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Arabia Saudí cede a la presión y lleva a dos atletas a los Juegos

El Comité Olímpico Internacional anuncia que una corredora y una yudoca estarán en Londres

Esta cita olímpica será la primera en la que todos los países presenten equipos mixtos

El Comité Olímpico Internacional (COI) ha anunciado este jueves que Arabia Saudí ha presentado por primera vez a dos mujeres en su equipo olímpico. La noticia, que pone fin al veto saudí a las atletas, sigue a un intenso debate que había llevado a algunos activistas a pedir que se prohibiera la participación de ese país en los Juegos hasta que incluyera presencia femenina. Con esa decisión, la cita de Londres va a ser la primera en la que todos los países tendrán equipos mixtos. Además Qatar, junto a Brunei otro de los rezagados en ese terreno, tendrá a una mujer como abanderada.

“Ser una de las primeras mujeres de Arabia Saudí que asiste a los Juegos Olímpicos es una gran satisfacción”, ha declarado la corredora Sarah Attar, de 17 años, que va a competir en 800 metros lisos. “Es un gran honor y espero que marque un hito para que aumente la participación de las mujeres en el deporte”, añade en la web del COI.

Junto a Attar, que se entrena en San Diego (California, EEUU), estará también la yudoca Wodjan Ali Seraj Abdulrahim Shahrkhani, que participará en la prueba para más de 78 kilos. Sus nombres no resultan familiares en Arabia Saudí, donde la exclusión del deporte femenino obliga a que las mujeres lo practiquen de forma clandestina o se vayan fuera del país para entrenar. Según el comunicado, ambas habían sido invitadas por el propio COI y fueron registradas por el comité olímpico saudí antes de la fecha límite del 9 de julio.

“Es una noticia muy positiva y estaremos encantados de recibir a estas dos atletas en Londres dentro de unas semanas”, ha manifestado el presidente del COI, Jacques Rogge.

El COI celebra el anuncio como el resultado de su trabajo a favor de la presencia femenina. Desde los Juegos Olímpicos de Atlanta (1996) ha habido un movimiento reclamando que se impidiera participar en los juegos a los países que no enviaran mujeres, al igual que se hizo con la Suráfrica del apartheid. En aquella ocasión, 26 comités nacionales sólo enviaron hombres. Esa cifra se había reducido a sólo tres para la cita de Pekín en 2008, Arabia Saudí, Qatar y Brunei. Pero estos dos últimos hacía tiempo que habían anunciado el envío de mujeres a Londres.

En Arabia Saudí, sin embargo, el enorme peso político del ultraconservador estamento religioso había frenado hasta ahora cualquier concesión por parte de las autoridades. Los ulemas saudíes se oponen al deporte femenino con la excusa de que fomenta la interacción entre personas de distinto sexo, extremo considerado tabú por buena parte de esa sociedad en la que se impone la segregación de hombres y mujeres. Los más ultramontanos incluso aseguran que el ejercicio físico arruina la virginidad de las chicas. Tal como ha denunciado Human Rights Watch, la exclusión de las saudíes del deporte es sólo un aspecto de la marginación institucionalizada que sufren.

Bajo la creciente presión del COI, los responsables saudíes aceptaron incluir mujeres en su equipo olímpico con algunas condiciones. A primeros de julio, el presidente del comité saudí, el príncipe Nawaf Bin Fayal, exigió para ello la presencia junto a las atletas de un familiar próximo (padre, hermano o marido), que se vistieran de acuerdo con las normas islámicas y que no se mezclaran con hombres durante las competiciones.

El COI no ha informado sobre las condiciones en que van a participar las saudíes, pero en su página web ha colgado una foto de Attar corriendo, en la que la joven aparece con un turbante en la cabeza, camiseta de mangas y pantalón largo. Hay muchas atletas musulmanas que se cubren así para practicar deporte. Recientemente, una decisión de la Federación Internacional de Fútbol aceptó el uso de unas capuchas especiales para poder jugar sin mostrar el pelo. No hay imágenes de la judoca saudí.

Los otros dos países que nunca habían enviado mujeres a los Juegos, Qatar y Brunei, ya hace días que anunciaron el nombre de sus representantes femeninas en Londres. El sultanato de Brunei llevará a Maziah Mahusin en atletismo. El emirato de Qatar, cuya sociedad es tan conservadora como la saudí y que también sigue la interpretación wahabí del islam, contará con cuatro deportistas, una de ellas en natación. Además ha anunciado que la tiradora Bahiya al Hamad, será la abanderada del equipo nacional.

“Estoy emocionada de que me hayan pedido llevar la bandera qatarí en la ceremonia de apertura. Es un momento verdaderamente histórico para todos los atletas”, ha declarado Al Hamad. Las autoridades de Doha han dado un gran paso a favor de la presencia femenina en el deporte y el año pasado lo probaron cuando acogieron los Juegos Árabes.