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La ONT registra un récord de trasplantes con 94 intervenciones en 72 horas

Dos de los beneficiarios estaban ya en la zona de máximo peligro para sus vidas

Fueron tres días frenéticos. Si el récord de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) estaba en 32 intervenciones en 24 horas, "esta vez ha sido como batir el récord tres días seguidos", afirma el director de la organización, Rafael Matesanz. En total, 94 trasplantes a 93 personas (hubo uno doble de pulmón y corazón), con órganos provenientes de 39 donantes que hubo que coordinar entre los días 23, 24 y 25 de noviembre. De los receptores, dos estaban en el llamado momento de urgencia cero, "lo que supone que de no haber recibido un órgano en 24-48 horas podían haber fallecido", aclara el Ministerio de Sanidad en una nota.

Esta vez el mérito está en la organización de todo el proceso. "Las enfermeras, que son las que coordinan desde aquí el proceso, tuvieron que hacer turnos dobles y triples", indica Matesanz. En total, participaron 14 de las 17 comunidades, más el sistema sanitario portugués, y entre donantes y receptores se vieron implicados 42 hospitales (40 españoles y dos portugueses).

Como ejemplo del esfuerzo realizado, hubo que pedir al Estado Mayor del Aire su colaboración en seis ocasiones, bien para que realizaran los traslados de órganos o para que facilitaran el uso de aeropuertos militares. Pero no fueron los únicos: se hicieron 12 vuelos, con la implicación de 10 aeropuertos (siete civiles, dos militares y uno internacional).

Matesanz destaca que fueron "trasplantes normales", con la característica de que han coincidido en el tiempo. Eso quiere decir que no se trata de una cadena o de trasplantes en vivo.

Entre los donantes, había dos extranjeros, y solo dos habían fallecido en accidente de tráfico. "Como ya viene siendo habitual, hay donantes muy mayores, lo que complica el proceso, y que hasta hace poco no se pensaba que pudieran serlo. También están los donantes en asistolia programada [los que están en la UCI irrecuperables y a los que se organiza la retirada de soportes artificiales, con lo que es más fácil estar preparados para obtener los órganos]. En el fondo, ante la caída de los accidentes de tráfico y otros, que este año van a ser el 3% o 4% de los donantes [en 1992 eran el 42%], se trata de amoldarse a situaciones que no tienen nada que ver con las que se manejaban antes", asegura el responsable de la ONT.

El hecho es quizá la punta del iceberg de un cambio que empezó hace un año. Entonces, la tasa de donación española, aun siendo la más alta del mundo (duplica la media de la UE), cayó a 32 por millón de habitantes, el nivel más bajo desde 1998. Todo parecía indicar que se había alcanzado un techo alrededor de los 34 donantes por millón de habitantes. "Pero este año parece que vamos a aumentar por encima del 8%", opina Matesanz, quien no duda en las claves de este éxito. La primera, que "el sistema funciona, y los ciudadanos, que lo ven, siguen respondiendo". "Es una muestra de la solidez del sistema", afirma.

La segunda es que el año pasado se creó una comisión de buenas prácticas que ha permitido elaborar un manual que "se ha traducido a todos los idiomas y nos ha copiado todo el mundo", dice Matesanz. Para ello se tomaron los casos donde había mejores resultados y se estudiaron sus procesos, desde el momento de la captación del posible donante en urgencias o en otros servicios del hospital hasta la manera de abordar a los familiares para reducir las negativas para un trasplante, explica el médico. "Hace poco dije que con ello este año íbamos a aumentar la actividad un 8%, pero con los últimos datos creo que podremos llegar al 10%", manifiesta esperanzado.