Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Plásticos y cigarrillos, principal basura marina

Un informe de la ONU alerta sobre la contaminación en el Día Mundial de los Océanos

Los plásticos, sobre todo las bolsas y las botellas, junto con los filtros y las cajetillas de los cigarrillos, encabezan la lista de la basura oceánica, según un estudio del programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) que se ha presentado con motivo del Día Mundial de los Océanos. La investigación se ha realizado en 12 grandes regiones marinas del mundo, incluido el Mediterráneo. El plástico es el residuo más generalizado, sumando hasta un 80% de toda la basura registrada en esas zonas, y muchos animales pueden confundir sus restos en el agua con alimento, alertan los expertos. Para las tortugas marinas, por ejemplo, es fácil confundir las bolsas de plástico flotantes con medusas, una de sus comidas favoritas. Pero también las aves y muchos peces ingieren pedacitos de plástico, de diferente tamaño, presentes en el agua o en los fondos. La asociación Oceana destaca que más del 97% de las especies conocidas viven en los mares. La producción mundial de plástico se estima actualmente en unos 225 millones de toneladas anuales.

También los restos de cigarrillos, especialmente los filtros y los paquetes de tabaco son ya una fuente de contaminación marina importantísima: hasta el 40% de la basura oceánica en e Mediterráneo y más del 50% en las zonas ecuatoriales costeras estudiadas.

En el capítulo del plástico destacan, además de las bolsas y las botellas, los tapones, los envases de alimentos y los cubiertos de un solo uso en las zonas turísticas. Otros restos que abundan en las costas son botes de bebidas, botellas y cuerdas.

Las 12 regiones del estudio del PNUMA son, además del Mediterráneo: Mar Báltico, Mar Negro, Caspio, los mares del Asia Oriental y Meridional, Noreste Atlántico, mares africanos orientales , Mar Rojo, Golfo de Adén, Pacífico Sur y el Caribe.

"La basura en el mar es un síntoma de una enfermedad grave: el mal uso y la constante mala gestión de los recursos naturales", ha declarado, a raíz de la presentación del estudio, el director del PNUMA, Achim Steiner. "La cantidad de bolsas de plástico, de botellas y de otros residuos que hay en el océano se puede reducir drásticamente mejorando la gestión de las basuras, reduciendo su cantidad y reciclando".

El turismo tiene un gran impacto en cuanto a basura oceánica de refiere: en algunas zonas turísticas del Mediterráneo se genera en la temporada turística hasta un 75 de los residuos oceánicos anuales. La situación es similar en otras regiones marinas, aunque con porcentajes algo inferiores. Pero los expertos del PNUMA recuerdan que las corrientes y los vientos mueven la basura, de manera que en zonas donde se genera poca se ha constatado la presencia alarmante de residuos vertidos al mar a miles de kilómetros. Es el caso, por ejemplo, de la costa oriental de la isla de Mahe, en Seychelles, un país volcado en el turismo al que el PNUMA reconoce una buena gestión de los residuos.

Los mares europeos figuran entre los más dañados por la contaminación, los residuos y la destrucción de sus habitats y recursos, afirma Oceana, que reclama la puesta en marcha inmediata de medidas legales que atajen en problema. Los océanos y mares que bañan Europa "son inmensamente ricos debido a la gran variedad de habitats y especies que tienen", dice esta organización. De las 230.000 especies marinas mundiales catalogadas, más de 31.000 están en aguas europeas. "Si tenemos en cuenta, además de esto, que el 88% de los recursos pesqueros de la UE están sobreexplotados, es obvio que hay que poner en marcha inmediatamente planes de gestión sostenible y tomar medidas para garantizar un uso razonables de la pesca", comenta Xavier Pastor, director de Oceana. "Por supuesto, hay que establecer mecanismos que garanticen el cumplimiento de esas medidas", añade.

La principal fuente de basura en el mar es la actividad en tierra firme, concluyen los expertos del PNUMA, con porcentajes de hasta un 80% en Australia en las zonas más pobladas, mientras que en las regiones remotas los residuos generados en actividades marinas son más importantes. El problema es especialmente grave en los mares de Asia Oriental, donde un 60% de la población (unos 1.800 millones de personas) reside en la costa. Allí el crecimiento de las actividades industriales y marítimas es notable. También la urbanización aumenta en la zona. En el Caspio, la basura del mar es un problema cada vez mayor, especialmente en las costas de Irán y de Azerbaiján. En el sur de Asia destaca la floreciente industria del desgüace de buques, que genera tanto basura marina como contaminación por metales pesados.