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Listas de espera

Madrid desafía al Ministerio: "Vamos a mantener nuestro método de cálculo"

El consejero de Sanidad asegura que no cambiará su sistema de contabilidad de las listas de espera quirúrgicas como le exige el Gobierno

"Vamos a mantener nuestro método de cálculo, por supuesto", ha asegurado esta mañana el consejero de Sanidad madrileño, Javier Fernández-Lasquetty. Madrid desafía así al Ministerio de Sanidad, que ha instado a esta comunidad autónoma a cambiar su sistema de contabilidad de la lista de espera quirúrgica por no ajustarse a la normativa vigente. El Ministerio ha pedido a Madrid que incluya a los pacientes en lista de espera cuando el médico indica que deben operarse, y no cuando ya han pasado por el anestesista y les han hecho las pruebas preoperatorias. Es la única comunidad que espera entre 20 y 40 días para incluir a un paciente en lista, lo que invalida cualquier comparación con otras autonomías y puede suponer una discriminación.

El consejero madrileño ha criticado al Ministerio de Sanidad por exigirle que cambie el método: "Es un nuevo ataque del partido socialista a un éxito comprobado de la administración sanitaria madrileña y un compromiso acreditadamente cumplido por la presidenta". Fernández-Lasquetty ha lamentado el "tono de amenaza en época preelectoral" del secretario general de Sanidad, José Martínez Olmos y ha acusado al Ministerio de "deslealtad". El consejero ha añadido durante la presentación a los medios de comunicación del nuevo hospital de Torrejón que su sistema de recuento no tiene "ni la más mínima trampa". "Son dos métodos de cálculo que no son incompatibles entre sí", ha añadido.

Desde 2005 Madrid está fuera del cómputo nacional de listas de espera, por lo que no se la puede comparar con otras comunidades autónomas. El Ministerio la expulsó precisamente por poner en marcha este método de cálculo, que contraviene un real decreto de 2003, firmado por la entonces ministra de Sanidad popular Ana Pastor. El consejero ha asegurado que se expulsó a Madrid "de manera sectaria" y ha añadido que seguirá fuera del cómputo nacional. "De aquí a seis meses las amenazas... pues vamos a ver qué pasa con ellas", ha señalado.