo en “el otro Washington”, dejando la gestión del diario a sus actuales responsables.

Para veteranos como Bob Woodward, coautor de la exclusiva del caso 'Watergate' que forzó la dimisión del presidente Richard Nixon en 1974, la llegada de Bezos es una noticia triste, según declaró a The Daily Beast. “Pero si hay alguien que puede triunfar es él. Es innovador, tiene dinero y paciencia. Ya veremos. Esta puede ser la última oportunidad de supervivencia del Post”.