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BP coloca una nueva campana que podría acabar con la fuga

El anuncio de la compañía coincide con la presentación de una nueva moratoria de seis meses para realizar exploraciones petrolíferas en aguas profundas

Los robots submarinos de la petrolera BP han colocado una nueva campana de contención sobre el origen del vertido en el Golfo de Mexico, tal y como han mostrado en unas imágenes submarinas. La compañía pretende capturar todo el petróleo que se escapa desde que hace ya más de dos meses se hundiera la plataforma petrolífera tras una explosión causando uno de los mayores desastres ecológicos en el país.

La empresa retiró el pasado el sábado la antigua campana y desde entonces el crudo se volvió a derramar libremente. El cambio estuvo motivado porque creen que el nuevo aparato se ajusta más estrechamente a la tubería -de cinco metros de altura y casi 70 toneladas de peso- de donde mana el petróleo. BP pretende cerrar sus válvulas progresivamente, para detener el escape, pero si lo necesita podrá también canalizar el petróleo a barcos en la superficie.

La compañía tiene previsto realizar hoy algunas pruebas para comprobar que la nueva campana se adapta bien al pozo soportando la presión que ejerce el agua, según explicó en un comunicado el almirante Thad Allen, responsable de la coordinación contra el vertido por parte del Gobierno de EEUU. La Administración de Obama dio el viernes el visto bueno a la compañía para realizar esta operación aprovechando el buen tiempo, tras un período de mar agitado debido a la proximidad de huracanes en la zona.

En el mismo comunicado BP asegura que "se espera, aunque no está garantizado, que no se libere petróleo al océano durante la duración de la prueba. Eso no será, sin embargo, una indicación de que el flujo del pozo se ha detenido permanentemente". Y añade que el Gobierno parará la prueba si se advierte algún riesgo de ocasionar más daños al ecosistema de la zona.

Se extiende la moratoria para las exploraciones

Una buena noticia -a falta de comprobar su completa eficacia- que coincide con la presentación por parte del Gobierno estadounidense de una nueva moratoria de seis meses (hasta finales de noviembre) para paralizar exploraciones petrolíferas y de gas en aguas profundas, la cual replaza una presentada semanas atrás y que la justicia tumbó por considerarla demasiado arbitraria . Se trata de su segundo intento de paralizar este tipo de operaciones desde que se produjese el incidente en las aguas del Golfo, del que aún no se han esclarecido las causas.

La moratoria, según el Departamento del Interior, pretende proteger las costas mientras las compañías implementan nuevas medidas y mejoran las existentes para evitar futuros accidentes. Una decisión que ha paralizado el trabajo de las plataformas así como también ha congelado la concesión de nuevos permisos.

"Sabemos que esto tiene consecuencias económicas para la región" (del Golfo), dijo el portavoz oficial de la Casa Blanca Robert Gibas. Pero matizó que se trata de una medida necesaria hasta que no se conozcan las causas del accidente.