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Energía solar... sin sol

En la planta termosolar Gemasolar de Sevilla han desarrollado una tecnología para producir electricidad incluso de noche

En Sevilla, como es sabido, no falta el sol. Pero, a pesar de ello, en la planta termosolar Gemasolar, en Fuentes de Andalucía, no quieren desaprovechar ni un segundo de producción eléctrica. Han desarrollado una tecnología que le permite funcionar incluso cuando no hay sol. Como lo oyen: va a funcionar de día... y de noche.

¿Cómo funciona? Los 2.650 espejos guiados con GPS, los heliostatos, redirigen la luz de sol, cuando la hay, hacia una torre central de 140 metros de altura. La energía allí recogida se invierte en calentar unas sales frías (constituidas por nitratos de sodio y potasio) que se bombean hasta la cima de la torre y que entonces alcanzan una temperatura de más de 500 grados centígrados. Las sales calientes fundidas se recogen en unos tanques de almacenamiento, al pie de la torre. De ahí pasan a unos cambiadores de calor donde se desprenden de la energía y generan vapor de agua. Finalmente, el vapor de agua mueve unas turbinas que producen energía eléctrica. La capacidad de almacenamiento de la planta, de 15 horas, es el quid de la cuestión: es la que permite a la planta funcionar incluso cuando no incide la luz solar.

"El proyecto es radicalmente novedoso, todo el proceso es completamente nuevo, no tiene nada que ver con proyectos anteriores. Almacenamos 8.700 toneladas de sales fundidas, lo que es una energía monstruosa, a gran temperatura y a una presión similar a la que hay en el mar a 1.000 metros de profundidad. Eso nos da gran eficiencia energética", explica Santiago Arias, director técnico de Operación y Mantenimiento de Torresol Energy.

30.000 toneladas de CO2 menos

La planta, de 185 hectáreas de superficie, con una potencia de 110 GWh/año puede suministrar energía a una ciudad de 25.000 habitantes y ahorra la emisión de 30.000 toneladas al año de CO2. Ha costado 171 millones de euros.

"En verano podremos funcionar día y noche sin problemas", dice Arias, "quizás no en invierno cuando hay menos horas de sol y, por tanto, menos irradiancia solar. Pero la ventaja, frente a otras renovables, es que podemos modular nuestra producción, suministrar más en los momentos que hay picos de consumo eléctrico y relajar en los valles, lo que repercute positivamente en el consumidor".

Gemasolar fue inaugurada el pasado martes 4 por el Rey Juan Carlos y el jeque Mohamed bin Zayed al Nahyan, príncipe heredero de Abu Dabi, pues la planta es obra de Torresol Energy, participada en un 60% por la empresa española de ingeniería Sener y en un 40% por el grupo Masdar, compañía para el desarrollo de energías renovables propiedad del emirato de Abu Dabi. Torresol nace con el objetivo de promover el desarrollo de estas plantas solares por concentración por todo el mundo.

"Aunque la planta es cara, hay que reseñar que el 86% de lo que utilizamos es español, no importamos tecnología de otros países y la utilizamos, si no que la ingeniería, los heliostatos, el vidrio, el hormigón procede de España, con lo que está favoreciendo nuestro tejido empresarial. Además, ahorramos la importación de 28 millones de dólares en combustibles fósiles del exterior".

Arias ve un futuro importante para este tipo de producción eléctrica: "Mientras que el petróleo sube, nuestros costes bajaran, y pronto seremos competitivos con otras formas de producción eléctrica. No quiero ser visionario, pero veo, en 15 años, a Andalucía suministrando energía producida de esta manera a toda Europa".