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Una juez ordena suspender la ley contra los homosexuales en el Ejército de EE UU

Virginia Phillips manda frenar la ley 'Don't ask, don't tell' que permite expulsar a militares que se declaren gais tras sentenciar que la medida es inconstitucional

Una juez federal de EE UU ha ordenado este martes al Ejército que deje de aplicar la ley que impide la participación de soldados que se hayan declarado abiertamente homosexuales en las Fuerzas Armadas semanas después de declarar inconstitucional dicha ley. En un paso más hacia su abolición, la juez ha ordenado suspender inmediatamente cualquier investigación o procedimiento para despedir a personal de la Armada por ese motivo. Una situación por la que ya han pasado unos 12.500 soldados homosexuales. El Departamento de Justicia aún no ha anunciado si apelará la decisión.

El veredicto de la juez Virginia Phillips insta "a la suspensión inmediata de cualquier investigación, despido, separación u otro proceso" que pueda haber comenzado bajo la ley, conocida como Don't Ask, Don't Tell (No preguntes, no digas) , una política que ha generado polémica desde su aprobación en 1993 por el entonces presidente Bill Clinton. Consciente de ello, durante su campaña electoral de 2008 Barack Obama se comprometió a cambiarla legislación.

Phillips, que a principios de septiembre concluyó que la ley violaba la Primera y la Quinta Enmienda por lo que declaró la medida como inconstitucional, ha rechazado con su decisión de ayer el recurso del Departamento de Justicia, que quería limitar el alcance de la decisión judicial para que sólo beneficiara a los demandantes, el grupo político homosexual Log Cabin Republicans (que reúne a unas 19.000 personas).

Para el director de dicho grupo, Christian Berle, el bloqueo de la ley era "la única solución razonable" para honrar a quienes "sacrifican tanto en defensa del país y la Constitución". Una medida que a su parecer también hará al Ejército de los Estados Unidos más fuerte. "La política de Don't Ask, Don't Tell daña de una manera irreparable a los miembros del servicio al infringir sus derechos fundamentales", ha dicho Phillips en la corte federal de Riverside (California). La ley no permite a las autoridades militares que pregunten a los soldados sobre su orientación sexual, pero sí autoriza al Pentágono a despedir a los homosexuales que la admitan abiertamente. Phillips también consideró que la práctica del Pentágono de retrasar los despidos de esos soldados hasta que volvieran de las operaciones de combate "mina la autoridad del Gobierno".

El Departamento de Justicia no se ha querido pronunciar sobre la nueva decisión de la juez. La portavoz del Departamento de Justicia, Tracy Schmaler, ha dicho que la agencia no hará comentarios al respecto hasta que no revise por completo la sentencia de Phillips. En caso de que desee apelar la decisión, el Departamento dirigido por Eric Holder tiene 60 días para presentar un recurso.