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CIENCIA

La explosión de cromosomas, en el origen de cánceres agresivos

Una mutación del p53 se asocia al tumor cerebral más común de la infancia

Existen catástrofes a todas las escalas. Las hay a escalas muy pequeñas, como la celular, en las que los cromosomas explotan, se rompen como el hilo de un collar y las cuentas (los genes) no vuelven luego a su sitio correcto. Y de ahí al cáncer, un paso.

Un equipo internacional de investigadores ha hallado que una mutación heredada en un gen (el de la proteína p53, conocido como “el guardián del genoma”) es muy probablemente la causa de estas explosiones cromosómicas que dan lugar a algunos tipos de cáncer muy agresivos. El estudio, que publica hoy la revista Cell, presenta también la primera secuencia genética de un tumor pediátrico, el meduloblastoma, un cáncer cerebral que es la segunda causa de muerte en la infancia en los países desarrollados, detrás de los accidentes de automóvil.

La explosión de cromosomas, en el origen de cánceres agresivos

Al secuenciar estos tumores, los científicos encontraron que uno o dos cromosomas de cada célula tenían trastocado el orden de sus elementos, faltaban algunos genes o había copias extra de otros. Esto es la consecuencia de la rotura catastrófica de estos cromosomas (cromotripsis), pero los investigadores hallaron que estos resultados solo se daban en muestras de algunos pacientes, que tenía en común la mutación genética.

“Todos los pacientes que heredaron esta mutación en el gen TP53 mostraban signos de cromotripsis en sus células tumorales, mientras que los pacientes con TP53 normal no los tenían”, explica Jan Korbel, que dirigió la investigación en el Laboratorio Europeo de Biología Molecular (EMBL). “Así que esta mutación debe de estar implicada en la rotura explosiva de los cromosomas o en prevenir que la célula reaccione cuando esto pasa”.

El fuerte vínculo entre la mutación hereditaria citada y la cromotripsis tiene implicaciones en el diagnóstico y tratamiento, ya que explicaría por qué los pacientes reaccionan de forma distinta a la misma terapia.

“Si encontramos indicios de cromotripsis en una muestra de meduloblastoma, podemos buscar la mutación heredada”, dice Stefan Pfister, que dirigió el trabajo en el Centro de Investigación del Cáncer de Alemania (DFKZ), “y sabemos que cualquier miembro de la familia que tenga la mutación debe ser observado de forma regular, ya que existe un alto riesgo de que desarrolle algunos tipos de cáncer, entre ellos los tumores cerebrales”.

Los investigadores presentan la primera secuencia genética de un tumor pediátrico, el meduloblastoma.

El tratamiento del cáncer a menudo implica matar las células tumorales al dañar su ADN con quimioterapia o radioterapia, pero estos tratamientos también afectan a las células sanas en el tejido adyacente. Si estas células tienen la mutación pueden convertirse en cancerosas por el tratamiento, así que los nuevos hallazgos indican que en estos pacientes hay que extremar el cuidado en el tratamiento.

Los investigadores creen también que la mutación puede jugar un papel importante en la explosión inicial de los cromosomas, al acortar los telómeros, los extremos de los cromosomas. “Se cree que la cromotripsis es la causa de entre el 2% y el 3% de los cánceres humanos”, dice Korbel. “Así que si podemos probar cómo afecta la mutación a este proceso, podríamos comprender mejor cómo las células sanas se convierten en tumorales”.

El estudio forma parte del Consorcio Internacional de Genomas del Cáncer, que pretende estudiar 50 tipos diferentes de cáncer.