La OMS replanteará la escala de alertas sanitarias

La experiencia de la nueva gripe obliga a incluir el factor de la gravedad en el sistema de notificaciones

Medio año después de detectado el nuevo virus H1N1 que causa la nueva gripe, y cuatro meses después de que se declarara la pandemia, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha admitido que el sistema de notificación de alertas que tiene en vigor no es el más adecuado, y que lo replanteará. Así lo ha dicho la asesora de la oficina de la OMS en Europa Cristiana Salvi durante el V Congreso Nacional de Periodismo Sanitario. Salvi admitió que el actual sistema, que sólo mide la facilidad de propagación pero no incluye el factor de la gravedad de una enfermedad, no era el más adecuado, pero defendió el uso que se hizo porque no querían "cambiar las reglas de juego a mitad de partido".

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El sistema de la OMS (una escala que va del 1 al 6 dependiendo de la facilidad de transmisión de una enfermedad y de su expansión geográfica) se puso en marcha para situaciones graves, como la gripe aviar (causada por un virus H5N1 y con una mortalidad del 60%). Ya en mayo, cuando se vio que el virus de la nueva gripe se propagaba con facilidad, hubo intentos de algunos países (encabezados por Reino Unido y España, los más afectados de Europa) para que no se declarara la pandemia, aunque ya entonces se cumplían os requisitos establecidos por la OMS: fácil transmisión de persona a persona en al menos dos regiones geográficas (en este caso, América del Norte y Europa Occidental). Pero la organización se vio atrapada por su propia reglamentación, y a pesar de que ya se sabía que la enfermedad era leve y que llevaba tres meses circulando sin causar una elevada mortalidad, el 11 de junio tuvo que declarar la pandemia, aún a riesgo de generar una alarma exagerada ante una gripe que está siendo, de momento, más leve incluso que la de cada invierno.

Varios expertos señalan que la organización -y su directora, la china Margaret Chan- no querían que se repitiera la situación que hubo en 2003 con la denominada neumonía asiática o SARS, cuando se acusó al Gobierno chino y a las autoridades sanitarias mundiales de ocultar la situación. Chan era entonces ministra de sanidad china, y tanto ella como la OMS aprendieron que tratar de quitar importancia a una enfermedad era peor que dar toda la información y dejar que fuera la opinión pública la que decidiera acerca de su gravedad. La gripe aviar posterior confirmó esta política, con la diferencia de que se trata de una enfermedad muy grave, aunque no haya llegado al grado de pandemia ya que la transmisión entre personas es muy difícil.

Tanto Salvi como el asesor para la OMS José María Marín Moreno, ex director general de Salud Pública y actualmente profesor en la Universidad de Valencia, admitieron que al actual sistema le falta un indicador sobre la gravedad de las enfermedades.

El anuncio de Salvi fue hecho durante el congreso de periodismo sanitario, organizado por la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS). En él se debatió mucho sobre el papel de los medios de comunicación en la pandemia, y su responsabilidad a la hora de crear una alarma que, actualmente, muchos de los expertos -entre los asistentes, aparte de Martín Moreno, estaban el divulgador científico Manuel Toharia, el médico Jesús Lozano, el director de Abc, Ángel Expósito o el asesor de la embajada de México Bernardo Graue-. También varios periodistas de medios escritos y audiovisuales. Aunque hubo un gran nivel de autocrítica, fue la presidenta de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), Magis Iglesias, la que resumió el sentir de los profesionales: "Hacer la quiniela el lunes es muy fácil; lo difícil es acertarla el viernes", dijo como ejemplo de lo complicado que puede ser acertar con el nivel y cantidad de información cuando se está en medio de la alerta, y de lo fácil que, a posteriori, puede ser criticar lo hecho.

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