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Dimiten los dos jefes del fallido experimento de los neutrinos

La división interna en el programa Opera socava el liderazgo de Ereditato

Antonio Ereditato, coordinador del proyecto Opera. Ampliar foto
Antonio Ereditato, coordinador del proyecto Opera.

El famoso experimento Opera de los neutrinos que parecían ir más rápido que la luz va camino de convertirse en una anécdota desgraciada en la historia de la física. Los datos de los neutrinos superlumínicos que, de haber sido correctos, habrían puesto patas arriba la teoría de la relatividad de Einstei, quedaron seriamente cuestionados hace unas semanas al conocerse dos fallos técnicos en el detector (una conexión inestable y un reloj). Ahora el asunto ha costado el puesto al jefe de Opera, el físico italiano Antonio Ereditato, y al coordinador científico del experimento, Dario Autiero.

En el experimento participan unos 150 físicos (de varios países) y parte de ellos habían pedido la dimisión de Ereditato (Universidad de Berna). Aunque la moción de censura no prosperó, se puso de manifiesto la fractura en el equipo y Ereditato optó por dejar el cargo, según ha informado hoy el Corriere della Sera citando al Instituto Nacional de Física Nuclear (Italia).

La votación se realizó esta semana  entre los jefes de grupo de la colaboración y unos 16 de ellos votaron contra Ereditato, mientras que 13 lo hicieron a favor  y otros se abstuvieron, según explica la revista Science. Aunque, según las reglas de Opera, harían falta dos tercios de los votos para quitar al líder y no se dieron esas condiciones, resultó obvio que Ereditato no contaba con el apoyo de la mayoría y dimitió como portavoz de Opera, como se denomina el cargo. Después ha seguido el mismo camino Autiero (Universidad de Lyon), que fue el encargado de presentar los sorprendentes resultados de los neutrinos superlumínicos el pasado septiembre, en una charla impartida en el Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN), junto a Ginebra, de donde parten los neutrinos que se detectan en el detector Opera, situado bajo los Apeninos, en Italia.

Pero la fractura en esa colaboración científica no es nueva: parte de los miembros de Opera no quisieron firmar el artículo científico con los resultados de los neutrinos supuestamente más rápidos que la luz y han sido constantes los debates internos acerca de si fue apresurada o no la presentación de los datos hace seis meses.

El culebrón de los neutrinos no concluye con estas dimisiones: se repetirá el experimento en Opera el próximo mayo para zanjar la cuestión. Pero los acontecimientos en las últimas semanas han ido dando la razón a la inmensa mayoría de los físicos de partículas que, desde el primer momento, sospecharon que aquellos resultados eran incorrectos. Tras anunciarse los dos problemas técnicos en Opera, otros dos experimentos (Icarus y LVD) ubicados en el mismo laboratorio de Gran Sasso, han analizado sus datos y han visto que los neutrinos no superan la velocidad de la luz.